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Josep Bellés y Cristian Bertomeu, dos barcelonistas de corazón

El abuelo, de 85 años, jugó con el filial azulgrana y l'Agrupació Barça Jugadors le ha galardonado recientmente. Su nieto milita en el Camarles.

V. Maigí

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En la imagen Josep Bellés junto a su niveto Cristian Bertomeu. Foto: Cedida

En la imagen Josep Bellés junto a su niveto Cristian Bertomeu. Foto: Cedida

Josep Bellés Royo (Camarles, 85 años) es el único camarlense que ha militado en Primera División y fue uno de los galardonados por l’Agrupació Barça Jugadors con motivo del 58º aniversario de su fundación. Josep empezó a jugar con el equipo de su pueblo, el Camarles, y con 17 años fichó por el Amposta (1951-1952), con el que llevaba 40 goles en Primera Regional. Fue entonces cuando quedó con el Español en un hotel de Barcelona para firmar contrato, pero el Barça se adelantó y lo fichó. Empezó en el España Industrial (el Barça B actual) (1952-1954). Posteriormente, se fue un año cedido al Tetuán (1954-1955) (coincidiendo con el servicio militar) para volver luego al Barça, donde jugó con el CD Condal (1955-1958) (así se pasó a llamar el España Industrial). El equipo consiguió el ascenso a Primera División. Después, la campaña 1958-1959 fichó por el Tenerife.

Debut en el Bernabéu

Josep dice que «el España Industrial consiguió el ascenso a Primera División, pero al ser filial del Barça no pudo subir, por eso, la temporada siguiente crearon el CD Condal, que cogió su plaza, y rompieron oficialmente la filiación. Entonces, el Condal ascendió a Primera División y debuté en el Santiago Bernabéu». Josep apunta que «los jugadores del Condal cobrábamos del FC Barcelona. Se dio el caso de que en el campo de Les Corts jugué contra el Barça tanto de local como de visitante». Luego, Josep pasó por Huelva (1959-1960); Reus Deportiu (1060-1961) y Tortosa (1961-1962), antes de retirarse con 30 años por una lesión en la rodilla.

De su etapa barcelonista, Josep recuerda que «con el primer equipo sólo jugué partidos amistosos con Fernando Daucik como entrenador. Estaba encaprichado conmigo, pero lo cesaron, y no me hacían jugar. De todas formas, en la delantera del Barça estaban Basora, Kubala, César, Moreno, Manchón... Casi nada. Entonces tuve una oferta del Atlético de Madrid, pero el Barça no me dejó marchar. Al final de temporada me incorporé al Tenerife».

Josep coincidió en los filiales del Barça con grandes jugadores: «Kubala era un futbolista extraordinario, Biosca un central de categoría y Ramallets un porterazo. Teníamos una buena amistad. Además, también participé con ellos en la película de aquella época ‘11 pares de botas’. Josep dice que «Ramallets, Brugué, Simó… jugaban el partido de fiestas con el Camarles contra una Selección Comarcal con Antó, Otero...».

Josep era un delantero centro fuerte que iba muy bien de cabeza, con gran chut, que «realizaba siempre que podía». También le viene a la memoria que «cobraba 30.000 pesetas por jugar con el conjunto barcelonista». Recuerda alguna anécdota: «en Zaragoza iba a botar un saque de banda y me tiraron un mechero que guardé en el pantalón, me giré y di las gracias al público».

Diferentes épocas

Josep explica que «el juego actual del Barça es muy diferente al de mi época. Ahora se hace un fútbol más elaborado y los equipos tácticamente están muy trabajados, antes se basaba en la fuerza y el juego directo». Sobre Messi, el camarlense opina que «es el mejor jugador del mundo y de la historia. Lo dice una persona que ha jugado contra Di Stéfano».

La trayectoria de Josep en el mundo del fútbol es motivo de que sus familiares estén orgullosos y emocionados con él, como explica su nieto Cristian Bertomeu (31 años), actual jugador del Camarles que también ha militado en el Tortosa y la Rapitenca, además de pasar por la base de Camarles, Ebre Escola, CD Tortosa y Castelló: «admiro su forma de ser, es una gran persona y con mucha humildad. Creo que he tenido mucha suerte de poder disfrutar de mis dos abuelos. Son y serán siempre unos ídolos y una referencia para mí».

Cristian pertenece a una familia de futbolistas: «mi difunto abuelo Ismael fue portero del Camarles; mi abuelo Josep jugó en Primera y Segunda División; mi padre pasó por Camarles, Tortosa, Jesús i Maria, Alcanar, Bítem, Perelló y Catalònia; y mi tío Gustavo Bellés jugó con el juvenil del Barça, Gramanet, Alcanar, Aldeana, La Cava y Camarles. Además, ahora tengo a mi primo Arnau jugando con el Amposta; a mi ahijado Pau en el cadete División de Honor de la Rapitenca, y a mi primo Aleix en el juvenil del Camarles».

Cristian sigue diciendo que «mi abuelo siempre me da consejos cuando tengo partido. Me dice que pruebe de chutar desde fuera del área, que tengo un buen chut y debo aprovecharlo. Antes venía a verme, ahora ya no, se pone demasiado nervioso y ya es mayor». El de Camarles recuerda que «el último partido que me vio fue en el campo del Flix, con el Camarles, hace tres temporadas. Había vuelto al equipo donde empecé, a mi casa, y me quería ver. Pude dedicarle dos goles».

Cristian sigue jugando con el Camarles, que está realizando una excelente temporada en Segunda Catalana, y afirma que «en todos los sitios en los que he estado me han tratado de maravilla, especialmente en La Ràpita, donde coincidí con la persona que más ha creído en mí: el señor Antoni Teixidó. Allí me sentí muy querido y valorado por el club, los medios y la afición, pero necesitaba volver a casa, de donde salí con 11 años.».

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