Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Nàstic: Rayco, guanche en territorio comanche

El canario Rayco García regresa el domingo al estadio El Collao, para enfrentarse a su exequipo el Alcoyano, con quien se erigió como uno de los mejores goleadores de Segunda B
Whatsapp
El delantero del Nàstic, Rayco García, visitó el Nou Estadi la pasada temporada con la camiseta del Alcoyano. Foto: Pere Ferré

El delantero del Nàstic, Rayco García, visitó el Nou Estadi la pasada temporada con la camiseta del Alcoyano. Foto: Pere Ferré

El curso pasado el Nàstic cayó en El Collao 2-0. Fue un partido difícil para los granas, entrenados entonces por Santi Castillejo. El autor del segundo tanto local fue de Rayco García. El delantero canario empezó de suplente. Salió en el minuto 76. Con menos de un cuarto de hora por delante. Suficiente para sentenciar el choque en el 87’. Un año y tres meses después, Rayco volverá a disputar el mismo encuentro, en idéntico escenario, pero esta vez con la camiseta del Nàstic.

«Supongo que me recibirán con algún silbido. Tenían ganas que me quedara un año más y pueden guardarme algo de rencor», admite el atacante sobre su regreso a El Collao. Un césped en el que dejó un grata huella y por la que espera le recuerden. Si bien no ahora, pero sí en el futuro. «Me gustaría que me recordaran bien, porque a pesar de que no conseguimos el objetivo del ascenso hice un buen año», asegura el autor de 14 de los 52 goles que anotó el cuadro alicantino la temporada 2013-14.

En Alcoy siguen algunas de las buenas amistades que sembró en el vestuario de El Collao. Con algunos ha quedado para poder verse el sábado y refrescar la memoria de los buenos momentos vividos. Y también soltarse alguna pique. «Ya he hablado con alguno de ello y hemos hecho el típico cachondeo sobre el partido como ‘te voy a dar un palo’, etc», reconoce.

Sus excompañeros no están para muchas bromas. Atraviesan un mal momento. Su última derrota le costó el cargo a Óscar Cano. En su lugar ha llegado Carlos Sempere, que tendá como ayudante al exportero Andrés Palop. Un escenario revuelto en el que el Nàstic espera pescar los tres puntos. «Son importantísimos», dijo Rayco.

 

De La Fábrica a Tarragona

El Nàstic es la octava zamarra que viste Rayco (nombre originario de los aborígenes canarios, los guanches). Las ha visto de todos los colores. La blanca de la Fábrica de Chamartín, la amarilla del minisubmarino de Villarreal, la rojiblanca colchonera del Navalcarnero, la azul pasión de Oviedo, la clásica rayista, la rojilla del duro Mirandés y la blanquiazul de la moral alcoyana. Vueltas y más vueltas en busca de la estabilidad. Del asentamiento. La costa tarraconense parece un sitio perfecto para ello.

Atrás quedó ya el ‘chico’ que dejó Las Palmas atraido por el poder de seducción del escudo madridista. Aterrizó en la capital en edad de cadetes. Convencido de cuál era su camino. Su determinación convenció a sus padres. «He sido un niño individualista». A su rollo, que se diría ahora. Disfrutó de su estancia en la cantera blanca junto a otros valores como Adán, Mata, Borja Valero, Negredo, De la Red, Adrián González, Sergio Sánchez, etc. Un elenco de grandes jugadores que no evitó el descenso del Castilla a Segunda B.

Parecía que después del Madrid se extendía un desierto. Ni en Villarreal, ni Navalcarnero, ni Oviedo consiguió echar raíces. Tierra dura. Hasta que apareció el Rayo. El humilde conjunto rayista le hizo soñar como nadie en conmvertirse en un futbolista de Primera división. Sandoval fue su maestro de espadas. Le abrió la puerta del primer equipo durante seis dulces jornadas. Gijón –donde debutó–, Sevilla, Granada, Mallorca, Bilbao y Zaragoza fueron las plazas donde sacó su capote a torear. Le faltó dar el gancho.

Y volvió a comenzar en Miranda de Ebro. Con la misma determinación de completar ese dulce que el Rayo le puso en los labios. Lo intentó en Anduva y después en Alcoy, donde su valiosa temporada le valió para convertirse en la pieza más codiciada del mercado. El Nàstic se movió raudo. Supo apretar la tecla adecuada. Esperar paciente el momento y convencer en un abrir y cerrar de ojos a Rayco de que Tarragona es el sitio ideal para cumplir los sueños.

Temas

  • DEPORTES

Comentarios

Lea También