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Madre London deslumbra a los Barcelona Dragons (40-12)

Fútbol americano. El corredor de los Centuriones de Colonia aniquiló al cuadro reusense con cuatro ‘touchdowns’ (40-12)

Jaume Aparicio

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Madre London deslumbra a los Barcelona Dragons (40-12)

Madre London deslumbra a los Barcelona Dragons (40-12)

Los Barcelona Dragons de Reus encajaron su segunda derrota de la temporada en Colonia. Perdieron ante los Centuriones aunque más bien se podría decir que lo hicieron ante un único jugador, Madre London. Dicen que es el mejor jugador de la European League of Football (ELF). Difícilmente se puede ver un jugador tan superior al resto. Su partido soberbio ante los reusenses fue soberbio. Si en el primer partido fueron 272 yardas, ante Barcelona Dragons superó de largo esa cifra para anotar cuatro ‘touch downs’ y dominar el juego a su antojo. Los reusenses solo supieron frenarle en el primer periodo. Una vez el corredor se liberó de ese marcaje hizo lo que quiso. Sumó todas las yardas que quiso. Hasta que decidió sentarse con el partido ya ganado (40-12).

En general no fue un mal partido de los Dragons. En ataque tuvieron drives largos y supieron golpear a Centuriones puntualmente, pero el daño que supuso cada anotación de Madre London fue complicado de digerir para mantenerse en el partido. La baja de Myke Tavarres, por unas molestias, fue decisiva en la estrategia de frenar a Madre London. El ex Philadelphia Eagles era de los pocos que podían haber intuido y frenado al corredor de Arkansas.

El primer ataque reusense fue comprometido. El ‘punt’ alemán puso el punto de partida en la yarda 10, con el riesgo de ‘safety’ que ello conlleva. Zach Edwards y Jean Constant lograron salir de la cueva y del agobio de la defensa de los Centuriones. Los locales también colaboraron con penalizaciones prescindibles que regalaron yardas y primeros downs fácilmente.

El técnico Adam Rita sabía que necesitaba del juego de carrera también para no concentrar los esfuerzos defensivos de centuriones en el pase. Un juego de engaños que sirvió para alargar el primer ataque acercándose a la zona de anotación yarda a yarda. El drive funcionaba hasta que en una interrupción de dudosa legalidad que otorgó el cuerpo arbitral cuando los dos equipos estaban ya colocados, entregó la posesión a Colonia.

Las defensas mantenían a raya los ataques hasta que llegó la primera gran jugada del runninng back de Arkansas al final del primer periodo e hizo saltar la banca. Le sirvió para que el gran dominador de esta EFL despertara y destrozase sin compasión la defensiva catalana. En la primera jugada del segundo periodo llegó el primer ‘touchdown’ de Madre London.

Con posesión los Dragons encontraron ritmo con jugadas de carrera para el propio quaterback, Zach Edwards. Pero un sack (derribo del quarterback) alemán el frenó al ataque visitante.

La defensa reusense volvía a marcar de cerca a Madre London y obligaba al mariscal de campo centurión, Jan Weinreich, a buscar el juego de pase. Un aspecto que dominan menos y que los Dragons se mostraron más sólidos defendiéndolo.

Zach Edwards seguía confiando el movimiento de las cadenas en su conexión con el receptor Jean Constant con pases cortos hacía el exterior. Un juego que les daba para llega al campo rival pero no para sacar provecho con puntos. Christopher Ezeala, un corredor convertido en jugador defensivo, fue el hombre más inspirado de los Centuriones para impedir el avance de los Dragons.

Pese a no conseguir anotar los hombres de Adam Rita estaban dando la cara. No perdían la compostura y se mantenían en el partido. Pero cuando ya estaban pensando en el descanso, Colonia logró un ‘touchdown’ sorpresa. Madre London lo preparó con una carrera larga que situó el ataque alemán en campo reusense. El corredor volvió a concentrar la atención de la defensa que se vio sorprendida por Quinten Pounds, el receptor americano que atrapó el pase de Jan Weinreich. Al descanso el marcador era de 14-0.

Barcelona Dragons encajaron el golpe en el descanso y salieron dispuestos a vender bien cara su piel. Aprovecharon la primera posesión para recortar distancias. Rita mandó jugársela con una conversión que no se completó (14-6). Una reacción que se disolvió en la primera jugada de ataque de Centuriones. Madre London volvió a correr de forma imparable. Acarreó el balón más de 65 yardas para poner el 21-6. Un golpe definitivo para unos Dragons que cada vez notaban más el desgaste físico y las bajas por lesión de Tavarres y Montón.

Lo aprovecharon los de Colonia para anotar un segundo ‘touch down’ en el tercer periodo. De nuevo, Madre London dejó la jugada a punto de caramelo para que Jan Weinreich solo tuviera que correr una yarda (27-6). Era inconmensurable el esfuerzo del ataque Dragon. Pese a todos los problemas seguían alargando sus drives con un Zach Edwards que escapaba de las escaramuzas rivales y resistía a los golpes para lograr lanzar un pase a Bertellin que lograba un touch down (27-12). Una anotación de rebeldía.

Colonia siguió a lo suyo. Y eso no es otro que a seguir confiando su ataque en Madre London. Le dan el balón y a correr para otro ‘touchdown’ (33-12). Si quieres ganar a Centuriones es tan fácil y tan complicado a la vez como parar al corredor de Arkansas. Si tiene otro recurso no lo mostraron en exceso. Desde el tercer periodo cada ataque alemán fue para Madre London. Hasta que tras su cuarto ‘touch down’ decidió descansar. Sin él en el campo Centuriones no pasaron de su yarda 15 y se mostraron mucho más accesibles.

Pero el ataque Dragon estaba ya agotado. Zach Edwards estaba tan adolorido que ya no le daban ni las piernas ni la cabeza. A la línea ofensiva, que protege al quarterback, también se le hizo largo el partido y expusieron al ‘1’ aún más a los golpes.

La semana que viene recibirán en el Estadi Municipal de Reus a los Hamburgo Sea Devils.

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