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Deportes FUTBOL

"Fichar por el Oviedo es la oportunidad de mi vida"

ENTREVISTA. Núria Llop, de 26 años, deja el Seagull de Badalona para firmar por el Oviedo de Segunda Femenina

Edu Pino

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Núria Llop durante un encuentro de esta temporada con la Seagull de Badalona. FOTO: Xavi García

Núria Llop durante un encuentro de esta temporada con la Seagull de Badalona. FOTO: Xavi García

Núria Llop (Benissanet) se inició en el mundo del futbol en el Ribpriter, Salou y Tortosa-Ebre hasta que con 17 años firmó su primer contrato profesional con el Nàstic de Tarragona. Posteriormente continuó en la Escola de Futbol Valls, el Lleida Esportiu y el AEM Lleida antes de recalar la pasada campaña en el Seagull de Badalona. Ahora con 26 años su fichaje por el Real Oviedo le vuelve a abrir las puertas de la élite.

Casi diez años después, el Oviedo te presenta la oportunidad de volver a convertirte en profesional
Sí, la verdad es que lo logré con el Nàstic con 17 años y desde entonces no he cesado en seguir luchando por volver a conseguirlo. Después de tantos años tengo la oportunidad de volver a ser profesional y es como un sueño que he logrado cumplir.

Podríamos decir que tu fichaje por el Real Oviedo es la oportunidad de tu vida?
Sí, creo que es la oportunidad de mi vida. Las condiciones con las que voy, un contrato profesional…es algo inesperado, y cuando llaman a tu puerta para ofrecerte algo así es como un sueño que se hace realidad para todas las que queremos vivir tan intensamente el futbol.

¿Cuál es tu objetivo en esta nueva etapa en tierras asturianas?
Principalmente disfrutar y sobretodo haciéndolo compitiendo a un gran nivel. Sé que habrá mucha competencia pero quiero disfrutarlo.

A parte de ser un reto profesional también lo es a nivel individual por la obligación de salir de tu zona de confort por primera vez.
Tienes razón. Yo soy una persona muy de casa y siempre me ha costado bastante salir de la zona de confort. Ir al Oviedo es un gran reto profesional pero también personal y no quería perdérmelo. No quería decir que no y quedarme con la duda de cómo me habría ido. Lo quiero vivir. De hecho, hace unos años tuve la oportunidad de ir a jugar a Estados Unidos y lo rechacé por miedo, ahora no quiero perderme la oportunidad que me ofrece el Oviedo.

Jugaste con el Nàstic en la máxima categoría y tras consumarse el descenso la Escola de Futbol Valls se hizo con la plaza. No obstante, ambos equipos terminaron desapareciendo. ¿Cómo visite aquellos años?
Fueron años donde disfrutamos mucho pero a la vez terminaron siendo muy tristes. Aquel grupo de chicas nos convertimos en una familia. Los viajes eran muy largos y la mayoría los hacíamos en bus. Muchas horas juntas para que después, de un día para otro te digan que todo a terminado. Al final el futbol tiene estos altibajos pero aquellos años recuerdo que fueron muy duros.

Pasado todo este tiempo, ¿Crees que el Nàstic debería hacer un esfuerzo para recuperar el fútbol femenino?
Creo que sí. Por nombre, por ciudad y por territorio creo que debería apostar por el fútbol femenino. De todos modos en mi época las coas no se hicieron bien. Hubo más interés económico que otra cosa y se deberían hacer las cosas muy bien para que pudieran apostar realmente en serio.

¿Cómo ves la gran efervescencia que vive actualmente el fútbol femenino?
La verdad es que cuando estas en clubes humildes, es difícil notar alguna diferencia considerable, pero sí que es verdad que en líneas generales las cosas han cambiado y que los equipos con más nombre tienen el club más profesionalizado, tienen más repercusión mediática y se nota más.

Ahora mismo, junto con Paola Soldevila os habéis convertido en las referentes del fútbol femenino de la provincia.
No me lo había planteado pero es verdad que tanto yo como Paola llevamos muchos años disfrutando de esto. A mi me ha costado un poco más pero la verdad es que nunca he dejado de trabajar. Las he pasado de todos los colores y seguro que Paola también, pero no puedes arrojar nunca la toalla. Tengo muy buena relación con ella, coincidimos un año en el Valls antes de que el equipo desapareciese. Me alegro mucho por ella por todo lo que está viviendo. La final de la Copa de la Reina que ganaron fue una pasada. Al final te das cuenta de que las chicas también sabemos jugar a fútbol y competir a un buen nivel en grandes finales.

Tu pareja, Andreu Guiu, juega en el Prat, ¿Qué tal es vivir las 24 horas pendientes del fútbol?
Andreu está haciendo una gran temporada en el Prat. Y compartir una pasión como esta es una gozada. Cuando puede siempre viene a verme y cuando puedo también voy yo. Al final siempre nos contamos cosas del partido y nos comentamos los errores que podemos mejorar. En realidad es muy bonito compartir estas cosas.

De hecho, el hermano pequeño de tu pareja es Bernat Guiu, una de las sensaciones de futuro en el Nàstic. ¿Cómo le ves?
Futbolísticamente creo que Bernat es el más diferente de los tres hermanos. Le he dicho muchas veces que le han dado el caramelo demasiado rápido y que debe ser consciente de que el fútbol a veces es injusto y que hay que trabajar mucho. Te llevas algunas alegrías pero también muchas decepciones. Está trabajando mucho, no se pone límites, pero entre toda la familia le intentamos hacer tocar de pies en el suelo y sobretodo que disfrute y que sea constante.

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