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El vuelo del titán (Pobla 1 - Badalona 1)

Alberto Varo agranda su leyenda y salva un punto para la Pobla con un gol de cabeza en el tiempo de descuento después de haber parado su segundo penalti en dos semanas
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El portero del filial grana remata de cabeza un saque de esquina para empatar en el último suspiro: Josep Maria Garcia

El portero del filial grana remata de cabeza un saque de esquina para empatar en el último suspiro: Josep Maria Garcia

 

Que la Pobla le debe mucho de lo que es a su portero es algo que no deja lugar a dudas. Alberto Varo es un guardameta que da puntos y eso lo dejó más que claro ayer en el partido contra el Badalona. Con 0-1, el meta de La Canonja paró un penalti, el segundo después del de la semana pasada en el Mini Estadi. Y cuando su equipo se deshinchaba resignado a la derrota, en la última acción del choque, el héroe del ascenso subió a rematar en un saque de esquina. Apuesta a la desesperada. Se elevó como un géiser entre el barullo de futbolistas y cabeceó un balón perfecto para firmar el gol del empate. El tercero en tres jornadas.
La Pobla está aprendiendo lo caro que se venden los puntos en Segunda B. El equipo de Martín Posse se adueñó del partido en los primeros compases y ya no lo soltó. Cargó todo el peso pero acabó con una recompensa corta. Removió y removió el balón a su antojo ante un Badalona que optó por esperar. Sin prisas. El filial grana tiró de creación para generar peligro y su rival, de paciencia. Tuvo ocasiones de todos los colores, pero se fue al descanso sin romper el empate y nada más volver de vestuarios encajó el gol. El tanto trastocó los planes para el segundo tiempo. La Pobla no renunció al cuero, pero la lucha ya era contra el reloj y las imprecisiones empezaron a desgastar su juego. Hasta que Alberto Varo volvió a sacar a relucir sus quilates.
Si de algo pecó el filial grana fue de hambre. A los diez minutos del pitido inicial, Emaná tuvo la primera ocasión clara para marcar. Recibió un balón largo de Gabi López y se internó solo en el área para encarar al portero del Badalona, Morales. Sin espacio para controlar, el camerunés le dio como pudo y el disparo se perdió lejos de los tres palos. 
La Pobla tocaba y tocaba sin miedo de jugar cerca del área rival mientras el Badalona se dejaba dominar, apiñado atrás y sin apurarse en tareas de presión. El siguiente que encontró una ranura en la zaga escapulada fue Alfons Serra, que coló una bola perfecta al área para Álvaro, pero éste no acertó en el remate. Poco después, Álvaro rozó de nuevo el gol tras peinar una falta botada por Kike Tortosa desde unos 30 metros. Gran intervención de Morales, que repelió el peligro con una estirada para la foto.
El cuadro poblense siguió merodeando el gol, pero fue el Badalona, en su única acción de peligro, el que lo tuvo más cerca. Una buena triangulación entre Eugeni y Toni Lao la aprovechó Ponzio para levantar del susto a la grada grana con un misil que se estrelló en el larguero y rebotó en la misma línea de gol antes de escupir el peligro.
Para despedir el primer acto, Gabi López volvió a dejar síntomas de precipitación. Buena acción de Kike Tortosa, que cabalga por el carril izquierdo hasta la línea de fondo y centra para que Gil remate solo de cabeza. Morales despeja y deja la bola muerta en el área. Gabi, que entraba por velocidad, se pasa de potencia y la manda a las nubes. El marcador siguió estático.
La Pobla dejó las mejores sensaciones para la segunda mitad, pero el guión se torció nada más empezar. Fue en un saque de falta del exgrana Eugeni. Bombeó el esférico con clase y Amantini, en el segundo palo, la colocaba de cabeza al único resquicio al que no podía llegar Varo. 
Tras unos minutos de desajuste y una vez encajado el golpe, la Pobla se rearmó de nuevo las botas. Álvaro, con un chut al palo, y Emaná, tras rematar muy forzado un balón con el portero ya vencido, rozaron el empate.
En el 64’ pudo estropearse todo. Manu Balda tiró de pillería, cayó en una jugada enmarañada dentro del área y Montero de Lerma pitó penalti. El mismo Manu Balda se encargó de lanzarlo. Lo tiró centradito, Varo se lanzó hacia la derecha, pero sacó el balón con las botas.
En la recta final el conjunto poblense mantuvo encerrado en su campo al Badalona, aunque su esquema de juego se iba desdibujando a medida que se acercaba el final. Los de Posse se quedaban secos de ideas para hacer daño a un rival que echó el cerrojo. En el 94’ estalló el júbilo. El ‘Águila’ Varo alzó a volar para rescatar un punto con regusto a victoria.

