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Deportes La polémica

LaLiga quiere público

La UD Las Palmas lidera un movimiento que comparte Tebas y bastantes clubes modestos, pero asumen que no es el momento de entrar en guerra con el Gobierno

IGNACIO TYLKO

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Tebas y Rubiales, antes de una reunión entre Laliga y la Federación. FOTO: EFE

Tebas y Rubiales, antes de una reunión entre Laliga y la Federación. FOTO: EFE

Logrado su ansiado regreso para poder completar el curso en unas condiciones de mínimos, el fútbol no se conforma e inicia otra lucha, la de acelerar para que haya al menos un tercio de aficionados en los estadios. LaLiga alimenta el debate pero no quiere guerras con el Gobierno. Tras conseguir volver el 11 de junio en el marco de los ‘pactos de Viana’ con el CSD y la Federación de Luis Rubiales, tenía asumido desde hace tiempo que esta temporada se acabará con estadios vacíos. Pero ya presiona para que puedan abrirse al público en general cuanto antes. Sobre todo los clubes modestos se sienten en clara desventaja deportiva y económica sin poder ser arropados por su gente.

Pedro Sánchez anunció el domingo que las comunidades autónomas que tuvieran a todo su territorio en fase 3 recuperarían su capacidad de decisión en el ámbito sanitario. Horas después, el presidente del Las Palmas, Miguel Angel Ramírez, tiró del hilo y soltó la bomba en la radio oficial del club: los aficionados del club amarillo podrán asistir al estadio a animar a su equipo el sábado, 13 de junio, ante el Girona. «Este anuncio que hacemos es posible por la sensibilidad mostrada por Angel Víctor Torres, presidente del Gobierno de Canarias, Antonio Morales, presidente del Cabildo, y Javier Tebas, presidente de LaLiga», afirmó Ramírez en un aparente pulso al Ministerio de Sanidad y al jefe del Ejecutivo español.

En un efecto dominó, varios clubes se dirigieron a LaLiga para preguntar si era cierto que al pasar a la penúltima fase hacia la vuelta a la nueva normalidad, podría haber ya gente en los partidos. No aceptaban desigualdades, ni agravios comparativos. Según algunas fuentes, nada es por casualidad y Ramírez ha encontrado una grieta legal para liderar una nueva estrategia de LaLiga, y de los clubes pequeños, a fin frenar la sangría económica provocada por la pandemia.

El domingo Tebas avanzó que el ejercicio próximo comenzará el 12 de septiembre y que su intención es que en ese regreso ya tuviese un 30% de público en los estadios, que sería del 50% en noviembre, hasta lograr el aforo completo el año que viene. Los grandes prefieren esperar. El Real Madrid tiene obras en el Santiago Bernabéu y, como le ocurre también al Barça, al Atlético, al Athletic y probablemente también al Valencia, al Sevilla y al Betis, les cuesta dinero abrir el estadio para un aforo muy limitado. En varios de sus casos, la taquilla no llega a representar ni el 10% de sus presupuestos, mientras que en algunos clubes modestos el concepto de venta de entradas alcanza en torno a un 25% de sus ingresos. Al igual que en España, Italia quiere público en los estadios.

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