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El Reus agota las entradas para la decisiva cita de este domingo ante el Racing de Santander. El Estadi registrará uno de los llenos más imponentes de su historia el día señalado

Marc Libiano Pijoan

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Edgar Hernández y Ramon Folch celebran un gol con los aficionados más jóvenes del Estadi. Foto: Alfredo González

Edgar Hernández y Ramon Folch celebran un gol con los aficionados más jóvenes del Estadi. Foto: Alfredo González

La exhibición en El Sardinero ha servido como efecto atractivo para que los aficionados del CF Reus se hayan apresurado a retirar sus entradas de cara al partido de vuelta de este domingo, el que podría llevar al Reus a Segunda A por primera vez en su historia. El club colgó ayer mismo el cartel de ‘no hay billetes’ después de tres días frenéticos, con muchísima actividad en las taquillas del recinto y algunas colas impacientes. El Estadi registrará el domingo uno de los llenos más imponentes de su historia, con casi 4.700 almas alentando al equipo ante el último paso hacia la gloria.

Es probable, incluso, que se reúna más gente que ante el Atlético de Madrid, en aquella eliminatoria de Copa del Rey del pasado mes de diciembre, que ya paralizó a la ciudad.

Sin duda, la ilusión que ha generado el equipo de Natxo González ha conseguido cambiarle el paso a una tendencia histórica preocupante. A Reus pocas veces se la relacionó con el fútbol. Parece que la pasión se ha encendido de una vez por todas. Cada vez cuesta menos ver a los hinchas pasear con la camiseta rojinegra, cada vez cuesta menos juntar un puñado grande de aficionados en los desplazamientos. Por lo visto, también, cada vez cuesta menos rellenar las gradas del Estadi. Los motivos resultan indiscutibles. El Reus se encuentra a un paso del primer ascenso de su historia al fútbol profesional.

Equilibrio emocional

Mientras, ajena a esa euforia del entorno, la plantilla intenta acudir a la normalidad del trabajo diario para mantener ese equilibrio emocional tan importante en instantes como el actual. Natxo y sus futbolistas trabajaron ayer con Fran todavía con alguna molestia física, aunque podría llegar. En el día señalado, todo esfuerzo merece la pena. Los jugadores quieren estar siempre. El equipo entrenará esta misma mañana con el sentir del partido muy cerca, con ese cosquillero irremediable de las horas previas, tan eternas y en algunas ocasiones insoportables.

Mientras, al Racing se les espera el sábado por Reus, donde aterrizará y realizará una sesión previa al partido. Veremos qué decisiones toma Munitis con respecto a su once. Si lo diseña más pensando en la próxima eliminatoria o aspira a competir por la remontada.

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