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Nàstic: Todos los campeones se relajan

De los cuatro líderes, solo el Cádiz ganó (0-2) al colista, pero tampoco satisfizo. Oviedo y Huesca empataron
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El Nàstic no ofreció una versión convincente ante el Olímpic y encajó una goleada dolorosa. Foto: Diario Levante

El Nàstic no ofreció una versión convincente ante el Olímpic y encajó una goleada dolorosa. Foto: Diario Levante

Xàtiva vio al Nàstic menos competitivo. Al más descentrado y desconocido. Una destensión que se produjo después de 35 jornadas jugando al límite. Hasta que se conquistó el campeonato, hace nueve días, ante el Huracán. Con el alivio de haber resuelto la primera parte del trabajo, en tierras valencianas y ante un equipo que tampoco se jugaba más que la ilusión de recibir al campeón –con homenaje incluido–, el conjunto tarraconense se permitió el lujo de levantar el pie del acelerador. Y lo pagó con una goleada incómoda. Un aviso para navegantes de cara al play-off. «Necesitamos competir y este resultado no nos hace ningún bien», decía el técnico del Nàstic en la rueda de prensa.

Asegurar la presencia en la eliminatoria de campeones antes de tiempo ofrece, ahora, dos semanas de mini-pretemporada. Tiempo para recargar las pilas sin que ello afecte la competitvidad. Lo primero está haciendo efecto. Lo segundo, en Xàtiva, faltó. No se trató de actitud. Nadie puede dudar de la plantilla. Aunque Moreno tomó nota de los rendimientos de los futbolistas menos habituales. Fue una destensión inconsciente. Los catorce jugadores salieron a ganar. Como siempre. Pero no entraron bien al partido. Los prolegómenos, con el pasillo histórico, el calor sofocante y los múltiples cambios pudieron influir en el arranque pero no sirven de excusa. El gol de Xisco Muñoz fue una segunda oportunidad para volver a meterse en el choque y competir por la victoria. No fue así.

Mal de muchos

Los granas no fueron las únicas víctimas del aflojamiento post-campeonato. Lo sufrieron todos los líderes de los cuatro grupos de Segunda B. Los que tenían ya el título, como el Cádiz, los que lo han logrado esta misma jornada, el Oviedo, y los que todavía tienen que cerrarlo, el Huesca.

Los gaditanos, campeones al mismo tiempo que el Gimnàstic, fueron los únicos de los cuatro que sumaron los tres puntos esta jornada. Ganaron al colista, el Córdoba B por 0-2. Los dos tantos de Airam. El resultado tampoco dejó satisfechos a los aficionados cadistas. Se marcaron dos goles, pero se desperdiciaron muchas más ocasiones.

Hace un mes y medio que el Cádiz tenía casi asegurado el primer puesto. Cuando, a finales de marzo, la distancia con el UCAM Murcia, segundo, ya era considerable. Desde entonces, el equipo ha sufrido una cierta desconexión. Ha ganado dos partidos, ha empatado otros dos y ha perdido uno. Resultados sintomáticos de una bajada de la concentración.

El Oviedo se proclamó campeón esta jornada con un empate en Compostela. La fiesta estaba preparada en el Carlos Tartiere la semana pasada para celebrar el alirón, pero el Tropezón birló los fuegos artificiales. Ganó 0-1 y dejó a los aficionados ovetenses con la miel en los labios. En Santiago, los de Sergio Egea encadenaron su segunda jornada consecutiva sin ganar, aunque el empate del Murcia en casa ante la Cultural Leonesa (0-0) les dio el título.

El Huesca es quien mejor balance lleva de los cuatro primeros en las últimas cinco semanas. En su caso, porque aún no tiene asegurado el campeonato. Está encarrilado. Esta semana, con todo listo para unirse a Cádiz y Nàstic, cedió el empate en Alcorcón, ante el Trival Valderas en el minuto 86 y deberá esperar una jornada más.

No se trata de buscar consuelo en el mal de muchos. Ver cómo a todos los campeones les aquejan los mismos males no ayuda, pero sí le da cierta normalidad a lo sucedido en Xàtiva. Eso sí, podían haberse ahorrado un par de goles.

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