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El CBT recupera su poder en El Serrallo

Los de Berni Álvarez vuelven a ganar en casa de forma clara al Castelldefels (66-53), en un duelo al que le sobró el último cuarto. Los azulados se mantienen líderes

Marc Libiano

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El CBT recupera su poder en El Serrallo

El CBT recupera su poder en El Serrallo

Pape Mbaye reanimó al CBT en El Serrallo con un primer cuarto casi perfecto ante el Castelldefels. Anotó siete puntos, los cinco primeros del partido, y confirmó la buena presentación de los azulados, que exhibieron una actividad defensiva poderosa para marcar distancias desde el primer suspiro. No esperaron a la trompeta de la épica. Decidieron controlar todos los registros del partido. El excelente acierto en los triples también ayudó a los de Berni, muy mentalizados en su templo, después de dejar escapar las dos últimas citas ante sus hinchas. No entraba en el libreto volver a ceder. El líder necesitaba de un golpe de efecto  y lo alcanzó.

El único borrón en la cuenta de Pape se relacionó con las faltas. Cometió dos en el parcial de arranque y Berni lo protegió en el banco. Para el resto siempre está Ferran Torres, que a pesar de no encontrar el acierto en los primeros minutos, fue un tipo insistente. Su trabajo de desgaste en el interior de la zona resultó asombroso. Realizó la labor de la hormiga. Sin avisar tomó el control del juego con el paso de los minutos. Sin ofrecer una versión espectacular, Ferran finalizó con 20 puntos.

Cuando escaseó el tino en el tiro, el CBT se refugió en su militar sistema defensivo y mantuvo la distancia. Dejó en 24 puntos a su rival al descanso, una cifra que refleja la actitud comprometida de los tarraconenses. En materia de anotación, Zanca sujetó al equipo en esa franja previa al respiro. Sin muchas licencias para la decoración, los azulados disfrutaron de 14 puntos de colchón en el intermedio. Seguramente lo hubieran firmado, aunque no cayeron en el confort. Su regreso a la pista resultó demoledor para cerrar la tarde. No había demasiado tiempo que perder.

El CBT voló en el tercer capítulo, desatado por su agresividad en el sistema defensivo, que le propició oportunidades para correr. En la transición, los tarraconenses fueron minucioso. Culminaron 22 aciertos y solo cedieron nueve. Sentenciaron la tarde e hicieron gozar a sus adeptos. Sobre todo, una parte de la mejor interpretación de Ferran Torres, coloso dentro de la zona, capaz de generar diferencias. Totalmente recuperado de la imprecisión inicial, el jugador interior dominó la botella sin escrúpulos y le añadió a su intimidación, ojo clínico para anotar. Con el trabajo hecho, Berni decidió sentarle en el tramo final. Le premió con descanso para no agotar su hambre competitiva, consciente de que se avecinan batallas más exigentes.

Si Ferran corroboró la excelencia, Pape regresó al foco algo más despistado. Tiró demasiado en posiciones poco aconsejables. Perdió la efectividad y llegó a desesperarse. Un triple desde prácticamente el salón de su casa le calmó el ánimo y la ansiedad. 13 puntos completaron su nómina de servicios. También una técnica final, con todo el pescado vendido.

Y es que en realidad, al mismo CBT y al partido le sobró el último cuarto. Con un descomunal 60 a 33 de partida, los muchachos de Berni cayeron en una relajación sana, también el juego, que se cargó de imprecisiones y de situaciones surrealistas, como varias técnicas en una y otra orilla que no venían a cuento. Incluso los colegiados gestionaron mal esa situación. Sirvió para que el Castelldefels le pusiera maquillaje a su derrota, y acortara el marcador. El 6 a 20 con el que finalizó ese parcial de desenlace habla bien de lo que fue. Una especie de tostón que no empaña otro éxito del líder en su casa.

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