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El riguroso equilibrista

El CF Reus ha presentado este lunes a Aritz López Garai, su último fichaje. El Bernabéu le coronó cum laude un 25 de agosto de 2014. Se estrenó en Primera tras un trayecto lujoso en la categoría de plata. Antes depuró virtudes en el Conquense de Castillejo y Mikel Rico

Marc Libiano Pijoan

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Parés, López Garai y Llastarri, durante la presentación en el Estadi. Foto: Alba Mariné

Parés, López Garai y Llastarri, durante la presentación en el Estadi. Foto: Alba Mariné

Esa virtud de ‘jugar fácil’, que tanto se valora en la modernidad, se encuentra en las botas de Aritz López Garai (Baracaldo, 1980), el nuevo centrocampista del CF Reus. Que nadie espere de él facilidad para crear obras de arte, Garai responde a otro perfil, necesario para acomodar la sala de máquinas rojinegra. El adiós repentino de Jaume Delgado encendió prisas en la dirección deportiva para hallar en el mercado una pieza de condiciones similares.

Garai es de esos futbolistas que hacen sonreír a entrenadores. Buen intérprete del juego, excelente colocación, inteligente sentido táctico. Reparador de averías. El perfecto equilibrista. Un ‘6’ de siempre, vamos.

El rastreo llevó a Parés y a Ferran Asensio a dos objetivos prioritarios; Jordi López (Llagostera) y el mismo Aritz López Garai (Doxa, Chipre). Tipos carismáticos, de sumar más que de restar en la caseta, y con capacidad para tomar responsabilidades cercanas al liderazgo. Costó menos sacar a Garai de Chipre, en un campeonato desconocido, con menos luz en los focos mediáticos. A Jordi le tira más su tierra. Su status en el Llagostera permanece. Y convive en la élite.

Educado en Lezama, en la prestigiosa cantera del Athletic, Aritz López Garai definió su filosofía futbolística y casi de vida. Profesional riguroso, vive 24 horas por y para su oficio. Cultiva su cuerpo con minuciosidad, consciente de que el consumo del tiempo desgasta a cualquier ser humano. Este centrocampista vasco curtió fundamentos al lado de buenos profesores. Se juntó con aquella cuadrilla que formaban Barber (ex del Recre), Mikel Rico (Athletic) y Santi Castillejo, el míster del último ascenso a Segunda B del Reus y exdelantero de enorme caché en la categoría de bronce. Aquel Conquense se quedó a las puertas del ascenso tras caer en la última eliminatoria de la promoción ante el Castilla de Arbeloa, Soldado, De la Red, Borja Valero y compañía. Hablamos de 2005.

La amistad con Castillejo resulta infranqueable. Este verano, justo antes de volar a Chipre, pasaron unas horas juntos en Pañíscola, donde reside el técnico.

El nuevo inquilino del Estadi aterrizó el domingo y decidió no perder demasiado el tiempo. Se cordó las botas y ejerció al lado de sus nuevos compañeros. Se reencontró con Edgar Hernández, con el que coincidió en el Celta de Paco Herrera (2009-11), ya en Segunda División. En la nómina de méritos de López Garai se encuentran un ascenso a Segunda, con el Salamanca (2005-06) y otro a Primera, con el Córdoba (2013-14), con el que llegó a disfrutar de seis apariciones en la categoría de oro. Un 25 de agosto de 2014 se estrenó en el Bernabéu. La corona perfecta para cualquier carrera. El título cum laude.

«Si he venido al Reus no es por dinero, sino porque me gusta su proyecto. El club está llamando a la puerta de la élite y en este momento me muevo por retos como así», aseguró en su primera comparecencia pública. Dijo encontrarse con salud para debutar el domingo. «En mi mente está L’Hospitalet». Mientras, Sergi Parés, uno de los jefes, descartó cualquier salida, llámese Óscar Rico o como sea. «A no ser que paguen la cláusula». Veremos.

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