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Final encubierta

El CF Reus no puede fallar mañana ante el Badalona, rival directo en la lucha por el play off. Los de Natxo González dormirían en la cuarta plaza si vencen, en un duelo con tintes decisivos
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Los jugadores del CF Reus se abrazan tras un gol anotado en el Estadi municipal.  Foto: Alba Mariné

Los jugadores del CF Reus se abrazan tras un gol anotado en el Estadi municipal. Foto: Alba Mariné

El Badalona genera una final encubierta. Un partido con tintes decisivos. Por muchas cosas. Es un rival directo. Un púgil que aspira al desafío más hermoso. Lo mismo que el Reus. Luego, la distancia en la tabla es mínima. No hay espacio geométrico abismal. A Reus y Badalona les separan dos puntos. El colchón habla bien de los rojinegros. Un poco más cerca del cuarto. De hecho, dormirá en esa privilegiada plaza de play off si gana. Meterá presión y una dosis de tensión extrema al Lleida-Hércules. Éste se jugará el domingo.

Los rojinegros necesitan recuperar su identidad si desean alcanzar el éxito. Deben desmarcarse de la actuación triste del domingo en L’Hospitalet. Sorprendió esa cara del equipo, cuando había mostrado integridad en los últimos tiempos. Transmitía seguridad, independientemente del resultado final. En L’Hospitalet volvió a generar dudas, pero lo más maravilloso del fútbol es que suele dar oportunidades. Cada siete días hay partido. Hay opción de callar bocas. De resurgir. Lo sabe Natxo y también sus chicos. Conscientes de que resultaría dramático fallar ante el Badalona.

El técnico del Reus recupera para la lista de citados a Álex Colorado, que probablemente no esté para 90 minutos, aunque puede empezar desde el banco. Tampoco se prevén demasiadas modificaciones en el once. Al final, la imagen de L’Hospitalet no se trata de un tema de nombres. Es más de espíritu, de intensidad. Necesita recuperar el hambre el Reus.

El precedente de la ida trae enormes recuerdos. Como los días señalados. En noviembre, el Reus visitó el incómodo estadio de Montigalà, la nueva casa del Badalona. Se llevó el botín por la mínima. El 1-2 trajo gloria. Tres puntos y un liderato que duró poco pero que se saboreó mucho. Aquel día marcaron Ramon Folch y Edgar Hernández. Incluso, el arquero Edgar Badia dejó una parada para el recuerdo en el descuento. Ahora, los rojinegros esperan que el Badalona vuelva a ejercer de talismán, aunque no viene el equipo barcelonés con ganas de bromas.

Tropiezo inesperado

Los ‘Escapulats’ se llevaron una triste decepción el pasado domingo. Saltaron al césped de Montigalà conociendo que el Reus había caído en L’Hospitalet y disfrutaban de una oportunidad única para situarse al borde del play off. La presión les pudo y cedieron de forma inesperada ante el Olot. Ni más ni menos por 0-4.

Habrá ganas de revancha por parte de los chicos que entrena Manolo González, capaces de hacer grandes actuaciones lejos de su estadio. Por ejemplo, su última salida se saldó con una prestigiosa victoria en el campo del Lleida Esportiu (0-2). Con el papel de visitante ha sido capaz de sumar, además, dos empates en el Nou Estadi de Tarragona (1-1) y en el Rico Pérez de Alicante (0-0).El duelo de titanes de mañana presagia unas consecuencias importantes para el futuro. El vencedor tomará un impulso casi definitivo.

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