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Deportes REMO

Los remeros del Nàutic Tarragona ven la luz al final... del río

En agosto se acometerán definitivamente las obras de dragado junto al embarcadero del Francolí. La falta de calado les impedía entrenar

Francesc Joan

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Un entrenador del Nàutic Tarragona, comprobando el calado mínimo junto al embarcadero. FOTO: Lluís Milián

Un entrenador del Nàutic Tarragona, comprobando el calado mínimo junto al embarcadero. FOTO: Lluís Milián

Los remeros del Reial Club Nàutic Tarragona ven definitivamente la luz al final del túnel. Después de cinco años batallando para recuperar el calado del tramo final del río Francolí, junto al embarcadero de su hangar, ya hay fecha para que empiece el dragado de la zona y puedan entrenar con total normalidad.

Según ha podido saber Diari de Tarragona será este próximo mes de agosto cuando comenzarán los trabajos para retirar el lodo acumulado en la zona, según se notificó en la última comisión creada específicamente para seguir este asunto.

Las obras estarán financiadas íntegramente por el Port de Tarragona, que desde el año pasado tiene reservada una partida de 300.000 euros, y se prolongarán por espacio de un mes.

Proyecto bloqueado
El proyecto había quedado bloqueado durante meses por temas administrativos y burocráticos (debido al volumen de sedimentos acumulados que deben extraerse y trasladarse) y también medioambientales con la Agència Catalana de l’Aigua. Se solucionará coincidiendo con el final de la época de nidificación de una de las aves que frecuentan la zona.

Los deportistas llevaban meses esperando la noticia por cuanto el lodo acumulado junto a su embarcadero les impide en muchas ocasiones poner a flote los botes en el agua, por la ausencia de calado y el peligro de dañarlos. Esa circunstancia les priva de salir a entrenar en días en que no sube la marea y a tener que quedarse por ejemplo en el gimnasio. 

Ahora recuperarán un calado mínimo de 1,5 metros de profundidad para llevar a cabo su práctica deportiva en condiciones ideales.

Las obras también permitirán limpiar ese punto y desatascarlo ante posibles crecidas del Francolí, circunstancia que ayudará a evitar inundaciones como la que sufrió la parte baja de Tarragona en 1994. Aquel año los muros de contención no soportaron el elevado volumen de agua que bajaba por el cauce y el río se acabó desbordando.

  

El anuncio del inicio de las obras coincide con uno de los mejores momentos de la sección de remo móvil del Nàutic Tarragona, que aglutina a unos 130 deportistas. Hace tan sólo dos meses el club se proclamó por primera vez en su historia campeón de Catalunya en el certamen disputado en Banyoles, aventajando al club local, al Club Nàutic Amposta y al Club de Rem Tortosa, respectivamente, en la clasificación.

También obtuvo magníficos resultados en el Campeonato de España de juveniles, séniors y Masters, disputado igualmente en Banyoles hace un mes, donde obtuvo dos oros y dos platas, y en el nacional de alevines, infantiles y cadetes celebrado en Sevilla, a primeros de julio, donde obtuvo cuatro platas en el cuatro scull alevín, el dos sin timonel, el cuatro sin y el ocho con cadetes, así como un bronce en skiff.

La dirección técnica de Alejandro Demiddi y sus ayudantes ha servido para recoger ahora los frutos del intenso trabajo de los últimos años, en los que ha generado una prometedora cantera.

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