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La alegría de volver a casa

El guardameta Raúl Jiménez, rapitense de 38 años, cumplirá su sueño y vivirá la segunda etapa en las filas de la Rapitenca

Victoria Maigi

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El guardameta rapitense de 38 años, Raúl Jiménez, en la anterior etapa con la Rapitenca. Foto: Jordi Gil

El guardameta rapitense de 38 años, Raúl Jiménez, en la anterior etapa con la Rapitenca. Foto: Jordi Gil

Raúl Jiménez Cebollero (La Ràpita, 38 años) es un auténtico trotamundos del fútbol con una gran trayectoria a sus espaldas. El cancerbero confirmó hace algunas semanas que vivirá su segunda etapa en la Rapitenca, el conjunto de su municipio local, donde empezó a dar patadas al balón. Él mismo explica que «surgió la posibilidad de volver a la Rapitenca hablando con el presidente Hernan Subirats y con el director técnico Fernando García. Les dije que, aunque no sé el tiempo que me queda de portero, mi ilusión era retirarme en casa. Se da la circunstancia de que les hacía falta un guardameta, y han apostado por mi. Estoy contento». 

El acuerdo entre ambas partes es por una campaña y Raúl también realizará las funciones de entrenador de porteros de la base. Esta nueva etapa en el equipo marinero llega tras haber pasado varios años de la primera (2009/2010-2012/2013), en la que recuerda especialmente «el ascenso a Tercera División y poder trabajar con entrenadores como Antoni Teixidó, un gran padre futbolístico, una de las personas más importantes porque es de los pocos técnicos que me han hecho volver a sentir profesional, es un espectáculo verle entrenar. El único que se parece a él es el entrenador que tuve el año pasado en el Batea, Sergi Navarro». Raúl sigue diciendo que «tampoco olvidaré el hecho de tener a grandes compañeros y amigos en el equipo». 

Por el contrario, en el apartado de lo negativo, Raúl señala «la decisión dura que tuve que tomar de marcharme, a causa de temas laborales; afortunadamente, el tren ha vuelto a pasar y jugaré hasta que mantenga la ilusión y el físico me acompañe; el tiempo lo dirá». 

Raúl está siguiendo una larga trayectoria como han hecho algunos de sus ídolos bajo palos como son Schmeichel, Valdés, Buffon, Casillas o Kahn: «me gustan los porteros que tienen mucho carácter». También reconoce la calidad de cancerberos más jóvenes como Oblak, De Gea o Courtois

Ayudar al máximo

La temporada que viene, Raúl intentará ayudar al equipo en lo que pueda, juegue o no juegue: «sé que lo tendré complicado porque el otro portero es Josué, pero pase lo que pase, daré el máximo, aportando mi veteranía y granito de arena.  Intentaremos llevar a la Rapitenca lo más arriba posible, con un buen equipo lleno de ganas y con algún juvenil; además, tenemos a un buen entrenador, Germán Inglés. No renunciaremos a nada, aunque teniendo los pies en el suelo».  
Uno de los conjuntos con los que se encontrará la Rapitenca es el Tortosa, uno de sus exquipos: «se merecían el ascenso, porque tiene una buena plantilla y un entrenador de calidad, Àngel García. También hizo una buena temporada el Amposta, club por el que también pasó el rapitense, y que se quedará un año más en Segunda Catalana

La Rapitenca intentará mejorar el rendimiento de la pasada temporada en la que, según Raúl, «teniendo en cuenta la dificultad para traer jugadores de fuera y que algunos arbitrajes no fueron los correctos, al final quedaron en una buena posición y se salvaron sin sufrir. Ahora empezaremos un nuevo camino con la junta encabezada por Hernan Subirats, que está muy capacitado porque conoce bien la entidad. Además, sigue Fernando Garcia, que es como un director deportivo profesional, un emblema en la Rapitenca que tiene parte de culpa de los éxitos conseguidos». 

Parcela personal

En su excursión por el mundo del fútbol, a Raúl siempre le ha acompañado su inseparable mujer Joanna: «empezamos a salir juntos cuando yo tenía 20 años y ella 17 y hemos ido por media España. Nos casamos en 2007 y tenemos dos niños; Raul de 9 años e Ivan de 7. Siempre ha sido y es mi gran apoyo, sin ella no hubiera llegado hasta aquí». 

Raúl trabaja en la empresa Ebroplast de Amposta, y cuando tiene tiempo confiesa que «me gusta ir al cine, pescar, jugar a fútbol con mis hijos, al tenis y pasar tiempo en casa haciendo vida familiar”. El guardameta tampoco pierde de vista el fútbol de Primera División: «soy del Barça, pero sin fanatismos».

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