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'Me tomo el fútbol y la vida como un progreso constante'

Ramon Folch (Reus, 1989) ya vive el espíritu carbayón a las órdenes de Anquela, el carismático técnico del Oviedo. El excapitán del Reus repasa sus cuatro años de rojinegro y no pierde la perspectiva del tiempo. Valora su presente después de un pasado de superación constante. El Nuevo Tartiere le disfrutará las próximas tres temporadas.
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Ramon Folch, durante un entrenamiento con el Oviedo. Foto: Real Oviedo

Ramon Folch, durante un entrenamiento con el Oviedo. Foto: Real Oviedo

En nada se verá en el Nuevo Tartiere, ante 15.000 hinchas y defendiendo al histórico Oviedo. Impensable hace cuatro años.

Es fruto del progreso. Me tomo el fútbol y la vida como un progreso constante, incluso cuando jugaba en Regional. Cuando volví a Reus procedente del Conquense, el tener que actuar ante 1000 personas para mí ya era increíble. El año pasado conseguimos llenar el Estadi casi cada partido, un hecho que nunca se había visto en Reus. Ahora deseo vivir la experiencia del Tartiere porque es un aliciente muy bonito.

Convive en un mundo de vértigo. Va demasiado deprisa.

A veces intentas reflexionar sobre lo que has vivido, recordar de dónde vienes, pero no acabas de disfrutar. La vida de un futbolista dura poco e intentas exprimirla con toda la intensidad.

Y al final usted ha conseguido vivir del fútbol.

Me siento afortunado, un privilegiado, porque desde pequeño estudié para compaginar un trabajo con el fútbol. Me preparé para ello porque nunca perdí la perspectiva. Ahora disfruto más de mi realidad.

Ver a Ramon Folch sobre el césped nos recuerda que a este juego, por mucho músculo que haya, se juega con una pelota.

Existen muchos factores en el fútbol, muchos roles y perfiles distintos. Hay jugadores más rápidos, otros más fuertes. Cada uno asume su papel, pero siempre he creído en el buen trato con la pelota. Quizás porque se trata de mi estilo, aunque intento cada día aprender otros conceptos.

Oiga, ¿cuándo decide marcharse?

No se trata de un día en concreto. Fue una decisión muy meditada. Van saliendo oportunidades que te ayudan a mejorar a nivel deportivo y profesional y valoras. Creo que Oviedo me ofrece todos los ingredientes para ese progreso del que te hablaba antes. De ahí que decidiera salir del Reus.

¿Echó de menos algún esfuerzo del Reus para que se quedara?

No tengo nada que reprocharle al club. He pasado cuatro años fantásticos y sólo puedo agradecer el trato y la oportunidad que me dieron.

¿Ha cumplido todos sus sueños?

Sueños hay pocos, pero conseguimos un ascenso histórico y completamos un año fantástico en Segunda. Incluso he podido llevar el brazalete de capitán. En estos términos se puede decir que sí.

Diciembre de 2014. Estadio de El Collao. Alcoyano-Reus. Ahí empieza el idilio del Folch indiscutible y el Reus.

Recuerdo que cuando estaba en el Conquense con Fabregat me pasó algo similar. A mitad de temporada sentí que había alcanzado mi mejor nivel. Quiero decir que siempre aparecen momentos que se convierten en puntos de inflexión. La confianza que me ofreció Natxo a partir de ese partido resultó clave para mí, porque desde entonces he mejorado mucho.

¿Qué le aportó Natxo González?

A nivel táctico muchísimo. Estudia al detalle a los rivales y te muestra cómo les puedes hacer daño. En qué zonas del campo puedes generar los espacios para superar al rival con inteligencia. He aprendido de él.

El partido de Zaragoza, la pasada temporada, probablemente le impulsó al escaparate. Añadió gol a su repertorio. ¿Se acuerda?

Ese día destaqué porque marqué dos goles, pero no es habitual en mí. Me siento más cómodo en el trabajo colectivo. Prefiero la regularidad. Creo que mi rendimiento va en ese camino. Todo lo que he conseguido tiene que ver con el trabajo diario.

Se le abre un nuevo escenario. En Oviedo vivirá la presión de una masa social de Primera División, algo distinto a Reus.

No sé cómo voy a reaccionar ante eso porque nunca lo he sentido, pero es otro de los grandes atractivos que me ha hecho venir a Oviedo. Estoy convencido de que vamos a disfrutar mucho con nuestra afición porque haremos un buen año.

La última. ¿Ya ha notado el significado de su nuevo club?

El día de la presentación, cuando llegué al Tartiere, ya me di cuenta de lo que significa el Oviedo. La organización, el trato, cómo habían preparado el acto. Me sorprendió. He venido a un equipo que merece estar en Primera División. 

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