Orgull Grana, diez años de fidelidad

La peña más activa del Nou Estadi cumplió la pasada semana una década de existencia. Un tiempo de evolución. Desde la locura a la moderación

JAUME APARICIO LÓPEZ

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Orgull Grana lució tifo y pancarta ante el Villarreal B para celebrar los 10 años de la peña. FOTO: FABIÁN ACIDRES

Orgull Grana lució tifo y pancarta ante el Villarreal B para celebrar los 10 años de la peña. FOTO: FABIÁN ACIDRES

El 17 de diciembre de 2011, hoy hace justo diez años, el Nàstic visitaba al Girona en partido correspondiente a la 18ª jornada de Liga de Segunda División. ¡Qué tiempos aquellos de fútbol profesional! Volviendo al ‘flashback’, una docena de jóvenes quisieron acompañar al equipo que entonces dirigía Jorge d’Alessandro. Sí, el mismo que sale en el Chiringuito. De aquel viaje no se pudieron traer los tres puntos, el choque acabó con derrota grana en Montilivi (3-2), pero sí el firme compromiso de fundar una nueva peña. Un grupo de animación activo y capaz de llevar la voz cantante, nunca mejor dicho, del Nou Estadi. El reto se cumplió, lo que ninguno de ellos se hubiera imaginado nunca es que Orgull Grana 1886, como decidieron llamarse, fuera a cumplir una década.

En todo este tiempo la peña se ha ganado un nombre entre la parroquia nastiquera. Sin lugar a dudas son los más aplicados en los cánticos y en la creación de ‘tifos’ especiales. Ya sea para los play-off, en los derbis con el Reus o en otros partidos de gran importancia para el equipo. También son los más críticos. Igual que les animan, exigen a los jugadores que lo den todo por el escudo. En este sentido, la peña suele ser recibir los agredecimientos de los futbolistas que también acuden a atemperar los nervios en los momentos delicados. Una relación de altibajos que suele ser más estrecha en Segunda B (Primera RFEF), con jugadores de perfil más humilde que cuando la plantilla es de Segunda División.

En algunos momentos, clasificado como grupo ‘ultra’. Un calificativo que Ricard Blaya, actual presidente de la peña, rechaza rotundamente: «No somos ultras. Hay gente de todo, pero como peña no vamos por ahí destrozando todo a nuestro paso». Broncas con los rivales han habido siempre. Fuera con los seguidores del Reus o con los del Llagostera (hoy llamado Costa Brava) pero no admiten que se les relacione siempre con problemas. De hecho, critica que se les ponga el objetivo encima y se les trate de manera diferente al resto. «Hubo una época que no nos dejaban entrar vestidos con ropa de unas marcas determinadas. Pero solo a nosotros. En otras zonas del campo no pasaba nada», explica el presidente de la peña.

Integrantes de la peña del Nàstic Orgull Grana en 2013, dos años después de su fundación. FOTO: PERE FERRÉ

En este sentido, Blaya añade que a nivel de miembros la peña ha evolucionado mucho. Por una lado de componentes. Por ejemplo, de los fundadores quedan unos cinco o seis ya que entre trabajos y familia se hace difícil mantenerse tan fiel y activo como cuando uno es joven. También admite cierta ‘relajación’: «Al principio sí que éramos más cabras locas, pero ahora somo más responsables». No ha quedado otra. Las consecuencias de algunas imprudencias han atemperado algunas actitudes.

En su caso, por ejemplo, entró con 13 años. Hacía poco de su fundación y un amigo del colegio le invitó a acompañarles al quesito entre Gol Sud y Preferent, donde se ubicó la primera Grada de Animació del Nou Estadi. Luego se trasladaron al Gol Nord donde se encuentran actualmente. Es la zona llamada Tarraco Invicta destinada a los grupos más animados, con más juventud y que tienen precios más bajos. Una grada que comparte con otros grupos como Furia Grana, con quienes se les ha querido enfrentar. Ricard Blaya asegura que la relación con los fundadores de esta peña también ruidosa, que se refundaron hace unos años en Gol Sud, ha sido buena, aunque la presencia de miembros de otros grupos ya disueltos sí que generó cierta tensión al principio. Pero ahora nada de eso queda. «Costó, pero al final ganó el ‘seny’», cuenta el líder de Orgull Grana 1886.

Celebración con victoria

Ante el Villarreal B, la peña quiso celebrar esa década con una fiesta. Aunque el horario matinal hacía que fuera corta, antes del partido, un buen grupo de miembros de la peña, así como de otras peñas acudieron a la Fan Zone, al lado de las pistas de pádel del Club Gimnàstic. Celebraron un desayuno popular y sortearon una camiseta firmada por los jugadores del primer equipo.

En el partido estrenaron una pancarta en la que se celebraban los 10 años, así como un tifo con el logo actualizado con el diez en números romanos (‘X’). Dieron suerte, pues el equipo logró ganar al líder y romper la mala racha.

Actualmente cuenta con 54 miembros. Pero no ‘peñistas’ ocasionales, sino seguidores habituales en el Nou Estadi con ganas de animar durante los 90 minutos. De aprenderse las canciones y recitarlas en los partidos para convertir el coliseo grana en uno de los estadios más fieros de Primera RFEF Footters, ahora, y de Segunda División, más pronto que tarde.

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