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Nàstic, paso uno: certificar el play-off

El Nàstic tiene este domingo la oportunidad de firmar su acceso matemático a la promoción de ascenso. El primer objetivo está a tiro
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Xavi Molina se ha asentado en el eje de la zaga y ya es el undécimo jugador con más minutos. Foto: DT

Xavi Molina se ha asentado en el eje de la zaga y ya es el undécimo jugador con más minutos. Foto: DT

En Can Nàstic la satisfacción dura un suspiro. El que acompaña al pitido del árbitro cuando señala el final del encuentro y una nueva victoria para los granas. A veces, ni eso. Cuesta deshacerse de ese inconformismo perpetuo. Siempre hay algo que exigir. Ni que el vestuario pida «disfrutar del momento». Con el equipo líder, a seis puntos del segundo, lamentan desde dentro que se está más pendiente de finales de mayo que del siguiente encuentro ante el Mallorca B.

La plantilla insiste en que ir paso a paso. «Es que si pensamos en más allá y no hacemos lo que hay que hacer en el partido de la jornada (ganar) no sirve de nada», advertía Xavi Molina.

El primer paso es certificar matemáticamente el play-off. Este domingo, llega la primera oportunidad para lograrlo. En esta jornada el Gimnàstic no depende de él mismo. La distancia con el Reus, quinto clasificado es de 14 puntos, con lo que o los rojinegros o el Hércules (a 12 puntos de distancia) deberían dejarse puntos esta jornada. El cuadro grana se asegurará el preciado billete si gana al Mallorca B y el Reus no gana o si el Hércules pierde. En caso de empate tarraconense, la clasificación matemática solo será posible si el Reus pierde y el Alcoyano no gana. Para Xavi Molina conseguir a falta de cinco partidos ese «primer objetivo, sería para valorar, porque la temporada pasada nos costó muchísimo», aunque «no podemos parar, quedarán cinco finales para alcanzar el otro objetivo, el liderato».

El futbolista de La Canonja anda siempre prudente. Frenando esos impulsos de aficionados impacientes por cerrar el liderato del grupo cuanto antes. «Claro que sabemos que si ganamos los tres partidos que nos quedan en casa tenemos el 99% de opciones de quedar campeones, pero el primer objetivo es ganar el próximo partido. Si haces el trabajo, el liderato estará un poco más cerca seguro», insistía el tarraconense.

Si se logra el campeonato antes de finalizar la liga, podrán marcarse otros retos. Como el de convertirse en el mejor Nàstic de la historia. El récord está en los 75 puntos de la temporada 1996-97, con Jordi Gonzalvo en el banquillo. En el 2005-06, Luis César sumó 76, pero con cuatro partidos más. En estos momentos los granas tienen 65 y restan 18 puntos por jugar. Otro barrera a superar para un equipo que quiere seguir haciendo historia en el club grana. «Vamos a hacerlo, así habrá una cosa más por la que nos recordarán», decía Molina.

Aspectos a mejorar

La prudencia no está reñida con la exigencia. Al Nàstic se le ve como un bloque sólido. Competitivo en cualquier circunstancia. Pero, en la constante evolución que vive desde la llegada de Vicente Moreno en el banquillo, inmerso en mejoras constantes. «Somos exigentes y sabemos que podemos jugar mejor», admite el defensa de La Canonja. Por ejemplo, en el sistema de tres defensas que jugó en la Romareda:«Lo habíamos entrenado varios días y seguro que lo iremos mejorando. Entre otras cosas, podemos aprovechar más los carrileros». En ese nuevo dibujo, Molina se situó en el centro de la defensa. Con Xisco Campos a su derecha y Pablo Marí a su izquierda. Y es que el polivalente jugador ex del Alcoyano, entre otros, ha dejado de lado la etiqueta de jugador número doce para convertirse en un fijo en los onces de Vicente Moreno. Titular en los últimos cinco encuentros, es el onceavo futbolista de la plantilla con más minutos (1.533). Molina espera «no salir del once».

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