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Exhibición del alevín del Sant Pere i Sant Pau para imitar a los jugadores del Madrid

Los futbolistas tarraconenses dieron un recital de control y habilidad para simular lo que hicieron los merengues en el vestuario con el hijo de Marcelo. Dieron 23 toques de cabeza sin que el balón cayera y se desató la euforia

Raúl Cosano

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Fue al acabar la sesión de entrenamiento. Alguien tuvo la idea y empezó a grabar. El resto es una curiosidad, un guiño a los jugadores del Real Madrid que se acabó convirtiendo en una sutil exhibición de calidad y técnica, una broma improvisada entre niños que acabó en celebración y jolgorio. El alevín A del Club Escola de futbol Sant Pere i Sant Pau quiso imitar la situación vivida hace unos días en el vestuario del Real Madrid. El hijo de Marcelo, Enzo, comenzó a tirar paredes de cabeza con futbolistas blancos como Theo Hernández, Casemiro, Kiko Casilla, Lucas Vázquez, Modric, Kovacic, Sergio Ramos o el propio Marcelo. El divertimento acaba con el pequeño de ocho años cabeceando el balón al interior de una cesta, simulando un gol para ser cogido y manteado después por sus compañeros, como en una celebración. 

Ese juego, viralizado en redes sociales, fue imitado por los jugadores del equipo de Sant Pere i Sant Pau. La acción es un calco, aunque en un espacio más reducido e incluso en un ejercicio con más dificultad: uno cabeceando el esférico y pasándoselo a cada uno de sus compañeros. El cuero acaba colándose en una cesta, por cierto mucho más pequeña que la que tenía el vestuario del Madrid. En total, son 23 toques de cabeza sin que el balón caiga al suelo, una jugada divertida que revela, sin embargo, un exquisito dominio de la técnica. Por supuesto, no faltó la celebración posterior, donde se desató la euforia para festejar esa 'delicatessen' como si fuera un gol decisivo. A buen seguro, fue una acción para hacer piña en el vestuario de este alevín. 

Este fue el resultado, que se puede comparar, algo más abajo, con el 'experimento' malabarista que había hecho Enzo, el hijo de Marcelo. 

 
 

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