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«Pondré dinero, pero sin Onolfo»

El irlandés Marc Wilson cree en un proyecto con gente de Reus y desde cero

MARC LIBIANO PIJOAN

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Mark Wilson, a la derecha, en una de sus visitas al Estadi municipal de Reus.  FOTO: cedida

Mark Wilson, a la derecha, en una de sus visitas al Estadi municipal de Reus. FOTO: cedida

El idilio entre el empresario irlandés Mark Wilson y el CF Reus se remonta a hace seis años, cuando el hincha conoció al equipo en el avión, en un desplazamiento a Palma de Mallorca, donde los rojinegros iban a medirse al Atlético Baleares, todavía en Segunda B. Desde entonces y gracias al contacto que mantuvo primero con el exfutbolista rojinegro Álex Colorado y luego con la peña de animación Redblacks, su vínculo no se ha roto, todo lo contrario, se ha fortalecido.

Hasta el punto que Wilson se convirtió en un asiduo del fondo norte los fines de semana que el Reus ejercía como local, ya con el equipo en Segunda A. La crisis que ahora mismo sufre la SAD rojinegra ha provocado su reacción para intentar hallar un nuevo proyecto de futuro, siempre y cuando esté alejado de Clifton Onolfo, el actual propietario del club que no ha aportado ninguna solución a la crisis financiera.

El irlandés, que reside en Dublín, dispone de hasta cuatro sociedades relacionadas con la telefonía móvil, los cigarros y las bebidas energéticas, entre otras ocupaciones. Vive un buen momento a nivel empresarial y anda dispuesto a colaborar económicamente con el proyecto del Reus, aunque «no veo futuro a la SAD. Onolfo no tiene dinero y tampoco sabemos en qué categoría vamos a jugar el año próximo. La deuda es grande y Onolfo ha mentido mucho a la gente». De este modo, Wilson considera que «creo más en un proyecto que se pueda empezar de cero, con gente de Reus comprometida y con la afición. Gente como Xavi Guix y Castro, de la Fundació. Se puede hacer un buen trabajo con ellos».

Mark reitera que en ningún caso desea un cargo en la futura propuesta del club. «Mi aportación será para ayudar, incluso algunos inversores que colaboran conmigo podrían hacerlo, todo para iniciar un proyecto que devuelva la ilusión a la gente. Estamos un poco cansados de empresarios que han querido hacer negocio con la SAD y no han pensado en los sentimientos de la gente».

Un hervidero en las redes

Las redes sociales se han transformado en un hervidero de acusaciones contra el antiguo propietario del club, Joan Oliver, y contra el actual, Clifton Onolfo, que se dedica a contestar todas las críticas desde Estados Unidos, aunque de momento no ha aportado ninguna solución al problema que ahora mismo sufre la Sociedad Anónima Deportiva, que todavía es de su propiedad. La SAD acumula una deuda de algo más de nueve millones de euros, entre pasivo y créditos contingentes, y el americano no ha saldado ni un euro con los acreedores de momento.

El mismo grupo de animación Redblacks emitió un comunicado pidiendo la marcha del americano, ya con la liquidación de la SAD a la vista y el cansancio de ver cómo ninguno de los dos mecenas que han dominado la entidad en los últimos años han hallado soluciones a sus problemas.

Onolfo había anunciado una propuesta de convenio para intentar acordar con los acreedores de la SAD una fórmula común. En concreto, pagan el 10 por ciento de la deuda de inmediato, otro 10 por ciento a 5 o 10 años y esperar a los contenciosos con LaLiga para abonar la otra parte de dinero. Esa propuesta de momento no consta como oficial para los acreedores y veremos si llega a tiempo al próximo 15 de junio, cuando se va a celebrar la junta en el juzgado mercantil de Tarragona. El americano ha perdido toda la credibilidad, ya no solo para las autoridades municipales, que no le quieren recibir, también para la mayoría de los hinchas. Le veneraron cuando llegó y han quedado desencantados.

Mark Wilson es uno de ellos. El irlandés está dispuesto a todo para hacer renacer la entidad con otro aroma más reconocible y menos empresarial. Su aportación será bienvenida en tiempos de escasez. También ha llegado el momento de la ciudad y de los hinchas. Olvidar y reconstruir, una buena actitud de presente y futuro.

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