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¿Punto de inflexión?

El gol de Colorado en el 94' ante el Levante Atlético y la derrota del Villarreal B abren un escenario repleto de luz para el CF Reus

Marc Libiano Pijoan

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Ramon Folch realiza un pase durante el partido del sábado ante el Levante Atlético. Foto: Xavi Guix/CF Reus

Ramon Folch realiza un pase durante el partido del sábado ante el Levante Atlético. Foto: Xavi Guix/CF Reus

En Buñol caducaba el partido y se preparaba la luz de alarma en Reus. Perdia el equipo en un día no señalado para eso. Convivían los chicos de Natxo entre la búsqueda de su fútbol más eficaz y las dosis de falta de fortuna que siempre aparece en los días oscuros. También con alguna que otra decisión del juez, últimamente bastante quisquillosos con el equipo.

Este juego resulta tan caprichoso, tan imprevisible, que cualquier resquicio puede cambiar el rumbo de las cosas. Sobre todo para un grupo de jugadores que transita en la incomodidad como es el caso del Reus.

Edgar Hernández, al que le llegaron a invalidar hasta tres goles, recogió recompensa en el descuento, en la agonía de la tarde, entre la desesperación y la fatiga. Provocó un penalti en el área de Koke y se abrió un nuevo escenario. Con suspense infinito. Colorado, el especialista, el capitán, el recién llegado tras su lesión muscular, necesitó convertir hasta en dos ocasiones. Ni pestañeó. Lo hizo con una seguridad contundente y rascó un puntito para el Reus. Puede significar muchísimo. «Ya veremos lo que valdrá este punto en el futuro», lanzó su jefe, Natxo González, en el post-match.

Domingo de resurrección

Para que la jornada se convirtiera en idílica y el punto no quedara en un mal menor, necesitaba el Reus que los astros la guiñaran el ojo durante el domingueo futbolero. El Villarreal B, su enemigo en la pelea por el campeonato, visitaba al Llosetense. Podía asestarle un golpe casi definitivo a la Liga, pero falló. No sólo eso. Cedió los tres puntos y eso generó sonrisad y esperanza en la capital del Baix Camp. Es normal. Todo se agrupa de nuevo. Buenísima noticia para el Reus.

Lleida y Alcoyano terminaron de completar la velada con un empate a cero en el duelo directo que mantuvieron. Incluso cayó el Hércules en el Rico Pérez ante el Barça B (0-2). Un penalti en el descuento le cambió el paso al fin de semana.

De esta forma, la cita ante el Alcoyano, de este próximo domingo, toma un aire decisivo. En Reus calientan motores para que el Estadi se vista de una vez por todas, con traje y corbata. La cita lo merece. Mientras, los jugadores siguen a la espera de que se resuelva el problema económico. Ayudaría a instalar el clima de estabilidad.

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