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El juez investiga a siete exjugadores del CF Reus por corrupción y blanqueo

El 'Diari' accede al sumario del caso Oikos. A López Garai y Pichu Atienza se suman otros cinco futbolistas, algunos detenidos y luego liberados, que ya han pasado por sede policial por recibir primas por ganar

Raúl Cosano

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López Garai (centro, dorsal 22) celebra un gol en el CF Reus-Valladolid (2-0) de la temporada 2016-17, partido que investiga la justicia. Foto: Alfredo González

López Garai (centro, dorsal 22) celebra un gol en el CF Reus-Valladolid (2-0) de la temporada 2016-17, partido que investiga la justicia. Foto: Alfredo González

Nuevas revelaciones en el marco de la Operación Oikos, la trama por la que presuntamente se habría comprado por 250.000 euros, a través del futbolista Íñigo López, a los jugadores del CF Reus para que vencieran al Valladolid en la temporada 2016-17. El resultado del encuentro (2-0) benefició al Huesca en su objetivo de clasificarse para el play off de ascenso a Primera División, como así sucedió. 

El juez investiga al menos a un total de siete exjugadores rojinegros por corrupción entre particulares y blanqueo de capitales. Ya han acudido a declarar, como expone el sumario del caso, al que ha tenido acceso el 'Diari'. A los casos de Aritz López Garai, supuesto intermediario y entonces capitán, y de Pichu Atienza –que era segundo capitán de aquel equipo– se han añadido otros cinco más. 

El pasado 2 de diciembre fueron detenidos los exjugadores Ramon Folch, Alberto Benito, Edgar Badia y Jordi Codina, algunos de ellos referentes y pesos pesados en los recientes éxitos del club reusense. En sede policial, ninguno de ellos quiso declarar y todos fueron puestos a continuación en libertad, «al haber comparecido voluntariamente, tener arraigo suficiente en España y dar fianza bastante que van a comparecer ante la Autoridad Judicial cuando sean requeridos». 

También compareció Juan Alberto Andreu Albarado, de nombre futbolístico Melli, el que fuera defensa rojinegro –y de larga trayectoria en la elite–, aunque en su caso como «investigado no detenido». Fue el único que sí accedió a prestar declaración. Afirmó no saber nada sobre las primas a terceros recibidas por el CF Reus y que «no le suena haber escuchado nada de cobrar ni tiene constancia de que ninguno de sus compañeros haya recibido ninguna cantidad». También dijo que recordaba haber jugado contra el Valladolid (2-0), aunque no se acordaba de si fue titular o estuvo en el banquillo. Algunos de los detenidos manifestaron su derecho a impugnar la legalidad de la detención. En un auto, el juez dice que es necesario «determinar la participación exacta de cada uno de los jugadores del Reus».

El encuentro que se analiza es el CF Reus-Valladolid de la temporada 2016-17, perteneciente a la jornada 41 de Segunda –la penúltima– y celebrado el 4 de junio en el Estadi de la capital del Baix Camp. 

El juez considera que las conversaciones entre Íñigo López, entonces jugador del Huesca, y el capitán del CF Reus, Aritz López –que ese verano se convertiría en entrenador–, permiten detectar «cómo los investigados, en un lenguaje convenido, hacen referencia a cantidades debidas, cómo Garai se muestra nervioso o desconfiado de que se realice el pago en plazo, y cómo Íñigo trata de tranquilizarlo».

El pago, cinco meses después
Así desgrana los hechos la investigación el Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca: «Una vez que el Reus Deportivo gana el encuentro con el Real Valladolid surge la obligación de pago del precio, que no se materializa hasta el día 10/10/18; momento en que Íñigo López entrega a Aritz López Garai la suma de 270.000 euros en efectivo (250.000 euros para los jugadores del Reus, y 20.000 euros para el entrenador, Aritz). Por lo tanto, el abono se realiza cinco meses después, cuando el CF Reus visita al Huesca, ya en la temporada siguiente, según el relato policial. 

Estima la autoridad judicial que el mínimo a cobrar por cada futbolista sería de 10.000 euros, «estableciendo un máximo de implicación de toda la plantilla, formada en ese momento por 25 jugadores». A pesar de que no se trata de ingresos o abonos por dejarse perder en un encuentro, los informes dejan claro que «esta operación de pago de primas a terceros por ganar se realiza alterando las reglas del juego de la competición, con infracción del código disciplinario deportivo, de una forma encubierta, a espaldas del resto de equipos y de la Federación, utilizando en sus conversaciones un lenguaje convenido (camisetas, libretos, plan de prevención), y mediante pagos de dinero en efectivo, no declarado». 

La documentación sostiene que tanto Atienza como Garai «actuarían como representantes del resto de jugadores del Reus», mientras que Íñigo López «es la persona, valga la expresión, ‘que conoce a todo el mundo’, al haber tenido una relación personal, y/o profesional con casi todos los implicados». Igualmente es la persona que se encarga de que los jugadores del Reus reciban su parte, a través de Garai y Atienza, como demuestran las diferentes conversaciones de WhatsApp reflejadas en el sumario.

