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Las claves del nuevo Nàstic que ya ilusiona al Nou Estadi

El conjunto de Raül Agné ha ofrecido dos actuaciones muy positivas ante Levante B y Girona

Juanfran Moreno

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Robert Simón y Pedro Martín se saludan al final del encuentro del sábado ante el Girona. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Robert Simón y Pedro Martín se saludan al final del encuentro del sábado ante el Girona. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Las pretemporadas siempre hay que cogerlas con pinzas porque no siempre responden con firmeza al devenir de las temporadas. Hay equipos que brillan en los estíos y se disuelven como azucarillos cuando el curso oficial transcurre. Sin embargo, es una obviedad que los entrenadores prefieren que sus equipos transmitan buenas sensaciones sobre el terreno de juego. Ver que lo trabajado es interiorizado y plasmado con naturalidad sobre el verde es uno de los inputs más positivos que todo técnico puede recibir de sus conjuntos. El Nàstic de Raül Agné lo está haciendo y ya a principios de agosto se está pudiendo ver un equipo trabajado y con sello de autor. La cosa promete y eso provoca que los aficionados granas estén muy ilusionados de cara a la nueva temporada. Estos son algunos de los argumentos en los que se arropan para declarar este estado de optimismo:

«Yo hace muchos años un entrenador muy bueno que tuve me dijo que los equipos que quieren jugar los tienes que presionar porque si no te acaban metiendo atrás. A día de hoy hemos jugado con dos equipos que han querido tener el balón y hemos tenido la intención de presionarles. Lo más difícil de esto es la predisposición que hay. La gente se piensa que presionar es fácil, pero defender con espacios grandes es lo más difícil. La verdad es que tanto el miércoles como hoy el equipo lo ha hecho muy bien».

Más claro no podía dejarlo el técnico del Nàstic, Raül Agné, tras el encuentro ante el Girona. Su equipo ha dominado un concepto del juego básico en su estilo como es la presión alta. Lo ha hecho con dos equipos de talento, destacando sobre todo frente a un Girona que apunta a ser a uno de los equipo con mayor pie y juego asociativo en Segunda División la próxima temporada. El conjunto grana le incomodó durante todo el partido con una presión enérgica y sincronizada. Le dio continuidad a la segunda parte frente al Atlético Levante en la que también destacó en este aspecto.

Los goles no llegaron tras presiones, pero sí que varias ocasiones fueron provocadas por recuperaciones de los jugadores del Nàstic en el intento de salir jugando por parte del Girona. Lo mejor es que no fueron acciones sueltas, el conjunto grana presionó con diligencia y acierto durante todo el partido y eso resalta dos virtudes del equipo: físicamente están como motos y tácticamente tienen los conceptos de Raül Agné ya muy interiorizados.

El segundo punto fuerte de este nuevo Nàstic es que tiene gol y genera muchas ocasiones por partido. A la Pobla le endosó siete tantos, al Atlético Levante le metió cuatro y al Girona el sábado le hizo dos goles.

No es casualidad y es fruto del trabajo y el talento ofensivo del equipo. Ha crecido mucho en esta faceta respecto al año pasado y eso que solo ha jugado cuatro partidos. Es un conjunto con más variantes que ataca con vértigo cuando ve pasillos, pero que también le mete pausa y busca asociarse cuando el rival permanece atrás atrincherado. Si le presionan arriba no arriesga en exceso y busca balón largo en el que los dos delanteros del Nàstic, ante el Girona fueron Pablo y Pedro, están saliendo vencedores en muchas ocasiones provocando que los granas ganen las segundas jugadas.

En otras palabras, este Nàstic es más difícil de defender que el del año pasado porque resultado menos previsible y arriesga más en campo contrario. Los laterales son más profundos y se le da mayor libertad creativa a los jugadores de centro del campo hacia delante.

No obstante, el Nàstic sigue manteniendo un punto fuerte del año pasado y es que conserva el peligro a balón parado. La temporada pasada fue uno de los equipos más peligrosos en esta faceta y un gran porcentaje de los goles llegaron gracias a este arte del juego. Este año todo apunta a que la cosa seguirá igual y frente al Girona los dos goles llegaron de córner.

Dani Vidal, segundo entrenador del Nàstic, es el encargado de dotar de herramientas al equipo en este contexto del juego. Está demostrando tener una riqueza evidente y si encima a ello le sumas que el Nàstic cuenta con buenos lanzadores, por no decir el mejor de la categoría si Javier Bonilla está sobre el campo, y un equipo físicamente poderoso, la ecuación no puede ser mejor.

Este Nàstic promete. Este Nàstic engancha a la afición. Ahora solo falta que nada cambie durante la temporada. Así sea.

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