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Ramon Folch, un reusense centenario en Segunda

El centrocampista reusense acumula ya 105 partidos en Segunda, de los cuales ha sido titular en 104. Desde 2014, con Natxo González, nunca se ha perdido un partido por decisión técnica

Marc Libiano

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El reusense Folch en un entrenamiento con el Oviedo.

El reusense Folch en un entrenamiento con el Oviedo.

La etiqueta de indiscutible en Segunda División dispone de nombre y apellidos; Ramon Folch Frigola (Reus, 1989). El centrocampista ha celebrado su Centenario en la Segunda División con el aspecto firme y sin las sospechas de sus entrenadores. Ha participado en 105 partidos de los cuales ha formado en el once titular en 104.

Desde finales de 2014, cuando Natxo González le acomodó en el inicial del Reus en Alcoy, todavía en Segunda B, el reusense no ha vuelto a perderse una cita por decisión técnica. Lo ha jugado prácticamente todo. Sólo las escasas inclemencias físicas que ha padecido en su carrera le han dejado fuera de combate. Nunca fue propenso a las lesiones.

Folch disfruta de su etapa de plena madurez en el histórico Real Oviedo, donde ha necesitado adaptarse a un fútbol más directo, menos elaborado, algo que, en principio, podría discutir sus condiciones. Mediocampista de buen pie y extraordinario sentido táctico, el espigado futbolista tampoco ha generado dudas en José Antonio Anquela, su jefe en tierras asturianas. Anquela le ha colgado el papel de inamovible.

El gran mérito del exrojinegro se arropa en esa capacidad de adaptación a distintos modelos de juego. Con Natxo había saboreado el fútbol combinativo, en el que enseñó todas sus virtudes. En Oviedo, su labor resulta más invisible, no entra tanto por los ojos, pero Anquela no cuenta con un actor tan efectivo para sujetar el equipo desde la sala de máquinas.

Tanto es así, que en Oviedo se ha reivindicado. De las 105 apariciones en el fútbol de plata, 66 van vestidas del azulón oviedista. 39 fueron en Reus, en un año de estreno deslumbrante, que llamó la atención de todos los proyectos. Le cazó el Oviedo, que firmó su contrato por dos temporadas un mes de abril de 2017, cuando en mismo Zaragoza pujaba fuerte por sus prestaciones. Hace unas semanas, el club carbayón anunció la ampliación de contrato al alza, consciente de que se trata una pieza hegemónica en la plantilla.

Una carrera de obstáculos

Todos estos registros deslumbrantes de Folch vienen acompañados de una trayectoria de superación constante. En 2013 debutó en Segunda B ya con 24 años después de varias aventuras en categorías amateurs, incluso probó suerte en Finlandia. El progreso que ha experimentado desde entonces resulta asombroso.

Emili Vicente, entrenador del Reus antes de la era Natxo no conocía demasiado el fútbol de Folch. Acabó en el once. Ni el mismo González ni tampoco Anquela le habían controlado demasiado antes de dirigirlo. Su significado para estos entrenadores viene acompañado de unos números irreprochables.

Folch recibirá al Nàstic este fin de semana inmerso en una lucha idílica por situar al Oviedo en el play off por el ascenso. Se encuentra a tres puntos de los puestos de privilegio. Aunque, el club no le impone al equipo una presión extra por volver a Primera, sí hay en Oviedo esa exigencia de ciudad de fútbol tradicional. Con más de 15.000 socios, los hinchas piden cuanto antes el regreso a tiempos de vino y rosas. La historia del Oviedo lo demanda.

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