Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Jordi Garcia, la cuarentena de un entrenador de élite

Hockey. El técnico del Reus fomenta la cohesión de grupo a través de charlas y retos por la red. También protege el trabajo físico con un plan dedicado a sus jugadores

Marc Libiano

Whatsapp
Jordi Garcia, junto a su hijo Bruno, en el jardín de su casa.

Jordi Garcia, junto a su hijo Bruno, en el jardín de su casa.

La crisis que ha provocado a todos los niveles de la sociedad la pandemia del coronavirus ha obligado a los entrenadores y reinventar sus planes de trabajo en plena cuarentena, después de que el gobierno español decretara el estado de alarma. Jordi Garcia, técnico del Reus Deportiu de hockey, es uno de los casos. Su equipo puede considerarse, como mínimo, semi profesional, y se ha tenido que adaptar a una nueva circunstancia, hasta ahora desconocida, el teletrabajo. 

Con el parón de las competiciones nacionales e internacionales y el cierre de las pistas, Garcia y su staff, han trasladado las sesiones de entrenamiento a los hogares de cada uno de sus jugadores. La labor se centra en dos vertientes; física y mental. Aunque parezca imposible, cada día hay desafíos por conseguir. Y metas por alcanzar.

Hace dos semanas, cuando las instalaciones del Reus Deportiu echaron el cierre por recomendación de la Secretaría General de l’Esport, el equipo de hockey perdió la opción de seguir ejercitándose en el Palau d’Esports, tal y como estaba previsto en la mente del cuerpo técnico, una vez ya se habían aplazado todas las competiciones. El staff pidió a los jugadores que estuvieran cerca, aunque existen tres casos que, por juventud y necesidad, pidieron regresar a sus ciudades de origen; Pablo Del Río (A Coruña), Pablo Nájera (Madrid) y Marc Julià (Olot). Todos se han refugiado en casa con la carpeta del preparador físico Oriol Pla repleta de deberes diarios. El portátil y el Skype se ha convertido en otra herramienta indispensable para estos días de eterna espera en casa.

«En algunos de nuestros casos, se trata de gente muy joven que está sola en Reus y eso requiere de una atención especial. De ahí que les hayamos permitido volver a su ciudad, para que tengan a su familia cerca. Todos disponen de una rutina de trabajo, aunque evidentemente no es lo mismo. Intentamos que las sesiones en casa nos sirvan, sobre todo, para no perder la cohesión de grupo y el tono físico», admite el entrenador reusense.

La red como hilo conductor
Las posibilidades que ofrece la red hacen que las distancias se acorten y que la comunicación entre los protagonistas resulte fluida. El segundo técnico rojinegro, Ramon Margalef se encarga de mantener vivo el espíritu competitivo de los chicos y les ofrece retos constantes entre ellos. Las videoconferencias corroboran cada paso de los ejercicios. También las charlas grupales. Justo después de la conversación con el Diari, Jordi Garcia ya tenía apalabrada una sesión de Skype con todo el grupo. «El aspecto emocional es muy importante. Siempre hemos tenido un muy buen ambiente en el vestuario y tratamos que los chicos sientan que estamos cerca, a pesar de las dificultades», afirma.

Además de pensar en los detalles del entrenamiento con respecto a su equipo, Garcia también medita una posible vuelta a la competición sin apenas horas de prueba en pista. Es claro sobre ello. «Desde mi punto de vista, tal y como está la situación, se me hace difícil pensar en poder reanudar la OK Liga, con la jornada de liga que falta y los play off. Creo que carecemos de preparación, seguramente vamos a estar más de un mes sin tocar la pista. En cambio, competiciones cortas como la Copa o la Champions, las veo más factibles».

El técnico reusense comparte las horas eternas de confinamiento en el hogar con su familia. Se encarga de organizarle a diario actividades a su hijo, Bruno, jugador de hockey y de tenis. Bruno va a cumplir los 9 años. En el jardín, disfruta de los circuitos de habilidades con stick que le monta un experto en entrenamientos de técnica individual, mientras escucha los consejos del excapitán del Reus, con una trayectoria conocida como jugador en activo.

Ahora, Jordi Garcia consume sus preocupaciones deportivas en el banco, como primer responsable técnico del club que le vio nacer.
 

Temas

Comentarios

Lea También