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Miramón, el comodín del CF Reus en el lateral derecho

Natxo González resituó al mediapunta aragonés en la punta diestra de la defensa ante el Huesca por las bajas de Benito y Campins y el '24' rojinegro cuajó una gran actuación

Iñaki Delaurens

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Imagen del mediapunta aragonés que el pasado domingo firmó un gran encuentro como lateral derecho ante el Huesca. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen del mediapunta aragonés que el pasado domingo firmó un gran encuentro como lateral derecho ante el Huesca. FOTO: ALBA MARINÉ

Todo parecía indicar que con las bajas de Benito y Campins, Melli volvería a ser el escogido ante el Huesca, como en Lugo, para ocupar el carril del lateral derecho, más conocido como el pasillo del ‘2’.

Pero Natxo González sorprendió a la parroquia rojinegra. Sabedor que en casa el equipo reusense debe llevar la batuta ofensiva del choque, optó por un futbolista con un perfil más atacante que Melli, quizá demasiado defensivo por su larga trayectoria como central. En esa dicotomía táctica, el técnico vitoriano apostó por la opción más valiente, Jorge Miramón.

Disfrazado de lateral, el mediapunta aragonés cuajó su mejor partido en el Estadi. Nadie echó en falta la profundidad de Benito ni la velocidad de Campins. Esta temporada, Miramón ha sido prácticamente un fijo en el once de Natxo. Pero hasta ahora siempre había vivido en la línea de tres mediapuntas, por detrás del delantero centro y delante del doble pivote. En ese segundo plano de ataque ha conquistado tanto el centro como los costados, pero donde más se le ha visto es en la izquierda. El domingo apuntó una nueva faceta en su currículum, la de lateral derecho.

Una de las frases más repetidas en el mundo futbolístico dice que jugar en el lateral es la posición más fácil del campo. Pocos la han dominado. Se necesita un instinto natural o una disciplina militar para no caer en sus tretas tácticas.

Por un lado, hay que saber medir las apariciones en ataque, cuando doblar al extremo y buscar la línea de fondo. Por otro, saber echar el cerrojo en el carril para evitar contragolpes rivales y estar dispuesto a cubrir al central que sube a rematar un córner o la tarea que sea requerida. En cierto sentido es una posición para todo. Y además, hay variaciones dependiendo del juego interior o exterior.

En este sentido, Miramón, lateral de urgencia, cumplió a la perfección. Supo administrar los momentos en el costado derecho para complicar la vida al Huesca en defensa y también en ataque, al que se sumó con cabeza y buen criterio.

Precisamente en el aspecto ofensivo brilló. Dio dos asistencias de genio que sus compañeros no pudieron aprovechar. La primera, en un centro desde la derecha tras ganar la línea de fondo que buscaba la cabeza de Fran Carbia. El portero Herrera le pispó la pelota antes que el atacante rojinegro pudiera anotar.

En la segunda asistencia, con un desequilibrio fascinante, Miramón superó los peajes de la autopista derecha como si llevara teletac de serie. La volvió a ceder a Fran, ahora por bajo, para que la empujara a la red. Si antes fue la manopla de Herrera la que evitó el gol, las piernas del meta entraban en acción para rechazar el cuero.

La gran actuación del maño no pasó desapercibida para su entrenador. Natxo, poco propenso a destacar jugadores por individual, calificó el encuentro de Miramón de «fantástico» y añadió que fue «el mejor del partido». El míster ya sabe que no tendrá que tomar riesgos con las vueltas de Campins y Benito. En Miramón ha hallado un lateral garantías.

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