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La necesidad gana partidos (Cultural Leonesa 2-CF Reus 0)

Los locales fueron muy superiores en la primera mitad y en la segunda, los rojinegros no se pudieron meter en el partido

Juanfran Moreno

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Imagen del partido de la primera vuelta entre CF Reus y Cultural.

Imagen del partido de la primera vuelta entre CF Reus y Cultural.

En el fútbol como en la vida, todo cambia en cuestión de horas, minutos e incluso instantes.  Ayer el CF Reus compareció en el Reino de León con el rostro extasiado. Era consciente de que la temporada le ponía por delante un caramelo con sabor a permanencia anticipada. Sin embargo, se fue al descanso con el semblante desencajado. 

La Cultural Leonesa le había pasado por encima sin contemplaciones. Fueron dos goles a favor de los locales, pero pudieron ser más. Porque unos jugaron con el agua al cuello y los otros avistando el paisaje con extremada suficiencia. 

Rubén de la Barrera agitó su once. Iza Carcelén, Mario Ortíz y Yeray González se quedaron en el banquillos. Tres de sus intocables. Una decisión arriesgada. El resultado final iba a darle o quitarle la razón. No obstante, hay que recalcar que los nombres no variaron la idea de locales. La Cultural volvió a ser ese equipo extremadamente agresivo y ofensivo que juega como si en cada minuto le fuera la vida en ello. Nadie le puede acusar de ser un equipo comedido. 

López Garai, por su parte, dio entrada a Tito en el once con la idea de resguardar el centro del campo. Quería plantearle batalla en la medular. El mediocentro catalán iba a tener el rol de actuar como bisagra en el 4-1-4-1 que dibujaba con claridad el conjunto rojinegro. 

La puesta en escena demostró que era un partido para valientes. De esos en los que cada balón se vende caro. Con el paso de los minutos, la Cultural fue imponiendo su ley. Pudo tener el balón y moverlo a su antojo, y eso, creánme, es lo peor que le puede pasar a un conjunto con los leonenses enfrente.

El CF Reus se intentó atrincherar y buscar la velocidad de Yoda y Querol para sorprender a los de Rubén de la Barrera. Pudieron hacerlo puesto que Máyor tuvo el cero a uno en sus botas en el 22’ de juego. Yoda le dejó sólo ante el meta leonés, pero el ariete de Aspe tropezó cuando cargaba el disparo. 

Los rojinegros perdonaron. Y ya saben, eso se acaba pagando. Tardó tres minutos en demostrarlo la Cultural. Fue en un córner de esos antiestéticos que se acaba colando en la meta rival Dios sabe cómo.No fue bonito, pero digánselo a cualquier aficionado leonés. 

Ya es sabido que el CF Reus por debajo en el marcador se vuelve un conjunto mucho más dócil. Su confianza se desvanece como por arte de magia. 

La Cultural era consciente de ello. Por eso, se lanzó a por el segundo sin miramientos. Si ya resultaba un equipo atrevido con cero a cero en el marcador, imagínense con uno a cero. 

En el 32’, David García peinó el cuero procedente de una falta lateral desatando el delirio en el Reino de León. Badia no pudo hacer nada. Fue de esos balones que cogen una parábola en la que el esférico repele el contacto con los guantes del portero. Al descanso con dos a cero en el marcador con una fiera desatada enfrente. 

Garai intentó agitar el encuentro

López Garai intentó cambiarle la cara al CF Reus dando entrada a Lekic por Tito. Los rojinegros pasaban al 4-4-2 con la intención de inclinar el campo e intentar meterse en el partido. 

Lo cierto es que los reusenses pararon la sangría. La Cultural miró el resultado y la necesidad le tiró atrás. Tampoco en exceso, seamos realistas. 

De hecho, tuvieron los leoneses el tercero en un mano a mano en el que Rodri no pudo meter el balón en la caja. Superó a Badia con dos ligeros toques, pero cuando ejecutó, su disparó se marchó rozando el palo corto del meta rojinegro. 

Ante esa tesitura que se dibujaba sobre el verde, Garai decidió quemar todas las naves. En el minuto 61, Fran Carbia y Édgar Hernández entraron en el lugar de Karim Yoda y David Querol. Un 4-2-4 con claras intenciones heroícas. 

Ese doble cambio todavía atrincheró más a una Cultural que vio como el CF Reus apostaba por un juego extremadamente vertical, algo raro en él. Sin embargo, era totalmente coherente, con las tres torres que acumulaba en los metros finales era prácticamente una obligación.

Tuvo Carbia el una a dos en un remate escorado desde la frontal que se topó con el palo largo de la portería de Palatsí. Allí murieron las esperanzas rojinegras. El resto de los minutos pasaron sin trascendencia alguna. La necesidad volvió a ganar. Ley de vida. Ley de fútbol. 

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