Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Kiko Ramírez, líder del Olimpo

FÚTBOL. El Xanthi FC del técnico tarraconense encabeza la Superliga griega tras derrotar al AEK y al Panaitolikos

Jaume Aparicio

Whatsapp
Kiko Ramírez está triunfando en su aventura griega.

Kiko Ramírez está triunfando en su aventura griega.

Kiko Ramírez (Tarragona, 49 años) ha empezado su oda griega al frente del Xanthi FC de la mejor manera posible. Seis puntos de seis posibles para convertirse en el primer líder de la temporada en la Superliga griega, la máxima división del fútbol heleno.
«Es anecdótico», asegura el preparador tarraconense tratando de concienciarse, como hizo con sus jugadores, de que su liga es otra. La de los equipos humildes de una competición con unos contrastes tan exagerados.

Por un lado cuatro equipos TOP que cuentan con presupuestos de clubes de Champions League a los que resulta imposible arrebatarles la liga o si quiera una victoria. Entre lo que otorga el capital (legal u oculto) y lo que genera el poder que emiten los presidentes de los grandes clubes griegos es «imposible imaginarse un campeón que no sea uno de ellos», apunta Ramírez que equipara Superliga a «si en España se juntaran en una misma competición conjuntos de Primera División, Segunda y Segunda B». En otras palabras, que competir con ellos es imposible.

O casi. Por primera vez en su historia el Xanthi se impuso al AEK en el Olímpico de Atenas. Una victoria digna de una tragedia griega. Como ir al Infierno y derrotar al mismísimo Hades.

La fórmula es tan sencilla como complicada de ejecutar. «En estos campos la afición se pone nerviosa cuando su equipo no gana. Supimos estar juntos, aguantar el 0-0 y aprovechar nuestras oportunidades». El brasileño William anotó el 0-1 en el minuto 67. Más nervios en el Olímpico que vio como sus chicos encajaban el 0-2, obra de Jean Barrientos a falta de 12 minutos para la conclusión. La grada apretaba y miraba a su entrenador, mientras en el banquillo del equipo visitante, Kiko Ramírez salía para dar indicaciones a sus jugadores al tiempo que degustaba cada segundo de partido.

El 1-2 de Nélson Oliveira, ex del Deportivo y del Benfica, solo sirvió para poner emoción al tramo final del choque. Los puntos se fueron para Xanthi. Felicidad en el vestuario visitante y consecuencias en el local. La derrota se llevó por delante al entrenador, Miguel Cardozo, al preparador físico, entrenador de porteros e incluso al director deportivo. «¡Esto es Grecia! En una jornada cinco equipos han cambiado de entrenador», resalta Kiko Ramírez.

En Xanthi la vida es algo más tranquila. La ciudad ha acogido a Kiko Ramírez y su ayudante, Gonçalo Feio, con la «amabilidad del que no tiene los lujos que podemos tener aquí por toda la crisis que han vivido pero son felices con sus cafés en las terrazas de sus bares», detalla el preparador tarraconense.

En el plano deportivo cuentan con un director deportivo que habla español y que ha conectado con la idea de Kiko. La presión la marca el propio fútbol que como recuerda el técnico tarraconense «es muy crítico». Especialmente para los entrenadores. En 90 minutos pasas de ser el más querido de los aficionados al peor de los villanos. Kiko Ramírez lleva muchos años en el fútbol y sabe perfectamente de qué va el mundo de la pelota:  «Hay rachas positivas que tienes que alargar al máximo y momentos malos que debes superar cuanto antes». 

Tras ganar al AEK Atenas, el calendario de liga les llevaba a la ciudad de Agrinia, hogar del Panetolikos GFS. Otro partido como visitante. «Cuando vi las fechas de los primeros partidos y empezando los dos fuera de casa pensé que íbamos a partir desde abajo y tendríamos que remontar», explica Ramírez. Nada más lejos de la realidad. En el estadio Gipedo Panetolikou los tres puntos también viajaron a Xanthi, con remontada incluída. Bajrovic de penalti adelantó al cuadro dirigido por Luís Castro. Seis minutos después el conjunto de Kiko Ramírez le había dado la vuelta al marcador con tantos de Eduardo y Pierre Sagna en propia puerta. «Las dinámicas», subraya el entrenador. Y eso que la plantilla todavía «es nueva y necesita acoplarse. En octubre o noviembre estaremos a tope», estima el ex preparador del Nàstic y Castellón, entre otros.

Kiko Ramírez tiene los pies en el suelo y así quiere que sus jugadores se tomen este momento histórico. El parón por las selecciones les irá bien para tomarse un descanso, en el caso del entrenador poder regresar a Tarragona para pasar unos días en familia, antes de comenzar preparar el primer partido en el Xanthi Arena ante el Asteras Tripoli. En Grecia ganar en casa es crucial para cumplir los objetivos. Los ambiciosos y los más humildes como «acabar quintos o sextos y poder jugar las previas de la Europa League». Ser el primero de los terrestres. Los que sitúan a pies del Monte Olimpo, aunque en ocasiones los humanos crucen sus puertas y manden por encima de los dioses.

Temas

Comentarios

Lea También