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Deportes Baloncesto

El gran tesoro de la Penya

El reusense Jordi Villacampa revive para el 'Diari' la Euroliga que el Joventut ganó hace justo 25 años en Tel Aviv

Marc Libiano

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Villacampa, en el centro (8), celebra el título con sus compañeros. Foto: Cedida

Villacampa, en el centro (8), celebra el título con sus compañeros. Foto: Cedida

Los románticos del baloncesto español conocen a la perfección la figura y el significado de Jordi Villacampa (Reus, 1963), aunque pocos se han parado a pensar en sus orígenes. Esta estrella del basket nacional en los años 80 y 90 se crió en Falset y nació en Reus, debido a que su padre, Joan, laboraba como funcionario de Correos. El cénit de Villacampa, eso sí, se encuentra en la ciudad de Badalona y en ese club repleto de tradición como el Joventut, la Penya para sus hinchas más arraigados.

Villacampa es hoy icono absoluto de una de las escuelas que ha formado mayor talento en el ámbito español, entre ellos Jordi, que debutó en el primer equipo del Joventut con sólo 16 años y de la mano del histórico técnico Manel Comas, conocido como el Sheriff por el mundillo de la canasta. Ocurrió en 1980. Desde entonces, la carrera de Jordi Villacampa se asoció con el éxito.

Su mayor conquista data de 1994, con la primera y única Euroliga que ha alcanzado el Joventut en su palmarés. Fue en Tel Aviv ante Olympiakos, de la mano del exitoso Zelko Obradovic y con Villacampa como estandarte. 25 años después de aquella gesta, el exinternacional recuerda sus intríngulis. 

«Antes de la semifinal, ante el Barcelona, Obradovic nos subió por sorpresa al autobús y nos llevó a un zoo para desconectar. Dos días después, la mañana de la final, nos volvió a sorprender. Nos llevó a un Aviarium a ver pájaros». Las peculiaridades de una institución como Obradovic, que ahora mismo colecciona Euroligas.

Con la Penya logró la primera de las ocho que lucen en su vitrina de méritos. «Al principio nos costó adaptarnos mucho a sus métodos y a él le costó mucho adaptarse a nosotros. Nos enseñó la importancia del camino, más allá del título final».

Del gran partido ante Olympiakos, el agónico final ya forma parte de la enciclopedia histórica del Joventut de Badalona. En dos minutos cardíacos, la Penya le remontó cuatro puntos a su enemigo griego (53-57). El triple definitivo de Corny Thompson, que decantó el título, se ha considerado como el más importante de la historia del club, aunque justo antes Villacampa inició la remontada con otro acierto que valió tres puntos y que reabrió las opciones de la Penya. 

A solo 4,08 segundos para el final, que de transformarían en el período de tiempo más largo de la historia de una competición europea porque se alargaron hasta los ¡12 segundos¡, el verdinegro Mike Smith cometíó falta sobre otro mito: Zarko Paspalj que fallaba el tiro libre (entonces el sistema era 1+1 y para lanzar el segundo había que anotar el primero) y el balón volvió a manos helenas. A pesar de ese infierno inacabable, Olympiakos no acertó el último tiro y Badalona enloqueció. Concretamente, a las 21:54 horas del 21 de abril de 1994. 

Jordi Villacampa reconoce que «no he visto nunca entero el partido, creo que fue bastante malo, pero sí el final muchas veces repetido». El exalero cerró su etapa en activo en 1997, con 34 años. En 1999 tomó el mando de la Penya como presidente de un club al que jamás ha abandonado, a pesar de contar con ofertas tentadoras en el tránsito como jugador. En 2017 acabó ese idilio que parece irrompible entre una leyenda y la mítica Penya, que presume con nostalgia su época más dorada.

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