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El renacido

Uche respondió a la confianza de Nano Rivas con dos goles y una asistencia, siendo clave en la remontada ante el Girona

Juanfran Moreno

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Uche celebra uno de sus dos tantos ante el Elche. Foto: Pere Ferré

Uche celebra uno de sus dos tantos ante el Elche. Foto: Pere Ferré

Uche era consciente de sus posibilidades en todo momento. No se le había olvidado aquello de jugar al fútbol. Era un talento natural capaz de emerger en cualquier momento. Nano Rivas tenía claro desde su llegada que el nigeriano iba a tener una importancia capital en sus planes. Ya lo advirtió en la rueda de prensa previa al encuentro ante el Girona. En los entrenamientos también se le veía muy encima de la figura del ariete. Quería mimar a aquel futbolista capaz de marcar las diferencias. 

Y es que Uche se cayó de la dinámica grana tras la expulsión por roja directa ante el UCAM Murcia, en la jornada 21 de campeonato. Aquello provocó que Juan Merino perdiese la confianza en él de forma definitiva. Pasó de ser titular en los dos primeros encuentros con el técnico gaditano  a disputar tan sólo dos ratos entrando como suplente ante el Huesca y el Almería. El técnico linense argumentó, cuando fue preguntado sobre la ausencia del jugar en sus planes, que Uche no estaba al cien por cien. Una lesión en la rodilla era el detonante que le hacía estar fuera de la dinámica grana.
Sin minutos con Merino


Antes de la llegada de Juan Merino, Uche había sido un futbolista importante para Vicente Moreno. El técnico valenciano no dudaba en dejar en sus botas toda la responsabilidad del frente de ataque. El nigeriano respondía con buenas actuaciones. No era aquel futbolista eléctrico y vertiginoso de años atrás, pero si que hacía gala de un gran juego entre líneas y una facilidad pasmosa para encontrar portería. En los 19 partidos en los que estuvo Vicente Moreno al frente del equipo, Uche disputó 17 de ellos, 11 de ellos como titular. En total, 931 minutos con el técnico valenciano en el banquillo. El nigeriano respondió a la confianza con cinco goles y una asistencia que le convirtieron en el futbolista más decisivo del Nàstic en la primera vuelta. 

Giro drástico

La situación de Uche en el Nàstic ha cambiado de manera radical en un abrir y cerrar de ojos. La llegada de Nano al banquillo y la actuación memorable del nigeriano ante el Girona le convierten en un futbolista imprescindible en las dos finales que quedan de aquí al final de temporada. Nadie se plantea que pueda llegar a ser suplente el próximo domingo.

Parece que el once tipo de Nano ya está prácticamente claro al completo y eso que lleva sólo un partido al frente del conjunto grana. La segunda parte ante el Girona permitió sacar conclusiones muy positivas de todos los hombres que estuvieron sobre el campo. En la línea defensiva, el técnico de Ciudad Real tiene claro que confiará en los hombres que hicieron soñar con el ascenso al Nou Estadi la temporada pasada. En la medular, Luismi y Tejera seguirán siendo fijos, aunque Madinda y Zahibo dieron un gran rendimiento ante el Girona. Los extremos parece que serán ocupados por Juan Delgado y Muñiz, quienes ayer fueron de menos a más y terminaron completando una brillante actuación. Por último en el frente de ataque, Manu Barreiro y el propio Ike Uche serán las dos referencias ofensivas.

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