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Lástima (Cornellà 2 - 2 Nàstic)

El Nàstic desaprovecha una oportunidad de ponerse a siete del Lleida en un partido que pudo ganar en la primera mitad, perder a inicios de la segunda y volver a ganar en los últimos minutos. Enorme partido de los guardametas
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Lago Júnior festeja con rabia en el suelo el 0-1 que abrió el marcador, junto a Rocha y Cristóbal. Foto:  Gimnasticdetarragona.cat

Lago Júnior festeja con rabia en el suelo el 0-1 que abrió el marcador, junto a Rocha y Cristóbal. Foto: Gimnasticdetarragona.cat

El Nàstic se quedó con la sensación agridulce de quien deja escapar una buena ocasión para sentenciar el primer puesto. Pero, al mismo tiempo, con la alegría de sacarle un punto más al segundo, tras el tropiezo del Lleida en casa frente al Badalona (0-2).

Sentimientos encontrados en un partido de vaivenes. Lago adelantó al Nàstic y Marcos pudo sentenciar en un mano a mano con Doblas que el balear disparó fuera. Antes del descanso, el Cornellà igualó la contienda y se adelantó en la segunda con un disparo afortunado de Gallar que rebotó en Molina y dejó clavado a Tomeu. La expulsión de Irael y el gol de Marcos, a falta de 18 minutos para el final, hacían intuir una remontada grana, pero se quedó sin culminarse. El punto fue suficiente.

Los protagonistas de los dos equipos fueron los porteros. El marcador hubiera sido más amplio de no ser por la actuación estelar de ambos. Toni Doblas sacó manos de la nada para mantener a su equipo en el partido. Se hizo enorme. Un muro. Ganó todos los uno contra uno. Y solo fue superado por Lago, tras recoger un rechace del propio Doblas, y por Marcos, en un cabezazo en el segundo palo que el arquero andaluz llegó a tocar.

En la portería de enfrente, Tomeu estuvo a su altura. El balear estuvo espectacular. Un año después de su último partido en liga demostró que mantiene el nivel y el estado de forma. Tuvo tres intervenciones de lujo, aunque se fue con el mal sabor de haber podido hacer algo más en el primer gol del Cornellà. El despeje fue defectuoso y acabó con el balón en su propia portería. En el segundo tanto, el rebote del disparo de Gallar en Molina le dejó totalmente desubicado.

La inactividad, puesto que los dos arqueros debutaban en el campeonato (Doblas recién fichado esta semana y Tomeu después de un año esperando tras Reina su momento), no pasó factura a dos metas que subieron el nivel del encuentro.

El Nàstic ganó la batalla en el medio del campo en el primer tiempo. Una lucha más posicional que física. Los granas controlaban las segundas jugadas que permitían salir con velocidad y espacios, generando ocasiones. Cogió Marcos la espalda de la defensa local. Encaró a Doblas. Pero el portero rechazó su tiro. Lago seguía la acción y recogió el cuero para marcar el primero del Nàstic.

Xisco Muñoz volvió a salir de titular. Ejerciendo un liderazgo innato en el ataque. Hizo casi todo bien y sólo Doblas evitó que se fuera con el premio del gol. El ex del Betis le sacó dos testarazos con dos vuelos imposibles (minuto 9 y 37). Dos manos que solo un meta de categoría superior se puede sacar de la chistera.

En la otra área Tomeu Nadal respondía con reflejos felinos al disparo a bocajarro de Enric (27’). Tampoco pudieron Óscar y Enric de nuevo superar al meta grana en una doble ocasión clara, en la antesala del que fue el tanto del empate del Cornellà. Un saque de esquina muy cerrado que el arquero balear quiso despejar con el puño, pero el golpeo, defectuoso, hizo que el balón se colase en su portería.

En la segunda mitad la suerte se alió con el Cornellà. Un disparo lejano de Gallar tocó en Molina y acabó en el fondo de las mallas. Los locales fueron ganando cada vez más batallas en el medio del campo y nublaba las ideas a los centrocampistas granas. La expulsión de Enric, por insultar a un rival –según el acta arbitral– despejó la mente al cuadro de Moreno. Que empezó a generar ocasiones. Marcos y Lago Júnior volvieron a ceder ante la inmensidad de Doblas. El delantero de Pollença se desquitó con un remate de cabeza en el segundo palo que supuso el empate. Ni Doblas pudo atajarlo.

A pesar de jugar contra diez el Nàstic no pudo marcar el gol de la remontada.

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