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El trotamundos de los banquillos llega a Camboya

Oriol Mohedano, de Creixell, es el nuevo técnico del Phnom Penh Crown, donde le acompaña el portero reusense Abel Yébenes

Iñaki Delaurens

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El preparador de Creixell (d), dando instrucciones a sus jugadores durante esta pretemporada. Foto: cedida

El preparador de Creixell (d), dando instrucciones a sus jugadores durante esta pretemporada. Foto: cedida

Oriol Mohedano ha puesto rumbo a tierras exóticas. Desde el pasado enero es el técnico del Phnom Penh Crown FC, de la máxima división de Camboya, en su primera aventura como primer entrenador. En esta andanza tendrá de compañero de viaje al portero Abel Yébenes, a quien formó en las categorías inferiores del Nàstic.

El preparador de Creixell aterriza en Camboya con 29 años después de entrenar en Suiza y Finlandia, en una carrera profesional que le está convirtiendo en un trotamundos del fútbol.

Tras una primera experiencia dirigiendo a promesas del Cornellà, llegó al Roda de Berà –donde había jugado hasta que una lesión le alejó del césped a los 23 años– para realizar labores de asistente técnico. Una temporada después, entró en el staff de preparadores de las inferiores del Nàstic. Llegó a ser el segundo entrenador de Javi Robles en el Juvenil A.

En julio de 2014, Mohedano empezó su idilio con las ligas extranjeras. Se fue al Servette FC de la Challenge League, segunda categoría suiza, en Ginebra para ser asistente del juvenil –ganando la liga– y más tarde, del primer equipo. Al fin de la campaña, embarcó rumbo a Finlandia, donde el calendario liguero sigue vivo en verano. Fue ayudante del cuerpo técnico del FC Legirus Inter –segunda división– y entrenador del juvenil. La competición finlandesa acabó en octubre y Mohedano decidió volver a casa.

Vivió un par de meses de inactividad en los que pudo regresar al Servette. Pero buena parte del cuerpo técnico había cambiado y Mohedano desestimó la oferta. En Navidad recibió una llamada procedente de Camboya de Sam Schweingruber, a quien había conocido durante su etapa en el país helvético. Tras dos años ganando la liga –doblete con Copa hace dos–, el suizo saltó del banquillo a la dirección deportiva y pensó en el de Creixell como alternativa para mantener la hegemonía.

«Cuando surgió la posibilidad no dudé mucho, lo tenía claro. Los objetivos son máximos y es un reto muy interesante, ya que Camboya es un país desconocido para mí con un fútbol particular. El jugador asiático es muy físico y rápido, pero con poco control. Intento adaptarme a su cultura futbolística pero con más dominio del tempo», explica Mohedano.

El Phnom Penh Crown es uno de los equipos de la capital camboyana. Cuenta con un estadio propio con capacidad para cerca de 6.000 aficionados y al lado una ciudad deportiva, donde potencian su academia de fútbol base. Ahora mismo, el conjunto está realizando la pretemporada a las puertas del arranque liguero, la semana que viene. «Estoy contento con los primeros amistosos, hemos ganado dos partidos y empatado otros dos. El equipo es un bloque renovado con casi la mitad de la plantilla nueva, ya que algunos de los que había han dado el salto a otros países o se han retirado», analiza el de Creixell.

Yébenes, su baza personal

Mohedano había entrenado a Abel Yébenes en la cantera grana y ha apostado por él para la meta camboyana. El meta reusense, de 20 años, empezó en La Salle de Reus antes de entrar en el Nàstic, donde complementó su etapa formativa. Tras quemar su ciclo como juvenil, recaló en el Valls y en El Catllar, las últimas dos campañas. Ahora, en Camboya vive su primera experiencia en el extranjero.

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