Las pesquisas también inciden en que Garai coincidió con Íñigo López en el Córdoba en la temporada 2014-15. El nombre de Garai y la alusión a esos 20.000 euros que habría percibido aparecen en las hojas manuscritas halladas durante el registro del despacho de Agustín Lasaosa, expresidente del Huesca. 

La «camiseta» es el dinero
Especialmente relevantes son las conversaciones que mantienen a lo largo del verano de 2017 Íñigo López y Aritz López Garai para abonarle el primero al segundo los 250.000 euros pactados, una vez el conjunto rojinegro ha cumplido.

El primer cruce de mensajes se produce el 1 de julio. Ya había pasado casi un mes del encuentro entre el Reus y el Valladolid. Los jugadores del club reusense habían respondido con su parte de vencer 2-0, pero aún no habían cobrado lo prometido. «El 11 vuelvo y vemos cómo te doy la camiseta que me pediste», le promete Íñigo a Aritz.

El juez deduce que existe un «lenguaje convenido» entre ambos y que «la camiseta» es en realidad el dinero. Vuelven a hablar el 22 de julio. López le dice a Aritz que tiene preparado «el plan de prevención de lesiones que me pediste» para entregárselo, otra muestra de lenguaje en clave, según el juez. A su vez, Íñigo López conversa al mismo tiempo con Lasaosa, máximo dirigente del Huesca, sobre ese pago pendiente que se va postergando. «Los catalanes están ya diciendo que les dijimos un mes como mucho para enviarles las camisetas [dinero] y están ya mosqueados», le escribe López a Lasaosa el 4 de agosto. «Son catalanes...», le contesta. «El catalán no es problema. El problema es que tiene a 20 tíos detrás dando por culo», zanja López en alusión al resto de plantilla.

Más conversaciones por esas fechas. Íñigo: «Gari, no hay ningún problema. Cuando te vea ya charlaremos. Espero verte antes que acabe el mes. No penséis mal. No va a pasar nada. Cuando te vea te cuento bien». Y el ya entrenador del CF Reus: «Yo aquí estoy a la espera que nos digas algo y se arregle». 

Es ya el 8 de septiembre cuando la intranquilidad empieza aparecer. «Ya está la plantilla y los que se fueron algo nerviosos», le dice Garai a Íñigo, siempre su interlocutor en esta trama. El ya míster rojinegro para ese curso hace referencia también a las bajas del equipo en verano de cara a la nueva campaña. 

Por fin, el 10 de octubre, aprovechando la visita liguera del CF Reus a Huesca, se acaba realizando el pago, en el hotel Abba de la capital oscense. «Estoy en recepción», le escribe Íñigo a Aritz. Otra conversación entre ambos, un día más tarde, confirma que «todo está ok». 
A finales de noviembre, López Garai y Pichu Atienza ya fueron detenidos para que declararan al respecto, junto al propio Íñigo Lopez, al expresidente del Huesca Agustín Lasaosa, al exdirector financiero del club Carlos Laguna o el exjefe de los servicios médicos de la entidad aragonesa, Juan Carlos Galindo. 

El juez de instrucción cree, según expone en un auto, que el Huesca infló facturas para pagar al Reus la prima por ganar

En el pago al CF Reus, el sumario establece también la «colaboración necesaria de terceros prestamistas conocedores de la operación» como Carlos Aranda o Raúl Bravo –los presuntos cabecillas del caso Oikos–. Así lo establece un auto del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Huesca, del 11 de diciembre de 2019, incorporado al sumario. Esa financiación de la prima se logró a través de terceros prestamistas y de «sociedades vinculadas comercialmente» al Huesca, «que emitirán facturas a cargo» del club «que no respondían a trabajos efectivamente realizados, aceptadas conscientemente» por la entidad. 

En esa red, otra pata fundamental es Jesús Sanagustín, administrador de Pryobra 2010 SL. Según el juez, esta empresa, que estaba realizando las obras de remodelación del estadio del Huesca, El Alcoraz, habría sido utilizada para justificar la devolución del dinero prestado para el pago de las primas a los jugadores del Reus. 

Sostiene el auto del juez: «Así, Agustín Lasaosa, en connivencia con el director financiero del club, Carlos Laguna, y con la conformidad del administrador de Pryobra 2010 SL., habrían inflado las facturas por las obras de remodelación del estadio de Huesca, incluyendo en el precio de estas obras las cantidades debidas en concepto de primas a terceros, originando gastos ficticios por abono unos servicios no realizados con el consiguiente empobrecimiento de su patrimonio». Esa es otra de las líneas que se van a seguir investigando. 

Todo este entramado forma parte de una segunda fase de este caso que indaga en los amaños en el fútbol profesional y que también afecta al Nàstic, según una primera oleada de documentación judicial que salió a la luz hace unos meses. Se investiga un Huesca-Nàstic, con 0-1 a favor de los granas, de 2018.  

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