Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

(Nàstic) Un rival herido

El Tenerife, que recibirá al Nàstic este domingo a las 20.30, buscará resarcirse de la dura derrota que encajó en Soria ante el Numancia (6-3)
Whatsapp
Natalio celebra el tercer gol del Numancia que significaba la remontada para los locales. Foto: lfp

Natalio celebra el tercer gol del Numancia que significaba la remontada para los locales. Foto: lfp

En Tenerife siguen sin dar crédito al 6-3 que encajó su equipo en el debut de la liga 2015-16. El Numancia hizo trizas el bloque compensado y compacto que Raúl Agné había conformado durante la pretemporada. «Fue un esperpento de partido», ha admitido esta semana el técnico del conjunto canario. Nada de lo que había escrito en el guión previo al duelo salió. El preparador de Mequinenza no quiso señalar a nadie y afirmó que «fue un mal día de todos».

Entre los errores de su equipo resaltó «la desorganización colectiva, líneas separadas» y errores en uno de los puntos fuertes durante la pretemporada, la «solidez defensiva en la defensa de los balones aéreos». Los sorianos detectaron los problemas de la zaga tinerfeña en las pelotas colgadas al área y bombardearon el marco del portero venezolano Dani Hernández. El guardameta fue uno de los más señalados por los aficionados. Le responsabilizan de, al menos, dos de los seis goles. Una culpa que el meta internacional de la ‘vinotinto’ asume «como tal».

El portero no ha sido el único jugador de la plantilla del Tenerife que ha hecho autocrítica esta semana. Su compañero Jon Aurtenetxe también entonó el mea culpa, admitiendo que «no estuve a la altura», en su primer partido con la camiseta del cuadro chicharrero y añadió «fue un partido que nadie se esperaba, íbamos con una idea y no pudimos plasmarla. No estuvimos a la altura del partido. Hay que intentar que no se repitan».

 

Con ganas de resarcirse

Tanto la plantilla como el cuerpo técnico quieren pasar página cuanto antes y quieren hacer pagar los platos rotos al Nàstic. «Hay ganas de quitarnos el mal gusto del primer partido», decía Daniel Hernández. Jon Artenetxe se comprometía ante la afición, en los micrófonos de Radio El Día «a darlo todo para lavar esa imagen y conseguir los tres puntos».

Raúl Agné, por su parte, después de repasar todos los fallos individuales y colectivos quiere olvidarse del partido en Los Pajaritos y centrarse en la visita del conjunto tarraconense. «Hay que volver a lo que hemos construido durante toda la pretemporada –en la que no han perdido ni un solo partido contra rivales de Primera–», explicaba el técnico del Tenerife.

El Nàstic se encontrará así en el Heliodoro Rodríguez López con un rival herido, que quiere resarcirse ante su afición. Van avisados y, a diferencia que el cuadro tinerfeño, con la confianza por las nubes después de remontar en apenas seis minutos y con un hombre menos el 0-2 con el que el Albacete se puso por delante en el Nou Estadi.

Un Nàstic que gustó y se gustó y que pretende aprovechar la baja moral de su rival para sumar la primera victoria de la temporada.

Temas

  • DEPORTES

Comentarios

Lea También