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Nàstic y Pobla: Un año redondo

El Nàstic ha conseguido ascender con el primer equipo a Segunda división y colocar a su filial, la Pobla de Mafumet, en la categoría de bronce por primera vez en su historia
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La plantilla del CF Pobla celebra en el vestuario el ascenso a Segunda B logrado el pasado domingo ante el Gerena. Foto: Alfredo González

La plantilla del CF Pobla celebra en el vestuario el ascenso a Segunda B logrado el pasado domingo ante el Gerena. Foto: Alfredo González

El Nàstic saca pecho de una temporada excelente. Un curso de matrícula de honor. En menos de doce meses ha sido capaz de subir al primer equipo a Segunda división y al filial, la CF Pobla, a Segunda B, por primera vez en su historia. Un éxito total para la entidad grana.

Nadie puede dudar que la gestión deportiva de Promoesport está dando sus frutos en Tarragona. Rescató al club cuando estaba sumido en un solar y en dos temporadas ha cumplido con los dos grandes objetivos deportivos. «Parecía complicado conseguir ascender a los dos equipos, pero ha salido bien», señalaba ayer Emilio Viqueira, director deportivo del Gimnàstic, que añadía «es un éxito de todos, del cuerpo técnico, de los futbolistas, los clubes, etc. que han completado un año para ser felices».

El Nàstic tuvo que reponerse al drama de Llagostera para completar un curso impecable. Líder y ascenso a Segunda a la primera en la eliminatoria de campeones ante el Huesca.

La Pobla tuvo que ir por el camino largo. El de las tres rondas. Primero Tuilla, luego San Fernando, para culminar la faena ante el Gerena. Libres, sin el lastre que supuso su filiación con el Nàstic hace tres temporadas cuando el descenso del primer equipo les dejó sin la posibilidad de subir de categoría, los poblenses consiguieron por derecho propio la plaza que semanas atrás dejó libre el cuadro de Vicente Moreno.

El triunfo de la Pobla es el premio a toda la cantera. Sería injusto olvidarse ahora del trabajo casi anónimo de los entrenadores de la base que confiaron y formaron a Vadillo, Alberto Varo, Denís Coch, Mía Guasch, Roger Bonet, Víctor Bertomeu, Abel Rita Alfons Serra o Gestí. Tan destacable como el acierto de la dirección deportiva en apostar por futbolistas como Gabi López, Joaqui, ‘Bicho’, Álvaro Fernández, Miravent, Ayala, Marcelo Villaça, etc. Un material de primera al que Martín Posse ha sabido dar forma bajo el mismo sello futbolístico que inspira Vicente Moreno en el primer equipo. «Los dos entrenadores tienen mucha culpa de lo que han conseguido las dos plantillas», destacaba Viqueira.

Para el Nàstic tener al filial un peldaño por abajo, en Segunda B, era importante. Como apunta Viqueira «nos permite tener más recursos para el primer equipo y un buen escenario para que los jugadores jóvenes sigan progresando».

El ascenso de la Pobla abre nuevas perspectivas de futuro y modifica cualquier planificación previa sobre el filial. «Los futbolistas se revalorizan y si ya antes de subir nos habían preguntado por la mayoría de ellos, ahora el interés aumenta», explicó Viqueira. Intereses que caerán en saco roto. La idea para la Pobla de cara al curso que viene en Segunda B es la misma que la del primer equipo, «mantener la base del bloque actual y reforzarlo con futbolistas jóvenes pero con experiencia en la categoría», porque como señaló el dirigente grana «la Segunda B será una locura con equipos muy complicados y habrá que hacer un equipo fuerte para mantenerse y no pasar apuros». Igual que sucedió en el primer equipo, el primer paso es «asegurarse la continuidad de Martín Posse, cuya renovación tenemos encarrilado».

El ascenso del Nàstic a Segunda división trajo una inmensa alegría a Tarragona, la Pobla completó la felicidad absoluta en un 2015 mágico para la entidad.

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