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El Lucentum apaga al CBT (56-74)

El cuadro azulado muestra su peor versión y suma su sexta derrota consecutiva
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Marc Giménez fue el máximo anotador del CBT ayer con 14 puntos en los apenas 14 minutos que jugó. Foto: Pere Ferré

Marc Giménez fue el máximo anotador del CBT ayer con 14 puntos en los apenas 14 minutos que jugó. Foto: Pere Ferré

Después del buen rendimiento contra el líder el sábado pasado, el CBT recibía en el Serrallo al segundo clasificado con ganas de volver a reivindicarse contra un rival mayor. Pero ayer el equipo de Berni Álvarez mostró su peor cara. Sin la garra de la que suele hacer gala, le fue imposible pelear por el partido. Ofreció batalla apenas un período y medio, sin grandes alardes, y luego se diluyó entre errores y titubeos, algo que un equipo como el Lucentum no perdona (56-74).

La dependencia de Hester, que cerró el partido con 7 puntos y 9 rebotes, se hizo notar. El norteamericano, muy tapado todo el encuentro, no estuvo tan fino como de costumbre, como tampoco lo estuvo la defensa cebetista. El Lucentum, empujado por un inmenso Javier Marín (21 puntos y 7 rebotes), aprovechó los momentos de flaqueza del CBT para fracturar el partido con serenidad, explotando más los errores ajenos que las virtudes propias.

Tras el duelo eléctrico de hace siete días contra el Amics Castelló, ayer pesó sobre el Serrallo un juego mucho más lento, inseguro y errático. Los primeros minutos fueron de equilibrio, con un CBT que arrancó algo más acertado y que lograba su primera ventaja importante después de tres canastas seguidas de Torres (11-5). Luego empezaron las dudas y los fallos en el tiro, una constante que fue erosionando poco a poco la moral del equipo. Los alicantinos se desperezaron y cerraron el cuarto empatando 11-11.

A pesar de que el juego no acababa de fluir, la igualdad se mantuvo en el segundo período. Por lo menos hasta que Torres, a cuatro minutos para el descanso, dio el susto tras resentirse de su lesión en el tobillo y abandonar la pista cojeando y visiblemente dolorido. Fue como un mal augurio. Luego, el pívot de L’Hospitalet de l’Infant calentó en el descanso con sus compañeros y volvió a pista en la segunda mitad, pero el partido se quebró tras ese percance.

David Fernández anotaba un tiro libre cuando se reanudó el juego y, a partir de ahí (22-19), seis eternos minutos en blanco del cuadro cebetista. Sin ideas, los tarraconenses mareaban la pelota sin encontrar aro. El Lucentum bregaba en defensa con intensidad, anulando el juego interior local. Desde el perímetro tampoco había forma y los hombres de Berni llegaron a fallar 21 triples. Desesperante.

Los alicantinos no perdonaron. Cerraron el cuarto 22-29 y prosiguieron con un parcial letal de 16-0 que les llevó hasta el 22-35 en los primeros compases del tercer cuarto.

Congiusta rompió la sangría con un triple. El escolta australiano tuvo su chispazo, anotó otras dos canastas seguidas, la segunda tras robar un balón con picardía, e hizo creer de nuevo en la reacción. Pero el equipo se volvió a apagar. De nuevo, posesiones muy largas, dificultad para tirar y demasiadas pelotas perdidas. Los alicantinos, mientras, siguieron a lo suyo, disparándose desde la línea de libres y gustándose. Bitjaa cerraba el cuarto con un alley-oop y ponía a los suyos 20 arriba (33-53).

Imposible pensar en el milagro. El Lucentum supo administrar su renta y Berni dedicó los últimos minutos para ver en acción a los menos habituales. El que mejor aprovechó su momento fue Marc Giménez, con tres triples y 14 puntos que le alzaron en un solo cuarto como el máximo anotador cebetista del partido.

El equipo descansará la próxima semana, un paréntesis que sentará bien tras seis derrotas seguidas y que puede servir al club para encontrar el repuesto de Ferguson.

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