Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

La pérdida de poder, el detonante de la dimisión de Mir en la Pobla

La nueva junta quería privar al presidente del derecho a firma oficial y dejarle con un papel honorífico sin ninguna función ejecutiva

Iñaki Delaurens

Whatsapp
Josep Mir ya no es presidente de la Pobla. Foto: Lluís Milián

Josep Mir ya no es presidente de la Pobla. Foto: Lluís Milián

El pasado viernes, el hasta entonces presidente del CF Pobla de Mafumet, Josep Mir, presentó su dimisión irrevocable. Después de 17 años al frente del club, tomó la decisión por discrepancias con la nueva junta directiva. 

El nuevo equipo ejecutivo del filial del Nàstic quería relegar a Mir a la función de presidente honorífico, sin ningún tipo de poder en la toma de decisiones del club grana. Ante este escenario, el ya exmandatario prefirió poner el punto final a su etapa el conjunto poblense.
 
La situación estalló en una reunión con la nueva junta, que lleva formada desde mediados de junio, en la que se planteó modernizar las labores y el funcionamiento del club. El entonces presidente aceptó adaptar sus funciones, como por ejemplo ceder sus labores al frente de la contabilidad. Pero había un punto en el que Mir no quería dar su brazo a torcer. 

«Querían privarme de la facultad que tenía como presidente a firma mancomunada. Se trata de un derecho para aprobar acuerdos que necesita de dos firmas para que puedan hacerse oficiales. Así que igualmente yo sólo tampoco podía aprobar nada», explica Josep Mir.

"Querían privarme de la facultad que tenía como presidente a firma mancomunada"

Era el único privilegio que le quedaba al presidente. Sin él, su único papel sería el de ocupar un lugar en el palco sin voz ni voto, como un mandatario de paja. 
Tras inclinarse por la dura decisión de dejar la Pobla, Mir ha confesado que «la tomo a disgusto porque ahora venían años bonitos con la mejora del campo por los Juegos Mediterráneos, pero no me han dado otra opción».

«Tengo la sensación de salir por la puerta de atrás después de 17 años como presidente, porque tan sólo pedía una condición que no han querido concederme», añadía el ya expresidente grana. 

Mir, de 77 años, fue uno de los artífices del acuerdo de afiliación con el Nàstic y vivió el ascenso a Tercera División y a Segunda B. Éxitos deportivos por los que se le considera el mejor presidente de la historia de la Pobla. 


Mir, de 77 años, fue uno de los artífices del acuerdo de afiliación con el Nàstic

Josep Mir cogió las riendas del club poblense el año 2.000 a petición del alcalde Joan Maria Sardà para solventar, con su gestión, una deuda importante que acarreaba la Pobla. Tras muchos otros retos, ahora pone fin a su etapa grana.

Temas

Comentarios

Lea También