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El Nàstic consigue en Extremadura una victoria para la esperanza

Luis Suárez da los tres puntos al Nàstic en un partido en el que los granas supieron defender su portería y aprovechar su momento 

Jaume Aparicio

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Luis Suárez celebra el gol

Luis Suárez celebra el gol

Luis Suárez asumió su papel de revulsivo una vez más en Almendralejo. Su ficha del filial le cobra un peaje injusto para su rendimiento. Pero no se queja como otros. Entró en el minuto 69, con un Extremadura recuperado después de sufrir en los primeros minutos del segundo tiempo ante el inesperado crecimiento del Nàstic. Parecía que los locales iban a imponer su dinámica positiva en un partido típico de la categoría. Pero el cafetero la rompió un minuto después de su acceso al rectángulo de juego. Donde nadie encuentra nada, Luis Suárez descubrió en un instante un destello del balón. Lo cogió y le envistió con toda su fuerza. Ni los guantes del portero consiguieron frenar ese cañonazo desde Santa Marta (Colombia) que daba al Nàstic su primer triunfo fuera de casa y lo que es aún más importante, tres puntos que arrojan luz y esperanza de salvación (a cuatro puntos).

Fali fue elegido por Enrique Martín para ocupar la plaza del sancionado Albentosa en el eje de la zaga. Tampoco le quedaban más opciones al técnico navarro. Con Mejías lesionado (y en dirección de regreso a Leganés) la alternativa al valenciano era recuperar a Cadamuro, pero está claro que el francoargelino no cuenta para nada. Ni siquiera entró en la convocatoria.

Enrique Martín plantó a sus hombres en el Estadio Francisco de la Hera con la consigna clara de asegurar la línea mostrada ante el Granada. Comenzando por el sistema. Un 4-3-3 ofensivo que se convertía en 4-4-2 en fase defensiva.

El partido comenzó muy estático. Un duelo de brega. De esos que cuesta horrores avanzar cada yarda. El Nàstic optó por la precaución. Dejó algo de lado esa iniciativa que llevó la semana pasada en el Nou Estadi para fijar los pies en su propio campo y dejar que el rival asumiera los riesgos que conlleva un partido de tanta igualdad.

Manu Barreiro era la única seña del ataque grana en campo rival. El delantero gallego presionaba y descolgab balones con alegría pero aislado. Las iniciativas ofensivas tarraconenes se fueron espaciando al ritmo que el equipo reculaba y se iba acumulando enfrente del arco de Bernabé. La imagen de Granada se hacía cada vez más borrosa y regresaba la habitual versión, sosa y gris, del Nàstic a domicilio.

Poco a poco el Extremadura fue sintiéndose cada vez más cómodo y atrevido. Sus combinaciones fueron activando a sus mejores hombres. Ni la ausencia de su estrella, Enric Gallego (mejor jugador de la liga en el mes de noviembre), ni la lesión de Valverde a los tres minutos de partido afectó a un equipo que tras cuatro jornadas sin perder, se ve lejos de las posiciones de descenso, en su primer año en la categoría, y en clara dinámica positiva.

Chuli dispuso de la primera gran ocasión del partido. Kike Márquez mareó a Abraham y lo dejó atrás con un cambio de ritmo. Su centro al primer palo lo cazó Chuli que se topó con Bernabé.

A los 20 minutos de encuentro, los extremeños eran claros dominadores del juego. Rodri ha conseguido que sus futbolistas asuman sus automatismos en menos de un mes. El fútbol de secuencias por el que apuesta el exentrenador grana le daba a su equipo para hacer correr al Nàstic detrás de la pelota sin poder catarla. Hasta que llegaba a la última parcela del campo. Allí, la zaga tarraconense supo imponerse. No sin apuros, pudieron rechazar todos los acercamientos del adversario. En ese punto, el Extremadura sí pudo echar en falta a su delantero centro titular, pichichi de la categoría y autor de 14 goles (60,8% de los tantos del equipo).

La grada del Francisco de la Hera era consciente de la superioridad de lo suyos, tanto como que si no conseguían trasladarla al marcador lo podría pagar caro.

El Nàstic tuvo su primera gran oportunidad al borde del descanso. Hasta tres jugadores se apostaban solos en el borde del área grande del Extremadura para rematar. Del Moral se la puso a Imanol. El lanzamiento del navarro chocó contra el primer defensor que le salió al paso.

El dominio local se esfumó en el segundo tiempo. El Nàstic adelantó líneas. Necesitaba transmitir un mensaje valiente para no quedarse a merced del adversario.Manu Barreiro presentó sus credenciales con un control dentro del área y un golpeo que un defensa consiguió mandar a saque de esquina.

El Extremadura comenzó a sufrir aunque fue Kike Márquez el que dispuso de la ocasión más clara. Un lanzamiento fuerte desde el vértice del área que se estrelló en el travesaño.

Cuando peor lo estaba pasando su equipo, Rodri alimentó con gestos a la afición que recuperó el aliento al cuadro azulgrana. Hasta que Luis Suárez se lo volvió a arrancar. Un minuto tardó el colombiano en anotar su tercer gol de la temporada. Se hizo con un balón suelto en el área y lo convirtió en oro con un zapatazo al palo corto que dobló las manos del arquero.

Los locales intentaron el empate. Bernabé lo evitó al sacar una mano divina au un tiro de Pardo. El equipo sufrió pero soportó y cerró su portería a cero por segunda vez esta temporada.

extremadura ud. Álvaro Fernández, Álex Diez, Pomares, Pardo, Valverde (Olabe, 10’), Gio Zarfino, Kike Márquez, Borja Granero, Fausto Tienza (Barrera, 74’), Chuli (Willy, 58’) y Rennella.

nàstic. Bernabéz, Salva, Djetei, Fali, Abraham, Viti, Imanol, Javi Márquez (Rocha, 76’), Sebas Coris (Pol, 86’), Manu del Moral (Luis Suárez, 69’) y Manu Barreiro.

Gol. 0-1, Luis Suárez (70’).

Árbitro. Vicandi Garrido (C. Vasco). Amonestó a Diez, Renella, Pardo, Olabe, Tienza, Viti, Javi Márquez, Imanol y Barreiro

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