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Ingrid Pino, en cabeza de la pista y las redes

La joven atleta de Benissanet, que ha vuelto con energía tras una lesión, tiene una gran comunidad de seguidores digitales

Iñaki Delaurens

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La atleta ebrense se ha convertido en toda una influencer en las redes, sobre todo en Instagram. FOTO: LLUÍS MILIÁN

La atleta ebrense se ha convertido en toda una influencer en las redes, sobre todo en Instagram. FOTO: LLUÍS MILIÁN

Era el jueves en vísperas del Campeonato de España Absoluto de Atletismo de Pista Cubierta en Salamanca e Ingrid Pino (1995), atleta de 1.500 en el FC Barcelona aún en edad promesa, espera junto al modesto set fotográfico del Diari. Está relajada, más pensativa en la clase que tiene en una hora –es estudiante de 4º de Biotecnología en la URV–, que de la competición del fin de semana.

No se ha cumplido un año todavía de una lesión que la tuvo tres meses sin entrenar y otros tres más víctima de sobrecargas que le impidieron hacer una buena puesta a punto. Ocurrió a principios de mayo en Olot, cuando estaba en una concentración con su grupo de entrenamiento, el Xef’s Team. Cayó como casi todos hemos hecho alguna vez, en la ducha. Fractura del sacro. Sí, en el culo.

Su recuperación, eternizada por las prisas que despertaban su pasión por la pista, finalizó en diciembre. Cambió el chip, dejó de impacientarse y evitó machachar sus músculos aún frágiles por la inactividad. Esa continuidad comedida le permitió llegar con opciones a los compromisos importantes de enero.

En la primera prueba de fuego ayudó al Barça a lograr el Catalán de clubs con un segundo puesto en 1.500. Poco después se cuelga el oro en el Campeonato de Catalunya Promesas indoor en 1.500 y la plata en 800. El fin de semana siguiente, subcampeona en el absoluto catalán liderando la carrera desde el inicio, como a ella le gusta, en cabeza, sin especular ni correr a remolque. Allí firma el que considera su mejor registro personal: 4:28.17. Siete días después saborea la plata en el Promesas estatal. Tras repasar su evolución, comenta: «He pasado en muy poco tiempo de no estar a ser subcampeona de España».

Todo un ídolo digital

Los seguidores de Ingrid Pino han podido comprobar de cerca esta odisea de lesiones a través de las redes sociales. La atleta de Benissanet cuenta con más de 3.100 forofos en Facebook, más de 1.000 en Twitter y casi 2.000 en su canal de Youtube, donde cuelga sus planes de ejercicio. Pero donde se lleva la palma es en Instagram. En la red fotográfica cuenta con más de 55.000 hinchas, con los que comparte mensajes positivos, de estilo coaching deportivo.

Confiesa que es la primera sorprendida de su crecimiento en la aplicación en tres años: «Soy una persona muy tímida y en las redes te expones mucho. Me he encontrado con chicas que me piden fotos y me animan, como si me conocieran de hace tiempo. Son situaciones un poco comprometidas, pero también me gusta que a la gente le llegue la energía que transmito».

En las imágenes de Instagram Ingrid se muestra en su atmósfera favorita, corriendo. Concibe el atletismo no como una vía de escape a su rutina, sino como su vida. Desde pequeña su padre le inculcó una cultura por el deporte casi religiosa. Con siete años entró a formar parte del club Ribpriter y poco a poco conquistó campeonatos autonómicos (10) y estatales (9).

Habla de su anhelo en el absoluto de España en Salamanca, donde le gustaría disputar la final. Se muestra precavida, sin dejarse llevar por los recientes buenos resultados. Esa prudencia está ligada a la lesión en el sacro: «Tenía que pasar por algo. A veces hay que destruir para crear una nueva versión. Espero que sea para volver y liarla». De momento buscará la mínima (4:20.50) para el Europeo Promesas de Polonia. Se despide directa a la universidad, supongo que con el absoluto en mente. Por cierto, se clasificó para la final donde fue sexta. Objetivo cumplido.

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