Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Deportes Ciclismo

Josep Oriola gana en el sprint el Trofeu Carles Ferran

Ciclismo. El Passeig Prim de Reus disfrutó de una matinal repleta de deporte y ocio

Alex Saltó

Whatsapp
Diferentes ciclistas toman una de las curvas del circuito, que recorrió el Passeig Prim de Reus. Foto: Alfredo González

Diferentes ciclistas toman una de las curvas del circuito, que recorrió el Passeig Prim de Reus. Foto: Alfredo González

El ciclismo y la fiesta se encontraron ayer por la mañana en el Passeig Prim de Reus con la celebración del Trofeu Carles Ferran. Esta edición fue aún más especial, ya que era la décima de esta prueba organizada por el Club Ciclista Promoevents con la colaboración del Ayuntamiento de Reus. Además del valor simbólico del Trofeu Carles Ferran, un homenaje póstumo a la figura de Carlos Ferran, fundador de la Unió Ciclista Barri Fortuny, también tiene importancia deportivamente ya que forma parte de la Copa Criterium de la Federació Catalana de Ciclisme, siendo la séptima del total de diez previstas. 

La prueba, además, tiene un funcionamiento muy atractivo y novedoso para los ciclistas. Primero, se disputan dos mangas clasificatorias, con 32 inscritos en cada una. En ellas, después de una primera vuelta sin vencedores ni vencidos, empezaban las hostilidades. A cada giro, del kilómetro y 200 metros de recorrido, el primero en superar la meta se clasificaba automáticamente para la final, y el último en llegar quedaba eliminado y disputaría la final de consolación. Este formato generó múltiples estrategias. Estaban, por ejemplo, los que querían jugar a una vuelta, tratando de desgastarse lo mínimo de cara a la final. Fue el caso de Àlex Ulloa, que tras dos vueltas ya podía salir del circuito y descansar mientras sus rivales seguían en pista. En la segunda clasificación, Joan Vila siguió los pasos de Ulloa, y con una segunda vuelta espectacular fue el primero en clasificarse. 

Entre prueba y prueba, aficionados del ciclismo que se habían acercado al Passeig Prim y vecinos del barrio aprovechaban para acabar de devorar los últimos restos de la sardinada popular, que nuevamente arrasó y marcó la previa de la competición. Además, los más pequeños también pudieron gozar de los inflables instalados en el centro de la rambla.

Cuenta Carles Ferran, hijo del hombre que da nombre a la carrera, que el público valora justamente el trabajo tras la carrera. «Desde las 21 horas de la noche anterior que estamos preparando la prueba, es una infraestructura que requiere trabajo y muchas personas, por lo que les agradecemos a los vecinos la paciencia». 

A medida que avanzó la mañana, más y más gente se acercó a la línea de meta para disfrutar de cada sprint final, que solo concluía con un ganador y muchos perdedores que tenían que resarcirse para volver a oponer lucha en la siguiente vuelta. 

Josep Oriola, ganador de la carrera. Foto: Alfredo González

Tras las rondas clasificatorias llegaron las finales. Primero tendría lugar la de consolación, que consistió en rodar 10 vueltas al circuito, por lo que la estrategia de cada ciclista y equipo adquiría una importancia primordial. 

Aunque Adrià Garcia fue el primero en escaparse y liderar la prueba, se llegó a los metros finales con todo por decidirse. Ahí el más fuerte fue Marc Vilanova (Portet Instal·lacions), que se impuso en el sprint y se adjudicó la final de consolación. En la gran final, esta de 20 vueltas al circuito, el dominador durante gran parte de la prueba fue Alex Biel, que se escapó en el inicio de la prueba y se llevó gran parte de las primas económicas por pasar por meta el primero. Sin embargo, el pelotón fue recortando poco a poco y dos corredores consiguieron neutralizar al escapado, Edgar Curto y Jonas Orset. Finalmente, como había pasado en la final de consolación, los últimos compases de carrera decidirían quien se llevaba el gato al agua. En ese terreno Josep Oriola (Portet Instal·lacions) mostró un punto más de velocidad punta en el sprint y fue el ganador del Trofeu con un tiempo de 31:55 minutos, dejando a Gerard Armillas en el segundo lugar y a Àlex Ulloa en el tercero. El Passeig Prim volvió a disfrutar disfrutó de una gran jornada de espectáculo deportivo y social.

Temas

Comentarios

Lea También