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Presentación sin gol

El Nàstic mereció la victoria por juego y ocasiones ante el Zaragoza, pero le faltó acierto en sus remates a puerta, todos de cabeza menos uno. Madinda, José Carlos y Jean Luc, los mejores

Francesc Joan

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José Carlos volvió a ser de los más destacados del Nàstic. Sus centros desde la banda derecha generaron enorme peligro. Foto: Lluís Milián

José Carlos volvió a ser de los más destacados del Nàstic. Sus centros desde la banda derecha generaron enorme peligro. Foto: Lluís Milián

Al Nàstic sólo le faltó gol. En el día de la presentación oficial de la plantilla 2016/17 los granas se quedaron sin ver puerta, por vez primera en esta pretemporada en la que suman ya cuatro partidos, aunque merecieron la victoria por las numerosas ocasiones de que dispusieron ante un Zaragoza que con el 0-0 se alzó con el VIII Trofeu Ciutat de Tarragona (sin jugarse prórroga ni lanzarse penaltis). Todas las oportunidades locales, a excepción de solo una, llegaron en remates de cabeza.

Vicente Moreno introdujo tres cambios respecto a su once del miércoles en Ascó: Gerard por Kakabadze; Madinda por Tejera y Carlos García por Lobato. Para el valenciano, que empieza a buscar ya el mejor equipo titular para el inicio liguero del 21 de agosto en Huesca, los inquilinos de la portería y la defensa son por ahora los únicos intocables respecto al curso pasado.

Sin Tejera sobre el césped (no estaba convocado como tampoco Lobato, Maloku ni Nacho Pérez) fue Madinda quien asumió la tarea de distribuir el juego de los granas. Moreno le liberó por completo en esa parcela, junto con Carlos García, situando por detrás de ambos a Zahíbo.

No le fue mal. Después de unos primeros diez minutos insípidos en los que sólo destacó una pequeña tangana, tras un derribo a Gerard Valentín, fue el propio Madinda quien dispuso de la primera oportunidad tras un remate de cabeza demasiado flojo, al borde del área pequeña, que blocó sin problemas Irureta.

Curiosamente todas las ocasiones del Nàstic durante la primera parte llegaron en jugadas aéreas. Remataron Suzuki primero (19’), y luego dos veces Alex (21’ y 35’) y otra Mossa (34’) -estas tres últimas acciones después de medidos centros desde la banda derecha de José Carlos- aunque unas veces el meta Irureta y otras la falta de puntería impidieron el gol de los granas.

El Zaragoza estuvo muy flojo en ataque hasta la media hora aunque dispuso de la oportunidad más clara para adelantarse en el marcador en el minuto 30, después de que Cani robara un balón y entre él y Angel llevaran de cabeza a la sorprendida defensa grana, pero Xumetra falló un gol cantado.

Replicó el Nàstic en los compases finales del primer tiempo con un balón recuperado por Rharsalla que se marchó solo hacia portería y fue objeto de penalti después de ser derribado por Zapater, aunque el colegiado no lo señaló ante el asombro de los aficionados.

Insistió el Nàstic con las mismas en la reanudación. Esta vez fue el habilidoso Jean Luc, recién entrado al campo, quien voló desde el punto de penalti para cabecear un balón colgado por Madinda que Irureta despejó con acierto. Acto seguido un libre directo de José Carlos fue el único disparo a puerta con el pie hasta entonces.

Poco después lo probó Stéphane Emaná, peinando un balón que se fue por poco con el meta aragonés ya batido. La entrada del camerunés aportó, por momentos, enorme velocidad al ataque grana tras el descanso aunque luego se estancó.

Hasta siete cambios introdujo Moreno durante el primer cuarto de la reanudación. También Luis Milla había renovado prácticamente por completo a su equipo. De eso se trata en los amistosos de pretemporada.

El más activo por parte del Nàstic en esa segunda parte fue Jean Luc. El costamarfileño lo intentó por activa y por pasiva. Su velocidad es tan endiablada que a los defensores del Zaragoza no les quedó otra que frenarle a base de faltas.

Tanto cambio provocó sin embargo desajustes en ambos bandos. A unos y otros les costó entrar en juego. Los aragoneses ni tan siquiera llegaron a chutar en toda la segunda parte. Faltó el gol. Y sin gol el fútbol pierde.

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