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El talento versátil

Adri Soriano ha jugado, a lo largo de su carrera, en todas las posiciones. Este año asumió la última, en la portería, con la camiseta del Cambrils Unió

Gerard Virgili

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El polivalente Adri Soriano posa para el Diari. Foto: Alfredo González

El polivalente Adri Soriano posa para el Diari. Foto: Alfredo González

La polivalencia en el fútbol es una cualidad que escasea. Es muy complicado asociar un jugador con más de una posición y, cuando los clubes buscan un fichaje, prefieren apostar por un lateral o un mediocampista puro que tentar a la suerte con alguien que pueda asumir ambos roles. Aún más complicado es encontrar un futbolista que haya pasado por cada puesto y haya tenido la responsabilidad de cubrir con solvencia todas las facetas. Es el caso de Adri Soriano, que se ha adaptado a lo largo de su carrera a jugar en todas las posiciones. La última, en este final de temporada, cuando el tarraconense se puso los guantes y sustituyó al portero de su equipo, el Cambrils Unió, cuando éste fue expulsado. 

Sus andanzas deportivas comenzaron en el fútbol base de La Salle, donde a Soriano se le asignó el rol de defensa central. Su versatilidad, sin embargo, ya se dejó notar desde pequeño: pasó unos años en la cantera del Espanyol antes de regresar, y de nuevo en Tarragona probó también en el medio del campo y como extremo, incluso de delantero en distintas ocasiones. Cuando llegó a su etapa juvenil, que pasó en las filas del Reus Deportiu, el jugador tarraconense volvió a la posición de central, que alternó con la de pivote defensivo. Ya en su fase de formación, tocó todos los palos y aprendió a moverse por todos los rincones del terreno de juego. 

El jugador tarraconense ha pasado por varios clubes del fútbol regional, como el Benavent, el Morell o el Torredembarra

Sus estudios en INEF le llevaron a Lleida, donde Soriano no se despegó del balón: allí jugó en el FC Benavent, equipo con el que consiguió ascender a Primera Catalana, una de sus mejores experiencias como jugador. Después de jugar también en el Tàrrega, Adri Soriano regresó a la demarcación de Tarragona. Fue entonces cuando debutó en el Morell, donde pasaría cinco temporadas. Ignacio de Balle, delegado del club, recuerda al polivalente joven que vistió la equipación blanquiazul: «Era un chico muy serio, muy disciplinado. Lo tuvimos como central y también como lateral, una excelente persona y un muy buen compañero, tanto fuera como dentro del campo».

También logró ascender con el Morell, precisamente en su última temporada en el club. La temporada siguiente, sin embargo, vivió una situación que, pese a ser muy distinta, significó mucho para el jugador: «Fue muy importante para mí el primer año en el Torredembarra. El equipo se estrenaba en Primera Catalana, y perdimos los seis primeros partidos», explica Soriano. «Después, empatamos los siguientes tres, y teníamos tres puntos en nueve jornadas. Pero conseguimos mantener la categoría, y aquella permanencia me sentó casi tan bien como un ascenso». Fue en este combinado tarraconense cuando Soriano saltó al césped en las cuatro posiciones defensivas: lateral derecho e izquierdo y también central en ambos lados. 

Profesor de Educación Física en el Institut Tarragona, Adri Soriano entiende el fútbol como una afición. Ha sido siempre consciente de lo difícil que es dedicarse al balompié de forma profesional. De todas maneras, se toma el deporte con seriedad: «Siempre ha sido un ‘hobby’, pero si ha habido que entrenar o me he tenido que saltar un compromiso por el fútbol, lo he hecho. Siempre he intentado respetar los clubes y ser exigente», afirma. 

A sus 32 años, Adri Soriano no se plantea colgar las botas aún. «Ahora mismo, mi objetivo es ir año por año y disfrutar al máximo de las temporadas que me quedan como jugador. Cuando vea que ya no disfruto, entonces me plantearé dejarlo», explica. Por lo que respecta a su vinculación con el fútbol cuando se aparte del césped, Soriano no se ve como entrenador: «Quizás me decante por la preparación física, aunque lo más probable es que me decida por deportes de montaña, al aire libre». Sin embargo, aún tiene tiempo por delante con el balón en los pies, y esperamos verle muchas campañas más haciendo lo que más le gusta.

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