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Pase de penalti (Vilafranca 1 - 1 CF Reus)

El Reus se clasifica para la cuarta ronda de la Copa Catalunya tras vencer al Vilafranca en la tanda de penaltis
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Edgar Badia observa atento la dirección del balón. Sus paradas en la tanda de penaltis fueron decivisas.  Foto: xavi guix/cf reus

Edgar Badia observa atento la dirección del balón. Sus paradas en la tanda de penaltis fueron decivisas. Foto: xavi guix/cf reus

Edgar Badia mandó un aviso a los que piensan que vive en el conformismo. Terminó su último curso en un estado de forma envidiable y no es amigo del confort. Quiere inaugurar el nuevo reto en la misma línea, mantenerse en el escaparate. Ayer, en Vilafranca, metió al Reus en cuartos de final de la Copa Catalunya. Lo hizo con una exhibición de reflejos e intuición en la tanda de penaltis. Paró tres.

Antes, el Reus tuvo que ofrecer su versión más obrera para mantenerse en pie ante un rival peleón, que exigió trabajo. El Vilafranca se olvidó de la ternura que enseñó hace cosa de tres semanas y fue más equipo. Lo notó el Reus. Y eso que Ricardo Vaz, que luce virtudes durante esta época de preparación, puso por delante a los rojinegros. Cerca del cuarto de hora. El luso, que llegó en el pasado mercado invernal y apenas ha podido lucir sus mejores domingos, recogió una pelota muerta dentro del área para poner el 0-1.

La ventaja pudo ofrecer comodidad al Reus, pero nada más lejos de la realidad. El rival halló el empate poco después. Sin dejar que los de Natxo disfrutaran de la ventaja. Aitor Casas, ex de la Pobla, empató a los 17 minutos y se abrió una tarde de rasca y pon. No hubo espacio para los estilistas.

Un buen disparo de David Haro, que se marchó algo desviado, mandó a los dos equipos al descanso. El presagio desnudaba un segundo acto para el equilibrio. Eso sí, nadie pensó que el partido se iba a enredar tanto como se enrendó. Las tarjetas, los continuos parones, dejaron sin ritmo al juego. El colegiado entró en escena y lo notó el fútbol.

Hasta el punto que el míster Natxo González y el preparador físico, Xavi Bartolo, fueron expulsados entre la confusión del momento. El Reus movió el banco para encontrar soluciones al atasco con la rotación. Emergieron Óscar Rico, Fernando, Oribe y Miguel Marín. No lograron modificar la dinámica. El destino lo iban a escribir los penaltis, a pesar de que, a última hora, Colorado lo intentó con un remate que topó en las manos del arquero local Ramos.

El Reus realizó un buen ejercicio de puntería en la tanda de penaltis y vio como su portero respondía a la confianza con tres paradas a los locales Merchán, Medina y Ramos. Por el bando reusense sólo fallaron los centrales, Olmo y Moyano. De esta forma, el equipo de Natxo ya se encuentra en cuartos de final de una competición a la que le ha puesto un interés profesional digno de elogio.

 

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