El último mirlo rojinegro en Primera

Fútbol. Adri Guerrero, ex del CF Reus, ha debutado como titular en el Valencia de Voro

MARC LIBIANO PIJOAN

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Adri Guerrero presiona a un rival, durante el partido de su debut ante el Granada. foto: Valencia CF

Adri Guerrero presiona a un rival, durante el partido de su debut ante el Granada. foto: Valencia CF

Adri Guerrero (Blanes, 1998) ha alcanzado el sueño de cualquier niño que convive con una pelota las 24 horas del día. Voro, el actual entrenador del Valencia, ha premiado su excelente trayectoria en el filial, el Mestalla, con minutos en la primera plantilla. Ha tomado el testigo en el lateral zurdo ché con una naturalidad asombrosa. En menos de una semana acumula dos apariciones con los mayores del Valencia. La primera, la del debut en la máxima categoría, ocurrió en Granada el 4 de julio, cuando en el segundo tiempo sustituyó a Jaume Costa.

Este lunes, ante el Valladolid, en el estadio de Mestalla, ocupó un lugar entre los once elegidos con el premio de la victoria final (2-1). Adri Guerrero se convertido así en el último producto del CF Reus en debutar en Primera División. Sólo la expulsión del equipo rojinegro de la Segunda División, en enero de 2019, rompió su idilio con la entidad reusense.

La historia de Guerrero con el CF Reus empezó en 2017, cuando se incorporó al filial de Tercera procedente de las categorías inferiores del Barcelona, donde había pasado siete años de formación. Su buen comportamiento en el Reus B Cambrils no pasó desapercibido en las altas esferas del club. Combinaba entrenamientos con el primer plantel y rápido se adivinó en él una capacidad inusual en adaptarse al medio. Como lateral izquierdo profundo, pronto llamó la atención de sus entrenadores, especialmente de Xavi Bartolo, el que le hizo debutar en Segunda A durante el curso 2018-19. «Intelectualmente tenía las cosas muy claras. Es un grandísimo jugador de equipo. Prueba de ello es que cuando llegó al Valencia Mestalla le hicieron rápido primer capitán».

Con Bartolo, Adri llegó a completar hasta siete partidos en la Segunda División. Su rendimiento estuvo acorde a las necesidades del guión. Respondió a lo que pedía la situación crítica que vivía el Reus debido a que no pudo inscribir a la totalidad de los componentes de la plantilla por problemas con el límite salarial. «Tuve claro que podía jugar perfectamente en Segunda B y que entonces su rendimiento diría hasta dónde podría llegar. Con el Mestalla ha sido indiscutible y eso le ha dado la posibilidad de debutar en Primera. Me alegro mucho por él, porque es un trabajador incansable», recuerda Bartolo.

El carrilero no ha ocultado su entusiasmo durante estos días como componente, a pleno derecho, del Valencia, todo un histórico de la Primera División, que lucha por conservar una posición que le dé derecho a disputar competición europea el próximo curso. Mestalla y el Valencia suelen ser palabras mayores, aunque Guerrero ha aceptado el reto con cierta naturalidad. «En Granada, el día del debut, estaba tranquilo, intenté disfrutarlo. De pequeño me fijaba mucho en cómo jugaba Joaquín», admitió para los medios oficiales del club.

La ascendencia del futbolista desde que llegó al filial ché, en enero de 2019, ha resultado indiscutible. A las órdenes de Chema Sanz ha disputado los 28 partidos completos de la atípica temporada que acaba de finalizar debido a la pandemia del coronavirus. Es más, a los pocos días de pisar el vestuario del Valencia Mestalla, su entrenador ya le nombró capitán, consciente de la capacidad de liderazgo que dispone.

Con el 31 a la espalda

En Granada, el pasado 4 de julio, ingresó en el césped con el número 31 a la espalda y tuvo que vérselas a menudo con Roberto Soldado. Saldó el compromiso con tan buena nota que Voro, actual primer entrenador del Valencia, le consideró apto para actuar como titular ante el Valladolid, en el partido disputado este pasado lunes. La victoria del Valencia (2-1) puso el broche de oro a su segunda aparición en la máxima categoría. «Los compañeros me han ayudado mucho y eso te facilita un poco las cosas», ha reconocido. Adri Guerrero espera ahora poder disfrutar de un final de temporada feliz con el Valencia, que desea cumplir el objetivo colectivo europeo. El suyo pasa por conservar esa posición privilegiada.

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