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La OK Liga, en un Clásico

Reus Deportiu y FC Barcelona se juegan sus opciones al título mañana (18.00 horas), en el Palau Blaugrana

Diari de Tarragona

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Raúl Marín celebra un gol en el Palau Blaugrana, la pasada temporada. Foto: Reus Deportiu

Raúl Marín celebra un gol en el Palau Blaugrana, la pasada temporada. Foto: Reus Deportiu

Era casi una utopía pensar que el Reus podría llegar con opciones al título de la OK Liga justo en El Clásico de la segunda vuelta, previsto para esta misma tarde. En diciembre de 2017 parecía un imposible. Hoy, es una realidad irrefutable. Además con posibilidades indiscutibles. Una segunda parte del curso memorable del equipo lo ha provocado. Precisamente, el Reus no pierde desde diciembre de 2017 en la competición doméstica. Cuenta sus partidos por victorias en el nuevo año y ha recortado distancias sin desmayo. No se ha permitido ni un despiste. El resultado habla.

Los rojinegros se presentan este sábado en el Palau Blaugrana a solamente tres puntos de su enemigo histórico, el Barcelona, actual líder de la OK Liga. Es más, mantienen la referencia de la primera vuelta, en la que el Reus venció a su rival en el templo. No perder en el Palau le daría el gol average particular. La cita se presenta con letras de oro. Un partido de los de antaño, casi a todo o nada. El Reus sabe que si gana todo lo que le falta hasta final de curso saldrá campeón, incluido su compromiso en el Palau Blaugrana. 

Jordi Garcia viaja mañana con todo su arsenal con la mano levantada, dispuesto a dar el último campanazo en territorio comanche. Nunca ha resultado nada sencillo conquistar el Palau. De hecho, el Reus no gana allí desde 2011, cuando levantó su última OK Liga. Entonces superó al Barcelona por 2-4. Marcaron a pares Caldú y Marc Gual, curiosamente hoy rival. El Barcelona mantiene la duda de Pau Bargalló, con unos problemas en la espalda que, en caso de dejarle actuar, no le dejarían emplearse al cien por cien. Bargalló se ausentó el martes en Riazor, pero probablemente forzará esta tarde. La importancia de la cita pide una dosis extra de esfuerzo. El Barça dispone de una referencia eufórica con respecto al Reus. Le ganó la semifinal de Copa no hace demasiados días en Lloret.

En todo caso, el Reus hubiera elegido, en sus sueños de almohada, presentarse en El Clásico en un escenario parecido al actual. Gana sus envites con una firmeza que asusta. Se aplica con autoridad y personalidad y no concede espacio a las sospechas. El progreso en el juego colectivo resulta indiscutible y sus mejores actores pasan por un instante dulce. Si el actual Reus puede sorprender al Barcelona es en un estado de forma similar a este. De lo contrario apenas se contarían las opciones. 

La polémica que generó el partido de Riazor, entre Liceo y Barcelona, con la protesta de los gallegos con la actuación arbitral ha levantado todavía más atención a un Clásico en donde los colegiados designados, Valverde y Dandoval van a sentir un análisis milimétrico. El Reus, de puertas hacia afuera, no ha querido expresar preocupación al respecto.

El desenlace del campeonato va a vivir un capítulo decisivo esta tarde, con las cámaras de televisión en directo y Reus suspirando por otra gesta.

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