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Mazazo al sueño (Jumilla 3 - 2 Ascó)

Los riberenses no aprovecharon la primera opción de subir a Segunda B y cayeron ante un Jumilla que ascendió
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El portero del Ascó, Sergi Fuertes, mostrando su decepción. Foto: Iris Solà

El portero del Ascó, Sergi Fuertes, mostrando su decepción. Foto: Iris Solà

El Ascó cayó eliminado en la ronda de Campeones contra un Jumilla muy práctico, y no aprovechó la primera oportunidad para ascender, reto por el que seguirán luchando. Virgili avanzó al equipo de Miguel Rubio, pero Luis Verdú logró el empate antes del descanso. Guardiola, de penalti, avanzó al Jumilla, y Eizaguirre, en los últimos minutos, anotó el empate. Cuando parecía que se llegaría a la prórroga, Paolo sentenció a la contra con el 3-2, y dio el ascenso a su equipo, que en la idea había cosechado un empate a dos goles.

El partido comenzó de manera muy parecida al de la ida. El Jumilla, bien replegado atrás, y el Ascó dominando claramente el balón. Poco a poco el conjunto asconense fue traduciendo su dominio en peligro sobre el área rival de forma progresiva. En el 26’, Cristino envió un gran pase interior dentro del área que dejó solo a Eizaguirre, que vio cómo el asistente invalidó la jugada por estar escasos centímetros adelantado a la defensa. El juego del Ascó pasó continuamente por los pies de Cristino, que en el minuto 32 probó suerte con un disparo lejano con mucha rosca que no acabó encontrando la portería defendida por Rojo. Pasada la primera media hora de partido, el Ascó dio un claro paso adelante y nuevamente en el 34’ Galceran se internó dentro del área grande y cedió atrás para el remate de Edu Vives, que no golpeó bien y salió desviado.

Estaba madurando muy bien el partido el conjunto de la Ribera d’Ebre, que en el minuto 37 , encontró la recompensa con un gran centro de Cristino que remató muy forzado Virgili, ante la oposición de dos defensores, y que Rojo no pudo detener. Con el marcador a favor, los locales, que habían estado encerrados hasta el momento del gol, salieron rápidamente en busca del empate, que estuvo a punto de llegar en el minuto 38, tras un balón suelto dentro del área que acabó rematando Paolo, y que Sergi Fuertes rechazó, después de salir a los pies del delantero camerunés. A cuatro minutos del final del primer tiempo, el Jumilla consiguió el empate, como no, a balón parado. Córner desde la derecha al segundo palo que no pudo rechazar correctamente por dos veces la defensa asconense, y que finalmente Luis Verdú acabó enviando al fondo de la red.

 

Lluvia de goles

En el segundo tiempo, el Jumilla salió mucho más puestos que en la primera mitad. Murcia avisó en el 52’ con un lanzamiento de falta que salió rozando el larguero y los locales no se encerraron tanto como en el primer tiempo. Sin embargo, el Ascó también tuvo opciones. Virgili, en el 53’, envió un fuerte disparo lejano muy cerca del marco local, y en el 57’, Cristino puso una falta lateral al punto de penalti, donde Eizaguirre se levantó por encima de todos y remató de cabeza, enviando el balón al larguero. Los locales se encontraban cómodos a la contra, pero su principal arma seguía siendo la pelota parada. Guardiola la ponía en el 59 ‘maravillosamente bien y Quintero saltaba más que Roca en el segundo palo, pero remataba demasiado cruzado.

El partido se fue rompiendo a medida que llegaban los minutos finales, y el centro del campo de los dos equipos fue interviniendo cada vez menos. Fue en el tramo final (83’) cuando Sergi Fuertes cometió penalti en un balón dividido al que llegó tarde. Guardiola engañó al portero asconense y avanzó a su equipo. Sin embargo, el gol no cambió demasiado el panorama, ya que un tanto del Ascó conducía el choque a la prórroga; precisamente en el 86 ‘, una falta en la frontal del área la transformó Eizaguirre con un suave disparo que entró por la escuadra de la portería local. Quedaban pocos minutos y parecía que la confrontación se decidiría en la prórroga; sin embargo, los dos conjuntos no firmaron el empate y siguieron buscando la portería rival. En este intercambio, el Ascó salió perdiendo en un contragolpe, ya en el descuento, que finalizó Paolo con un disparo cruzado, que a pesar de tocar con las manos Sergi Fuertes, terminó en gol.

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