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Reus-Barça (3-4): Lágrimas y orgullo

El Reus cae de forma digna en la final de Copa ante el Barcelona, que resuelve el partido de penalti, a 46 segundos para el final y gracias a la diana de Pau Bargalló

Marc Libiano Pijoan

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Los jugadores celebran un gol de hoy ante el Reus. foto: Luis Velasco/FEP

Los jugadores celebran un gol de hoy ante el Reus. foto: Luis Velasco/FEP

El Clásico copero completó un nuevo capítulo maravilloso. Uno más para el Best Seller. Se impuso el Barcelona sobre el alambre, incluso con una imagen reveladora en el intento heroico del Reus, con todo el firmamento de estrellas azulgranas colgadas del larguero de Egurrola. El Barça ha elegido su forma de ganar. Válida como cualquier otra, no admite discusión. Muchos echan de menos la estética en esa propuesta. No olvidemos que el Barça y su poder le permiten diseñar una selección mundial. En la final de Copa no lamentó la falta de riesgo de milagro, pero el resultado le dio la razón. Y los debates se pierden en el aire.

Muñoz y sus discípulos tomaron ventaja sideral en la inauguración del Clásico. En realidad a lomos de un Pau Bargalló extraterrestre. Juega sin pestañear, toma decisiones cruciales y además desequilibra. Jugador de época, con unos recursos técnicos elegidos. Gual le inventó el 0-1. Esperó la ayuda de Torra a Platero en la defensa cuerpo a cuerpo. Filtró un pase mirando al tendido para que Bargalló culminara. Con un remate sin alardes. En la otra orilla, Egurrola sostenía los problemas con extrema calma. Parecido a Henriques, algo más exigido. Matías Pascual encumbró el dominio del Barcelona con una media vuelta deliciosa dentro del área. En una baldosa, sin apenas espacio. El Reus necesitaba desperezarse, pero halló un tesoro para no derrumbarse. Su fortaleza mental le mantuvo en el partido.

Y eso que una azul a Platero le dejó con inferioridad. Resistió el equipo, incluso el percance ayudó a que se conectara o esa sensación quedó. Marín ofreció el último paso. Anotó al segundo intento en una transición del Reus y modificó el paisaje. Había final.

La precaución excesiva del Barcelona quedó desnudada en esos instantes en los que o das un paso al frente o te quedas a medio camino. Muñoz maneja recursos infinitos para encontrar soluciones a cada parcial. No mueve de la trinchera a su escuadra, que eso sí defiende como un ejército militar.

Cayó el empate del Reus porque podía pasar, porque en ese grupo que asesora Mariotti también abunda el talento. Fue Casanovas el que con su ojo clínico definió una pena máxima. Henriques había sostenido al Reus en una directa de Lucas tras la segunda azul. Esta vez a Marín. Otro power play que precisó soportar el Reus, que definitivamente presentó su candidatura al título. Sólo Bargalló decidió esquivar cadenas tácticas y chillar en voz baja, porque su hockey no da voces. Es sutil, elegante. El 2-3 se gestó en media pista, con una pala al ángulo desde el perímetro. Restaban siete minutos para el desenlace. No había vuelta atrás.

Para Marín nunca la hay. Es un experto explorador de límites. Un genio al que hay que entender. Resuelve mucho, por lo que se le perdonan sus desconexiones mentales. El capitán se inventó un gol que rozó enciclopedias históricas. A un minuto de la depresión arrancó desde el desierto con firmeza, giró cuando pisó el límite del bien y del mal y arrastró de cuchara. Egurrola no la vio. Mil piernas se lo impidieron. Se desbocaron los hinchas. También el General Prim. Sólo el infortunio quiso que el Reus no compitiera la prórroga. Los Dioses desconocidos.

Gual condujo una bola por detrás de la portería con un minuto para pensar un ataque de vértigo. Le persiguió Torra, al que el parqué le traicionó. Resbaló y se llevó por delante a Gual. Gómez, un juez deficiente para estos lares astrales, no dudó. Bargalló sonrió para decidir otra vez. Al segundo intento. No crean que el Reus plantó bandera blanca. Se agarró a esos 47 segundos con fiereza. Dispuso de la última o la penúltima para los amantes de la noche, con el Barça achicando agua. No bastó. Se derramaron lágrimas, pero también orgullo.

Reus Deportiu. Pedro Henriques, Matías Platero, Albert Casanovas, Marc Torra, Raul Marín – cinco inicial – Àlex Rodríguez y Joan Salvat..
      FC Barcelona. Aitor Egurrola, Marc Gual, Matías Pascual, Pau Bargalló, Sergi Panadero – cinco inicial – Pablo Álvarez, Lucas Ordóñez y Xavi Barroso.
       Goles. 0-1, Pau Bargalló, min 7; 0-2, Matías Pascual, min 17; 1-2, Raul Marín, min 22; 2-2, Albert Casanovas, p., min 39; 2-3, Pau Bargalló, min 42; 3-3, Raul Marín, min 48; 3-4, Pau Bargalló, min 49.
       Árbitros. Gómez y Mayor. Azules para  Platero, Marín y Ordóñez.
Reus Deportiu. Pedro Henriques, Matías Platero, Albert Casanovas, Marc Torra, Raul Marín – cinco inicial – Àlex Rodríguez y Joan Salvat.
FC Barcelona. Aitor Egurrola, Marc Gual, Matías Pascual, Pau Bargalló, Sergi Panadero – cinco inicial – Pablo Álvarez, Lucas Ordóñez y Xavi Barroso.
Goles. 0-1, Pau Bargalló, min 7; 0-2, Matías Pascual, min 17; 1-2, Raul Marín, min 22; 2-2, Albert Casanovas, p., min 39; 2-3, Pau Bargalló, min 42; 3-3, Raul Marín, min 48; 3-4, Pau Bargalló, min 49.
Árbitros. Gómez y Mayor. Azules para  Platero, Marín y Ordóñez.

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