Deportes Burbuja en Orlando

La NBA vuelve sin olvidarse de luchar contra el racismo

141 días después y en una burbuja jamás vista, la mejor liga del mundo ha reiniciado su temporada más atípica desde el Disney World de Orlando

ALEX SALTÓ

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LeBron James (Lakers), junto a dos compañeros y el entrenador de los Clippers, Doc Rivers. FOTO: EFE

LeBron James (Lakers), junto a dos compañeros y el entrenador de los Clippers, Doc Rivers. FOTO: EFE

No es el deporte rey de los Estado Unidos, pero sí el más seguido fuera del país con mucha diferencia, especialmente en España. La NBA se detuvo por primera vez en su historia en medio de su temporada el pasado 11 de marzo. Queda lejos ya, muy lejos. 141 días después, este pasado jueves, la competición volvió a la acción.

Había mono de NBA. Lo demostró la audiencia norteamericana que registró el partido entre Los Angeles Lakers y Los Angeles Clippers. 3,4 millones de estadounidenses sintonizaron la televisión para disfrutar del derbi angelino, mucho más del doble del promedio de televidentes que atraen los partidos de temporada regular.

Antes del Lakers-Clippers, sin embargo, la NBA se reanudó con el encuentro entre los New Orleans Pelicans y los Utah Jazz. Y precisamente el jugador por el que se paró la actividad ese 11 de marzo, Rudy Gobert, el primero en dar positivo por Covid-19, fue el que anotó los primeros puntos en la vuelta.

El plano deportivo seguirá siendo importante, evidentemente, pero el marco social en el que llega esta vuelta es aún más llamativo. Una burbuja que ha preparado la NBA en la que se han instalado los 22 equipos que vuelven a la competición en el Walt Disney World de Orlando. Mientras pasaban los meses entre especulaciones, rumores de que no se volvería a jugar y presiones de todo tipo por parte de jugadores y directivos de las franquicias, la NBA preparó lo nunca visto para que se pudiera disputar el final de temporada regular y los Playoffs, obteniendo de esta manera un campeón después de la temporada más atípica de la historia.

Además, la liga vuelve en un momento agitado socialmente en los Estados Unidos. Las protestas contra el racismo no iban a quedarse en la calle, sino que se han trasladado a la burbuja. En el primer encuentro, la imagen de la noche fue el mensaje de reivindicación y protesta, con ambos equipos, con sus cuerpos técnicos, poniendo la rodilla en el suelo durante le interpretación del himno estadounidense.

En una protesta insólita en la NBA, y prohibida en sus reglamentos, estrellas como LeBron James (Los Angeles Lakers) y Kawhi Leonard (Los Angeles Clippers) formaron una sola fila en la que se mezclaban compañeros y rivales.

Al unísono, todos hincaron una rodilla en la pista cuando empezó a sonar el himno previo a los encuentros, con algunos jugadores agachando la cabeza emocionados, otros entrelazando sus brazos y alguno, como LeBron, levantando brevemente un puño al aire y señalando al cielo.

Un gesto que se ha ido repitiendo en todos los partidos desde la vuelta. Un tipo de protesta que popularizó en 2016 el jugador de fútbol americano Coli Kaepernick, quien fue en su momento objeto de duras críticas, entre ellas las del mismísimo presidente Donald Trump.

Otra de las iniciativas que han tenido muchos jugadores es la de no llevar su nombre escrito en la espalda, sino palabras que aludan a la lucha contra el racismo. Marc Gasol, que se ha estrenado en la burbuja esta madrugada, ha llevado la palabra ‘Justice’ (Justicia) en la espalda. Por otra parte, Ricky Rubio, que anotó 15 puntos y dio nueve asistencias en su reestreno particular, en el que sus Suns ganaron a los Wizards, también llevó en su camiseta escrita la palabra ‘Justice’.

Una vez se acaben las jornadas restantes de esta mini fase regular, solo 16 equipos competirán en los Playoffs, que mantendrán su formato aunque evidentemente disputándose todos sus encuentros desde Orlando.

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