Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Nàstic: Tomeu siempre está

El arquero balear completó un extraordinario partido en la Copa del Rey confirmando lo bien que se le dan las tandas de penaltis
Whatsapp
El Girona obligó a Tomeu Nadal a sacar a relucir todo su catálogo de habilidades para llevar el partido a la tanda de penaltis. Foto: Lluís Milián

El Girona obligó a Tomeu Nadal a sacar a relucir todo su catálogo de habilidades para llevar el partido a la tanda de penaltis. Foto: Lluís Milián

Tomeu Nadal no ha tenido un papel fácil en Tarragona. El infortunio que creía haber dejado atrás en Mallorca y en Getafe le volvió a atrapar, de la manera más injusta, hace dos temporadas. Solo su dureza mental y su visión optimista hicieron superar ese mal trago que le dejó inactivo durante toda la segunda vuelta.

La pasada campaña la vivió, casi entera, a la sombra de Reina. Esperando su oportunidad para dejarse ver. Si hay una posición especialmente desagradecida con los ‘suplentes’ es la del guardameta. Para ellos no hay minutos de premio durante la campaña. Ningún entrenador cambia al portero al final de un partido. Deben aguardar a competiciones paralelas, como la Copa. Torneos a cara o cruz, en el que los errores resultan carísimos. Para ellos la eliminación es más traumática que para el resto de compañeros. Sin ella, sus opciones de jugar se reducen todavía más. A casi el cero.

Tomeu Nadal lleva en esta tesitura las tres temporadas que ha pasado en Tarragona. Partiendo cada campaña como el portero de la Copa. Sin dejar de presentar ‘batalla’ a Reina en cada entrenamiento, el meta balear ha aceptado esa labor cumpliendo como el mejor guardián posible del arco grana en el torneo del KO.

Cuatro de las cinco eliminatorias que el Nàstic ha superado en los últimos tres años (Alcoyano, Albacete, Atlético Baleares y Girona) han tenido a Tomeu Nadal como uno de los héroes. Las cuatro rondas acabaron yendo a los once metros, en los que el arquero de Manacor detuvo al menos un lanzamiento. No es de extrañar la confianza de Moreno, técnico grana, cuando explicó que «en el periodo previo a los lanzamientos de los once metros ya sabía que pararía alguno».

Héroe de Copa

El miércoles ante el Girona atajó el disparo de Marcelo. «Junto con Manuel Oliva habíamos estudiado a los posibles lanzadore y con un poco de intuición pude parar el penalti», explicó el portero al acabar el encuentro.

Su actuación durante los 120 minutos de juego fue determinante. Le sacó dos disparos a Pol Llonch, un mano a mano a Mas y un lanzamiento de falta impecable de Eloi Amagat que hubiera quitado las telarañas de la portería del Gol de Muntanya si Tomeu no hubiera puesto el guante.

Una actuación meritoria que, sabe, no le dará mañana el puesto en liga. Como tampoco le quitará esa sonrisa perenne en su rostro. «Nunca me he desanimado. Me gustaría jugar, pero sigo entrenando al cien por cien esperando mi oportunidad para aprovecharla». Pocos jugadores tiene tantas ganas de disfrutar del fútbol que Tomeu. Aunque, el balón nunca le haya mostrado su mejor cara. A mayor dificultad, más empuje. Reina, por ahora, se ha llevado la partida de la liga, aunque siempre azotado por la competencia y la exigencia que le ha impuesto desde el primer día Tomeu Nadal.

Uno de los más felices por el buen partido del meta balear era el técnico que se mostró especialmente «alegre por Tomeu, se merecía una actuación así». El suyo no es tampoco un papel fácil. Debe decidir entre tres grandes porteros (Reina, Tomeu y Varo). Una elección agridulce. «Difícil por dejar a dos fuera, pero tranquilo porque sabes que con cualquier de los tres aciertas».

Temas

  • DEPORTES

Comentarios

Lea También