Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Pobla de Mafumet: El liderato de las ideas claras

El filial grana, que tiene como reto seguir nutriendo al Nàstic, no renuncia esta campaña al ascenso. El técnico Martín Posse lidera un equipo que ha sabido cohesionarse y ser fuerte anímicamente
Whatsapp
Los jugadores de La Pobla de Mafumet celebran un gol durante un partido de esta temporada en Tercera División.  Foto: Lluís Milián

Los jugadores de La Pobla de Mafumet celebran un gol durante un partido de esta temporada en Tercera División. Foto: Lluís Milián

La Pobla de Mafumet, en Tercera División, no puede perder de vista que sigue siendo el filial del Nàstic. «El principal objetivo es sacar jugadores para el primer equipo», explica Manel Cazorla, el segundo entrenador poblense. Sin embargo, es inevitable echarle un ojo a la clasificación y ver la impecable trayectoria: acaba el año en la primera posición, con un punto de ventaja respecto al segundo y un colchón de seis para asegurarse disputar el play off de ascenso a Segunda B.

La Pobla es el equipo que más encuentros ha ganado (11) y el quemenos goles ha encajado (14); cifras para respaldar una dinámica inmejorable, sustentada en la rápida cohesión de la plantilla. «Esta temporada teníamos muchos cambios pero la cohesión y la adaptación han sido muy rápidas», cuenta Cazorla, que desgrana así algunas de las claves de tan dulce momento: «Al ser un filial, tenemos jugadores nuevos y siempre muy jóvenes, en edad de formación. Eso siempre cuesta. Este año hemos sabido combinar este tipo de jugadores con futbolistas con más experiencia en estas categorías».

El resultado ha sido casi inmediato: la Pobla se erigió pronto en un conjunto sólido que habitó desde el primer momento por la zona alta de la tabla. «Cuando los resultados acompañan, se te refuerza la idea que tienes del equipo y del fútbol que practicas», concede Cazorla, mano derecha de uno de los artífices del buen rendimiento, el técnico argentino Martín Posse. Experimentadísimo y laureado futbolista, ahora reactiva aquellos viejos éxitos en los banquillos. «Lo principal es que él tiene las ideas muy claras. Puede dudar en si pone a un jugador o a otro pero nunca respecto al modelo juego, a la manera de trabajar, de estudiar al rival. Él siempre pregunta y pide la colaboración de su equipo, aunque luego la decisión final sea suya», comenta Cazorla.

Con esa filosofía, poco a poco el filial del Nàstic ha ido viniéndose arriba, hasta dar ese salto de calidad: un equipo acostumbrado a dejarse ver por la zona de cabeza, ha dado un golpe sobre la mesa agenciándose nada más y nada menos que el liderato.

Llegados a ese punto, la Pobla ya no renuncia a nada. «La cosa pinta bien. Sabemos que nuestro objetivo sigue siendo apoyar al primer equipo. A principios de temporada, nos planteábamos como primer reto conseguir la permanencia lo más pronto posible. Después, si hay opciones, se puede luchar por jugar el play off de ascenso, pero siempre mirando partido a partido, sin ir más allá», cuenta el segundo entrenador.

La Pobla, a estas alturas de campeonato, es un conjunto rocoso, contundente, también a nivel psicológico y de mentalidad. «El éxito es una cohesión de muchas cosas que hacen que el grupo sea muy fuerte, que los jugadores tengan esas ganas de mejorar y de mirar hacia arriba. Es una plantilla muy sana, muy unida, y eso hace que resistamos mejor a las adversidades. A nivel anímico es un equipo muy fuerte. La materia prima está, y eso también es importante. También influye la estabilidad que tenemos como club», añade.

Posse ha instaurado una metodología seria y cuidada, que va desde el estudio pormenorizado del rival a tener en cuenta el mínimo detalle que afecte en un entrenamiento. Su fórmula funciona, de momento, a las mil maravillas. Nunca la Navidad fue tan plácida ni tan esperanzadora en la entidad poblense. «El liderato es un caramelo que a todos gusta. En lo que queda de temporada la receta será no hacer nada que no hayamos hecho hasta ahora. Creemos en el grupo».

Martín Posse, Manel Cazorla y la Pobla en general tienen clara la ecuación: mantienen un ojo en el Nàstic, ese primer equipo al que se deben, y otro en el propio filial, ese conjunto hambriento que este año aspira a todo.

Temas

  • DEPORTES

Comentarios

Lea También