Que la Pobla le debe mucho de lo que es a su portero es algo que no deja lugar a dudas. Alberto Varo es un guardameta que da puntos y eso lo dejó más que claro ayer en el partido contra el Badalona. Con 0-1, el meta de La Canonja paró un penalti, el segundo después del de la semana pasada en el Mini Estadi. Y cuando su equipo se deshinchaba resignado a la derrota, en la última acción del choque, el héroe del ascenso subió a rematar en un saque de esquina. Apuesta a la desesperada. Se elevó como un géiser entre el barullo de futbolistas y cabeceó un balón perfecto para firmar el gol del empate. El tercero en tres jornadas.

La Pobla está aprendiendo lo caro que se venden los puntos en Segunda B. El equipo de Martín Posse se adueñó del partido en los primeros compases y ya no lo soltó. Cargó todo el peso pero acabó con una recompensa corta. Removió y removió el balón a su antojo ante un Badalona que optó por esperar. Sin prisas. El filial grana tiró de creación para generar peligro y su rival, de paciencia. Tuvo ocasiones de todos los colores, pero se fue al descanso sin romper el empate y nada más volver de vestuarios encajó el gol. El tanto trastocó los planes para el segundo tiempo. La Pobla no renunció al cuero, pero la lucha ya era contra el reloj y las imprecisiones empezaron a desgastar su juego. Hasta que Alberto Varo volvió a sacar a relucir sus quilates.

Si de algo pecó el filial grana fue de hambre. A los diez minutos del pitido inicial, Emaná tuvo la primera ocasión clara para marcar. Recibió un balón largo de Gabi López y se internó solo en el área para encarar al portero del Badalona, Morales. Sin espacio para controlar, el camerunés le dio como pudo y el disparo se perdió lejos de los tres palos. 

La Pobla tocaba y tocaba sin miedo de jugar cerca del área rival mientras el Badalona se dejaba dominar, apiñado atrás y sin apurarse en tareas de presión. El siguiente que encontró una ranura en la zaga escapulada fue Alfons Serra, que coló una bola perfecta al área para Álvaro, pero éste no acertó en el remate. Poco después, Álvaro rozó de nuevo el gol tras peinar una falta botada por Kike Tortosa desde unos 30 metros. Gran intervención de Morales, que repelió el peligro con una estirada para la foto.

El cuadro poblense siguió merodeando el gol, pero fue el Badalona, en su única acción de peligro, el que lo tuvo más cerca. Una buena triangulación entre Eugeni y Toni Lao la aprovechó Ponzio para levantar del susto a la grada grana con un misil que se estrelló en el larguero y rebotó en la misma línea de gol antes de escupir el peligro.

Para despedir el primer acto, Gabi López volvió a dejar síntomas de precipitación. Buena acción de Kike Tortosa, que cabalga por el carril izquierdo hasta la línea de fondo y centra para que Gil remate solo de cabeza. Morales despeja y deja la bola muerta en el área. Gabi, que entraba por velocidad, se pasa de potencia y la manda a las nubes. El marcador siguió estático.

La Pobla dejó las mejores sensaciones para la segunda mitad, pero el guión se torció nada más empezar. Fue en un saque de falta del exgrana Eugeni. Bombeó el esférico con clase y Amantini, en el segundo palo, la colocaba de cabeza al único resquicio al que no podía llegar Varo. 

Tras unos minutos de desajuste y una vez encajado el golpe, la Pobla se rearmó de nuevo las botas. Álvaro, con un chut al palo, y Emaná, tras rematar muy forzado un balón con el portero ya vencido, rozaron el empate.

En el 64’ pudo estropearse todo. Manu Balda tiró de pillería, cayó en una jugada enmarañada dentro del área y Montero de Lerma pitó penalti. El mismo Manu Balda se encargó de lanzarlo. Lo tiró centradito, Varo se lanzó hacia la derecha, pero sacó el balón con las botas.

En la recta final el conjunto poblense mantuvo encerrado en su campo al Badalona, aunque su esquema de juego se iba desdibujando a medida que se acercaba el final. Los de Posse se quedaban secos de ideas para hacer daño a un rival que echó el cerrojo. En el 94’ estalló el júbilo. El ‘Águila’ Varo alzó a volar para rescatar un punto con regusto a victoria.

 

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