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Espíritu de superación

Miguel López, aquejado de esclerosis múltiple, y Javier Fran, invidente, competirán en la próxima Ultra Trail de la Serra del Montsant que tendrá lugar el próximo 17 de octubre

Roger Vives

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Javier Fran, en la imagen junto a Albert Giné que en esta ocasión no ejercerá como su guía. Foto: DT

Javier Fran, en la imagen junto a Albert Giné que en esta ocasión no ejercerá como su guía. Foto: DT

Finalizar los 101,2 kilómetros y 4.000 metros de desnivel positivo de la Ultra Trail de la Serra de Montsant (UTSM) es un gran reto para cualquiera, pero el espíritu de superación va aun más allá en corredores como el madrileño Miguel López, aquejado de esclerosis múltiple, o del atleta aragonés invidente Javier Fran, que tendrá de guía a Llorenç Duran.

El corredor de Barbastro (Huesca) ya completó la prueba con éxito en el año 2012, pero como la mala meteorología obligó a recortar 9 kilómetros el recorrido, le queda el objetivo de finalizarla íntegramente. Ya lo probó en 2013, pero tuvo que abandonar en Cabacés (km. 57) al llegar fuera de tiempo.

Para esta nueva ocasión, Fran afirma que «la afronto con muchas esperanzas y con Llorenç, amigo que ya me ha guiado exitosamente en diferentes carreras de unos 100km por montaña». En este sentido, recuerda que «deseo finalizar esta edición sin recortes en el recorrido, ya que hace tres años la termine pero la lluvia hizo que se recortase», a la vez que añade que «espero evitar errores horarios como el que me hizo llegar pasado el tiempo de corte a mitad de carrera en 2013».

Estos son algunos de los motivos que hacen que Fran repita en la UTSM, pero también porque «la considero un reto asequible comparado con otras carreras, y evidentemente por la actitud acogedora que la organización me ha mostrado repetidamente. Además, porque participarán corredores del Trail Roquetes, con quien me siento muy vinculado».

López, por su parte, debuta en la UTSM dos años después de que se le diagnosticase esclerosis múltiple y de tener que renunciar, provisionalmente, a las carreras de ultrafondo. Su presencia en el Monstant viene de la mano de una objetivo solidario, ya que recaudará fondos para la Fundación Esclerosis Múltiple de Madrid (FEMM) vía crowdfunding para la iniciativa REMy+ en el web www.migranodearena.org. López afronta la cita del 17 de octubre, «con mucha ilusión, es la culminación de un gran proyecto».

El madrileño explica que «me motiva la idea del reencuentro con las pruebas de ultrafondo; con la esclerosis múltiple se ha vuelto muy especial». Con todo, «lo que más temo no es nada nuevo: descansar bien la noche anterior, problemas de hidratación o alguna lesión» resume López, que ha escogido la UTSM porque «la zona es preciosa, buscaba un tipo de prueba con un recorrido adaptado a mi forma física; además, he quedado entusiasmado con el espíritu solidario de la organización».

Su preparación para llegar de la mejor forma posible «ha sido muy controlada, tanto los entrenamientos, la alimentación y los descansos. Todo coordinado por el equipo de profesionales que me acompañan en el proyecto desde los primeros pasos». Fran, por su parte, se ha preparado mediante «el circuito ONCE de carreras de montaña, excursiones con amigos, expediciones con la SEMED, carreras de la misma y con las ultras en las que participo: cuatro exitosas y una sin éxito en lo que llevamos de año».

López otorga «un 40 % a la parte física y un 60% a la psicológica» para superar el reto, ya que considera que «la parte física está afectada por la enfermedad y eso me penaliza; en cambio la parte psicológica está bien trabajada». Una enfermedad que supone que «me puede afectar durante la prueba con falta de sensibilidad en la pierna izquierda y la de visión en el ojo del mismo lado».

En su caso, Fran considera que la parte física y psicológica son igual de importantes, si bien da un plus más al aspecto mental, recordando que «la primera carrera de 100km que realicé la hice sin preparación específica y habiendo participado solo en medias maratones de montaña». Sobre la relación con su guía durante la carrera, cree que «será esencial la compenetración resultante de una gran amistad y la experiencia acumulada juntos».

Ambos participantes, Miguel y Javier, tienen un gran reto ante sí y animan a la gente en situaciones similares. López explica que «la vida sigue, es un regalo que no podemos dejar pasar esperando el final; las personas con enfermedades crónicas y discapacitadas no podemos dar la espalda al mundo, necesitamos normalizar nuestras vidas dentro de nuestras limitaciones».

Fran afirma que «hay que intentar maximizar las capacidades disponibles para dar lo que de entrada parecería imposible, pero se tienen que tener muy presentes los límites que exigen ayuda y que a la vez deparan nuevas interacciones humanas».

Finalmente, sobre cómo se imaginan el domingo 18 de octubre al mediodía (que se corresponde a las horas posteriores a la fin de la carrera), López asegura que «no lo puedo imaginar, un gran día, mucha emoción y sentimientos a flor de piel». Fran por su parte, recuerda que «24 horas, o casi, pateando 100km de montaña es mucho tiempo, antes de empezar lo que más tengo en mente es llegar a meta».

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