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Nàstic: paso al frente

Triunfo del Nàstic ante el Barça B con un gol de Ballesteros. Gran actuación defensiva del equipo que dejó a cero su portería por segunda vez consecutiva

JAUME APARICIO LÓPEZ

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El central del Barça B Chumi despeja ante Pereira. Foto: Fabián Acidres

El central del Barça B Chumi despeja ante Pereira. Foto: Fabián Acidres

El Nàstic sumó una victoria tan merecida como necesaria ante uno de los adversarios más temidos y exigentes de la categoría. El Barça B no permite errores. Si hay un equipo que penaliza el fallo es el filial barcelonista. Y si había un conjunto que encadenaba errores era el Nàstic. Encadenaba. En pasado. Los tarraconenses llevan dos partidos inmaculados. Sin apenas conceder ocasiones. Un paso al frente defensivo que ha permitido por fin el crecimiento como bloque que tanto se ansiaba. Si la zaga transmite seguridad la parcela ofensiva anda sola. Si no es uno es otro. Ante el Barça B fue Pol Ballesteros el que se vistió de héroe para marcar un gol de listillo con el que sellar un triunfo vital.

Seligrat ansiaba un centrocampista como Miranda. Un jugador que entendiera a la perfección los requisitos que debe tener un mediocentro en su sistema. Fortaleza, pragmatismo y veteranía. Un futbolista que sea su extensión en el campo y ejecutara sin pensar las órdenes de equipo que el técnico lanza desde el banquillo. Por eso el ex del Hércules no tardó ni dos días en debutar con el Nàstic. Su trascendencia va más allá de las recuperaciones o su rigor táctico. Ambas de un nivel extraordinario. Son las maneras de líder. Sus dotes de mando. Aprieta y aplaude a sus compañeros con justicia. Les induce a dar el 200% y les sostiene cuando las cosas no salen. Ese empuje era necesario para un Nàstic que sucumbía frágilmente ante las dificultades. 
No faltó a su merecidísima cita Pol Domingo. No hay que mirar más el mercado de centrales. La mejor opción está en casa. Él solito secó a un futbolista como Abel Ruiz, llamado con el  primer equipo culer en varias ocasiones. Se anticipó a todos sus movimientos con una lectura del juego sin igual. Consiguió conectar con Juan Rodríguez y aparecía en todos los sitios donde se le requería. Indudablemente su presencia en la zaga es una de las razones de la mejora defensiva del equipo. Muy difícil lo tendrá Seligrat para sacarlo del once cuando por fin pueda contar con todos sus hombres. Ayer fue Javi Márquez el que cayó de la convocatoria por molestias físicas y volvió a obligar al técnico de Torrent a situar a Goldar en el doble pivote.
Era fácil prever que el FC Barcelona B iba a abusar de posesión. Va en los genes de La Masia. Sus ‘hijos’ salen con una capacidad innata para convertir cada partido en un rondo enorme. Poco puedes hacer para evitarlo. Como rival, lo único que te queda es contenerlos lejos de tu área. Y así lo hizo el Nàstic. Seligrat optó por hacerlo con un marcaje al hombre en todo el campo. Obligó al Barça a rifar balones en exceso. Una incomodidad para los chicos de Garcia Pimienta. Los azulgranas no veían manera de superar a un Nàstic muy bien plantado que se sacrificaba al unísono para ir haciendo coberturas. Una única vez en todo el primer acto pudo romper el orden el filial barcelonista. Abel Ruiz controló de cara, dejó atrás a Juan Rodríguez y superó la salida de Bernabé con un sutil toque que se estrelló en el poste.

El nivel de confianza del equipo ha crecido de manera abismal en los últimos tres partidos (dos de ellos con la portería a cero). Una transformación anímica total. Se transmite en fase defensiva, la más sufrida en este tiempo. Parece que los jugadores han conseguido sacudirse las dudas. Entre los que más evidencian ese cambio está Bernabé. El meta de Los Palacios se ha contagiado de ese ánimo para recuperar el nivel que ha ido perdiendo. Si en Llagostera recuperó sus mágicas intervenciones, también ante el Barça B echó mano de esos reflejos felinos que le situaron como uno de los mejores arqueros de Segunda. Voló en carrera para despejar sobre la línea de gol un cabezazo a bocajarro de Collado. 

Acomodado en un orden cómodo que impulsa al bloque ofensivamente. Le otorga seguridad tanto para presionar como lanzar sus ataques con fortaleza. Pedro tomó parte de esa potencia colectiva para echarse una jugada de malabarista. El andaluz partió desde la banda donde el sistema le había relegado. Se marchó de dos adversarios para encender una jugada explosiva que contó con Gerard Oliva, Pol Ballesteros, Albarrán y el arquero del Barça B que despejó el tiro del extremo y el rechace del lateral.

El Nàstic permaneció firme en su planteamiento. Pese a que los mirlos azulgranas subieron una marcha más la zaga tarraconense respondió por igual. Achicando aún más las líneas y apretando los dientes. Abel Ruiz gozó de una nueva ocasión pero se volvió a encontrar con Bernabé. La falta de un ‘9’ puro pasa factura al filial barcelonista. Pol Ballesteros rompió el equilibrio de fuerzas con un gol de pillo. Mientras discutían compañeros y adversarios sobre un posible penalti a Gerard Oliva, el menudo extremo de Vilassar siguió atento al balón. Saltó tanto como pudo para rematar y superar a Carevic. 

Lo más difícil estaba hecho. Quedaban 20 minutos de exigencia defensiva. Tiempo que sirvió para confirmar el crecimiento del equipo atrás, reencontrarse con la victoria y salir del descenso.

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