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Las 10 claves de la mala primera vuelta del SPiSP

El SPiSP, colista con pleno de derrotas en Superliga, no pierde la fe en la salvación. Las bajas y la juventud de la plantilla, factores de un curso en el que el equipo paga la falta de experiencia en la elite

Raúl Cosano

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Varios jugadores del CV Sant Pere i Sant Pau, en una jugada contra el Teruel, durante la pasada jornada.  Foto: SPiSP

Varios jugadores del CV Sant Pere i Sant Pau, en una jugada contra el Teruel, durante la pasada jornada. Foto: SPiSP

1. Una plantilla muy joven. «Hay momentos difíciles durante el partido en los que la inexperiencia se nota. Cometemos errores que luego no hacemos en los entrenamientos. Nos cuesta cerrar el set. Notamos la presión al final de los parciales», reconoce Vlado Stevovski, el entrenador del SPiSP. La media de edad es de 21 años. Sólo Alex Stevovski (40 años), segundo entrenador, participa ocasionalmente en algún set. Al SPiSP le lastra este año la falta de experiencia en la máxima. 

2. Sin líderes. Los jugadores rojillos tienen una gran proyección, pero son más de futuro que de presente. Les falta dar ese plus para echarse al equipo a las espaldas en los momentos complicados de los partidos. 

3. Ni Gimeno ni Sanllehí. El SPiSP ha perdido a sus dos grandes referentes, los dos jugadores claves en el ascenso desde Superliga 2, y ambos de Salou. Álvaro Gimeno, indiscutible perla del volei, se marcha a Estados Unidos a estudiar y jugar y no ha podido seguir en el proyecto. David Sanllehí, receptor con tablas contrastadas, sólo puede participar en partidos concretos debido a cuestiones laborales. 

4. La precariedad. «Ojalá pudiéramos pagar a los jugadores, pero ahora mismo es imposible. Están aquí por amor al voleibol», admite Alfonso Periáñez, responsable de la junta gestora que dirige el club. El SPiSP es el único club de Superliga donde los jugadores no cobran. El equipo ha apostado por la cantera, por los jóvenes, ante la imposibilidad de traer, por ejemplo, a extranjeros, algo que otras entidades sí se pueden permitir. Los jugadores trabajan o estudian por la mañana y entrenan por la tarde. También se descarta traer refuerzos para buscar una reacción. 

5. La baja de Víctor Brull. Las lesiones han hecho que Brull no haya estado disponible en buena parte de los partidos disputados hasta ahora. Y eso que el atacante de Camarles era el único fichaje con experiencia en la Superliga, después de haber militado en el Textil Santanderina. Su recuperación se presume clave en la segunda vuelta. 

6. Los cambios de posición. Las lesiones de hombres como Víctor Brull o Diego Roldán han hecho que el entrenador haya cambiado a jugadores de posición para intentar compensar el equipo. Eso ha requerido un rodaje extra. 

7. Problemas en ataque. «Sufrimos sobre todo en lo ofensivo. Los jugadores se encuentran con un bloqueo más elevado que en otras categorías y eso obliga a atacar más alto», admite Vlado Stevovksi. El saque rival es otra dificultad añadida. Si la recepción no es buena, condiciona la jugada siguiente y su correspondiente contraataque. 

8. Irregularidad. El SPiSP llega a brillar durante los partidos, pero lo hace fugazmente. Falta intensidad y consistencia. El equipo no logra mantener su mejor juego durante el set. Un fallo en recepción se arrastra hasta el extremo en que el equipo acaba perdiendo varios puntos. Prueba de los destellos positivos fue el set que le ganó al Urbia Palma (25-23), un candidato al título de Superliga, aunque luego acabara perdiendo (1-3). 

9. El estado anímico. Encadenar diez derrotas seguidas –con sólo tres sets a favor– afecta inevitablemente a cualquier vestuario. Sin embargo, la plantilla tarraconense confía en reaccionar. «No ponemos excusas. Sabíamos que iba a ser difícil. Los jugadores, pese a todo, tienen la ilusión de empezar a ganar y creo que será posible», apunta esperanzado Vlado Stevovski. 

10. A tres victorias de la salvación. El equipo ni mucho menos arroja la toalla. «Hemos perdido mucho, pero estamos a tres victorias de la permanencia. Es complicado, pero hay que seguir luchando», sugiere el técnico. El devenir de la Superliga da opciones. Hay tres equipos punteros que lucharán por el título –Unicaja Almería, Teruel y Palma– y luego está el resto. Por abajo, Textil Santanderina, Mediterráneo Castellón y L’Illa Grau están a esa distancia de tres triunfos. 

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